Un fuerte sismo en Filipinas provoca alertas de tsunami y evacuaciones

Imagen de archivo de operarios de emergencias ayudando a la evacuación de una residente de un condominio tras un sismo de magnitud 6,5 en Davao City, Mindanao, Filipinas.

Por Mikhail Flores

MANILA, 2 dic (Reuters) -Un sismo de magnitud 7,5 que sacudió la región meridional de Mindanao provocó evacuaciones en Filipinas en la noche del sábado y generó alertas de tsunami en el país y en Japón, aunque una agencia estadounidense afirmó que el riesgo de grandes olas había pasado.

El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos, que inicialmente advirtió de olas de hasta 3 metros por encima del nivel habitual de la marea alta, dijo más tarde que ya no había amenaza de tsunami.

Las evacuaciones continuaban en Filipinas, donde no había informes iniciales de daños significativos por las olas ni de víctimas a pesar de las continuas réplicas. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, Phivolcs, mantuvo que persistía el riesgo de tsunami.

Se observaron olas de 40 centímetros en la isla japonesa de Hachijojima, a unos 290 kilómetros al sur de Tokio, según la Agencia Meteorológica de Japón, que inicialmente había dicho que podían alcanzar un metro de altura.

En Filipinas, Phivolcs instó a las personas que viven cerca de la costa de las provincias de Surigao Del Sur y Davao Oriental a evacuar o trasladarse más al interior.

También revisó sus anteriores recomendaciones e indicó que esperaba que el temblor causara algunos daños. Sin embargo, las dos provincias son en gran parte rurales y no están densamente pobladas, a diferencia de otras partes de Filipinas.

La zona fue rápidamente golpeada por más de dos docenas de réplicas, la mayor de magnitud 6,5, según el Centro Sismológico Europeo-Mediterráneo (EMSC).

Raymark Gentallan, jefe de la policía local de la ciudad costera de Hinatuan, cercana al epicentro del sismo y que cuenta con una población de unos 44.000 habitantes, dijo que se había cortado el suministro eléctrico desde que se produjo el terremoto, pero que los equipos de respuesta a catástrofes aún no habían supervisado la existencia de víctimas o daños.

"Estamos evacuando a la gente de las zonas costeras", declaró a Reuters.

James Soria, propietario de un pequeño hotel en Hinatuan, afirmó que su casa sufrió daños importantes. "Ahora está temblando otra vez", dijo a Reuters, antes de que se cortara la llamada al producirse otra réplica.

Las fotografías publicadas en las redes sociales por la administración local de Hinatuan mostraban a decenas de residentes y colas de vehículos desplazándose hacia zonas más altas, con un gran refugio ocupado por varias docenas de personas.

Cosme Calejesan, de 47 años, que vive en la ciudad de Surigao, a 185 kilómetros del epicentro, dijo que su casa había sufrido daños, pero que la estructura seguía intacta.

"Ya estaba durmiendo, pero me despertaron los crujidos de mis armarios cuando se produjo el temblor", comentó. "Fue aterrador. Fue repentino y brusco y me preocupé por mis hijos".

Los terremotos son comunes en Filipinas, que se encuentra en el "Anillo de Fuego", un cinturón de volcanes que rodea el Océano Pacífico y es propenso a la actividad sísmica.

El EMSC indicó que el sismo, de magnitud 7,5, se produjo a una profundidad de 63 kilómetros, mientras que el Servicio Geográfico de Estados Unidos lo situó en magnitud 7,6 y una profundidad de 32 kilómetros, precisando que se había producido a las 22.37 (1437 GMT).

(Reporte de Mrinmay Dey en Bengaluru y Mikhail Flores en Manila; reporte adicional de Karen Lema en Manila y Kiyoshi Takenaka en Tokio; escrito por Kevin Liffey y Devjyot Ghoshal; editado en español por Carlos Serrano)