Tenor canta desde balcón mientras Cuba lucha con COVID-19

ANDREA RODRIGUEZ
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El tenor cubano Andrés Sánchez Joglar serena a sus vecinos desde el balcón de su apartamento en La Habana el domingo 31 de mayo de 2020. El cantante de ópera está dando conciertos desde su casa todos los domingos por la tarde para animar a sus vecinos en cuarentena por la pandemia del coronavirus. (AP Foto/Ramón Espinosa)

LA HABANA (AP) — Desafió la lluvia y el tedio del domingo por la noche, instaló un altoparlante en el balcón de su apartamento con vistas al mar y cantó para sus vecinos.

Por séptimo fin de semana, el tenor cubano Andrés Sánchez Joglar dedicó su improvisado concierto al personal de salud que enfrenta al nuevo coronavirus y alentó a sus compatriotas a no desanimarse. La isla logró reducir los contagios e incluso reportar días sin decesos, pero tiene el desafío de evitar las aglomeraciones sobre todo para conseguir alimentos.

“Canto en agradecimiento a los médicos... y no sólo los cubanos, sino los que viven en otros países”, dijo el cantante operático 26 de años en una entrevista con The Asociated Press. “También para mis vecinos, porque este es un momento muy difícil que estamos viviendo todos”.

Cuba rompió el lunes una buena racha de bajos contagios que traía, los cuales llegaron a ser menores a 10 en un día a finales de mayo.

En su reporte diario realizado por el director de Epidemiología del Ministerio de Salud, Francisco Durán, indicó el lunes que se confirmaron 38 casos para un acumulado de 2.000 más 83 fallecidos a la fecha --ninguno esta jornada-- desde marzo, cuando se detectó el COVID-19 en la isla.

Las autoridades sanitarias realizaron 107.000 pruebas -- incluyendo test fabricados por el propio polo científico cubano -- y se encuentran 429 pacientes ingresados en los hospitales, solo 172 de ellos con el virus activo.

A mediados de mayo, Cuba consiguió jornadas con menos de 10 contagios y, cuando parecía que el escenario iba a ser de completo control, se supo de nuevos casos en una tienda de comestibles y en un laboratorio de medicinas, lo que volvió a complicar la situación.

Aunque la cuarentena no es obligatoria en toda isla y cada municipio decide hasta dónde se restringe la movilidad de los ciudadanos según las infecciones, las clases están suspendidas, el transporte público también, y se cancelaron todas las actividades recreativas, incluyendo los conciertos que Sánchez tenía programados como miembro del Teatro Lírico Nacional y solista en un centro nocturno de jazz.

Muchos organismos enviaron a su personal a casa y salvo por las colas, que ya se producían antes por el desabastecimiento, las calles suelen estar vacías.

Para controlar estas filas por productos como pollo, detergente, huevos o aceite se envió policías y se exige a las personas mantenerse a un metro de distancia. La población suele mostrarse inquieta por la crisis económica que dejará la pandemia, que según expertos consultados por AP podría producir una caída de entre 3 y 5% en la nación caribeña.

Cada mañana en la isla, médicos, enfermeros y estudiantes recorren casa por casa en una llamada “pesquisa activa” para tomar la temperatura a la población. Además se repartió una sustancia homeopática, de la cual muchos no creen, y se vacunó en los municipios más complicados contra el meningococo a fin de levantar las defensas del organismo.

Mientras, se realizó un muestreo masivo y al azar en la población para cortar las cadenas de contagio de personas asintomáticas.

Los sospechosos son aislados. Las fronteras están cerradas para turistas y los cubanos no pueden salir, aunque sí regresar, pero deben respetar 14 días de cuarentena.

“Pienso que el gobierno asumió las conductas adecuadas y eso ha ayudado mucho”, destacó la médico Dania Sanabria, quien realizaba una guardia el domingo frente al edificio donde Sánchez cantaba. “Incluso aunque en las colas se ven ciertas irregularidades, el pueblo ha sido disciplinado. Por ejemplo, es difícil encontrar en la calle alguien que no tenga puesto el nasobuco (barbijo)”.

Sanabria, junto a otras decenas de personas entre ellos médicos, escucharon el concierto del temor, quien interpretó clásicos líricos como “O sole mio”, boleros y mariachi, mientras lo vitoreaban con “¡bravos!” y los vecinos prendían las luces de sus celulares a manera de saludo.

“Cuando la población está concentrada en este problema esto es un alivio para muchas personas y para nosotros también, mire qué cosa más linda esa”, expresó emocionada Sanabria aplaudiendo al artista y señalando su balcón.

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Andrea Rodríguez en Twitter: www.twitter.com/ARodriguezAP.