El romance prohibido que llevó a Isabel II al trono

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 8 (EL UNIVERSAL).- Elizabeth Alexandra Mary llegó al trono gracias a un amor prohibido, pero no de ella, sino de su tío, Eduardo VIII.

El padre de Isabel asumió el trono el 20 de enero de 1936 como Jorge VI, tras la sorpresiva abdicación del hermano de éste Eduardo VIII.

¿La razón? Prefería renunciar a la monarquía y sus privilegios, antes que al amor de Wallis Simpson.

Se trataba de un romance prohibido y escandaloso. No sólo porque ella era una plebeya estadounidense, sino que se había divorciado y, en ese momento, estaba casada con el empresario Ernest Simpson.

Eduardo, un hombre atractivo, mujeriego y popular, conoció a Wallis en diciembre de 1933. Una de sus amantes se la presentó. El flechazo fue inmediato y pronto se convirtieron en amantes. "Atractivamente fea", fue como describió a Wallis el fotógrafo Cecil Beaton, una descripción que se volvió popular.

El problema vino cuando tras la muerte de su padre, el rey Jorge V, Eduardo, bisnieto de la reina Victoria, debió subir al trono, en enero de 1936. Eduardo tenía 42 años. Intentó reinar, acompañado por ella. El primer momento en que rompió el protocolo vino el mismo día de su proclamación, cuando estando ella todavía casada, lo acompañó desde una ventana del palacio de St. James.

En noviembre, Eduardo VIII anunció al primer ministro Stanley Baldwin su decisión de contraer matrimonio con Wallis una vez que ella concretara el divorcio. Él le advirtió que el pueblo no toleraría tal decisión. Acorralado, el monarca optó por poner el amor por encima del deber. Con su abdicación, el suyo se convirtió en uno de los reinados más breves de la historia: apenas se mantuvo 325 días en el trono. Ni siquiera había llegado a ser coronado.

"Todos conocen los motivos que me han impelido a renunciar al trono, pero quiero que sepan que al renunciar a mis derechos jamás olvido a mi país y al imperio, que como príncipe de Gales y como rey he servido siempre fielmente. Pero deben creerme cuando les digo que me era imposible, sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo, soportar la carga de las responsabilidades y cumplir mis deberes de rey".

Luego de abdicar, Eduardo quedó como Duque de Windsor y el 3 de junio de 1937 hizo su sueño realidad, al casarse con Wallis, en una ceremonia privada. Nadie de la familia real asistió, pues el rey Jorge VI, padre de Isabel, lo prohibió. Eduardo y su esposa se exiliaron en Francia y el rey amenazó con cortar el apoyo económico a su hermano si regresaba a Reino Unido.

Eduardo no se reconcilió jamás con la Casa Real. En mayo de 1972 murió de cáncer. Wallis le sobrevivió 14 años.

La llegada de Jorge VI al trono convirtió automáticamente a Isabel en la princesa heredera a la Corona, y ascendió al trono en febrero de 1952, al morir su padre. No fue sino hasta junio de ese año que fue coronada, debido al luto guardado por el monarca.