Se hizo pasar por productor para para tener sexo con chicas y lo pagará caro

Los niveles de manipulación de Mario Ambrose fueron insospechados. El joven de 34 años de edad se dedicó a reclutar a chicas jóvenes haciéndose pasar por productor de cine para adultos. Les decía que trabajaba para Playboy ‘Worldwide’ y para Playboy Asia y les prometía cifras económicas que superaban las cinco cifras.

El acusado pasará 10 años entre rejas tras ser condenado por violación, sodomía y fraude. Según el auto del juez, 24 mujeres sufrieron los abusos de Ambrose, incluida una chica que tenía 17 años de edad cuando sucedieron los hechos en 2011.

“Me dijo que tenía una audición y que debía practicar diferentes posturas con él. Las hice”, argumentó la joven a FoxNews4.

La imagen de detención de Mario Ambrose. Foto: Getty Images

El condenado le prometió 15,000 dólares por ser la estrella de una película pornográfica. Le dijo que había pasado la audición pero que tenía que esperar a cumplir los 18 años de edad para aparecer en la película. Por supuesto, ese dinero nunca llegó.

“No recibirás el dinero porque rompiste una de las reglas del contrato por decirle a alguien lo que hiciste”, relató la víctima.

Cuando algunas chicas intentaron reclamar el dinero que Ambrose les había prometido, él se dedicó a chantajearlas amenazándolas con mostrar las imágenes a sus familiares y amigos.

Mario Ambrose en una imagen de perfil. Foto: Getty Images.

Según la jueza, Beth Phillips, nunca había visto un caso “tan indignante”. Su manera de operar era a través de la captación de chicas por Facebook. Creó un perfil de mujer con el nombre de Nikki, y contactaba con ellas ofreciéndoles trabajos como modelos en publicaciones online en el extranjero. Cuando las atraía a su oficina ficticia, les hacía firmar unos documentos falsos que hacían que su negocio luciera auténtico. Las hacía firmar contratos y autorizaciones para aparecer en las grabaciones teniendo sexo con él.

Sus víctimas son del área metropolitana de Kansas City. Ambrose ya tuvo problemas con la justicia en el pasado por crear una trama que estafaba a recién casados. Se hacía pasar por fotógrafo de bodas y los materiales nunca llegaron a manos de los clientes.