Robos famosos de obras de arte: los 10 botines más buscados por el FBI

Equipos de investigación multinacionales intentan frenar el lucrativo mercado ilegal de obras de arte robadas. Pero sólo resuelven el 1,5 por ciento de los casos. (Getty Images)

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo confirma: el robo de obras de arte es una maquinaria criminal en expansión que ocasiona pérdidas de miles de millones de dólares anuales.

Y la prueba de que el hampa organizada tiene en la mira a los grandes museos del mundo fue el asalto al Museo de Dresde, considerado el mayor botín de piezas de colección desde la Segunda Guerra Mundial.

Una banda de al menos 4 personas identificó debilidades claves en el sistema de seguridad de la Bóveda Verde del Palacio de Dresde, de donde sustrajeron al menos 100 objetos incrustados con piedras preciosas que pertenecían al príncipe de Sajonia Augusto el Fuerte, que gobernó en las primeras décadas de 1700.

Aunque se consideran que el valor histórico y cultural de los objetos es incalculable, expertos estiman que el valor de lo robado asciende a unos 1.000 millones de euros.

Las joyas son tan valiosas y reconocidas por los coleccionistas que las autoridades temen que los criminales no tengan intenciones de ofrecerlas en su estado original. La opción más sencilla de lucrarse con el botín sin ser atrapado sería desarmar  los broches o la espada con empuñadura de diamantes para fundir el oro y ofrecer las piedras preciosas por separado.

Ese fue el procedimiento usado por una banda criminal kurda que asaltó el Museo Bode de Berlín en marzo de 2017 y una moneda de oro de 100 kilos, que pertenecía al libro Guinness de Récords por la pureza del mineral, fabricada por la Casa de la Moneda Canadiense. Los asaltantes entraron por una ventana del museo pero fueron capturados cuatro meses después porque dejaron rastros de ADN. La mala noticia es que la moneda nunca fue recuperada porque la banda fundió para vender el oro por una cifra que pudiera rondar los cientos de miles de dólares.

El académico Noah Charney lamentó que esa cantidad apenas representa una fracción del valor cultural de la pieza intacta. “Existen pocos criminales que conocen de arte o les interesa”.

La excepción a esa regla fue Stéphane Breitwieser, el ladrón de obras de arte más prolífico de la historia, que hasta la fecha ha robado 200 museos con botines que suman 1.200 millones de euros. En una entrevista reciente aseguró que para él sería una estupidez robar una escultura o un cuadro por dinero. En su momento de gloria acumulaba las piezas en una especie de Cueva de Alí Babá, donde se encerraba a apreciarlas. En su caso, él roba por amor.

Entretanto el FBI ha entrenado una equipo especial de 20 agentes dedicado al seguimiento de las obras robadas. Desde su constitución en 2004,  los especialistas en robos de bienes culturales han recuperado 15.000 objetos valorados en 800 millones de dólares.

 Echa un vistazo a la lista de los 10 botines más buscados por el FBI. Quizás pudieras colaborar con su recuperación y ganarte la recompensa:

 

Artefactos robados o saqueados de Irak

Algunas de las monedas recuperadas en redadas al Estado Islámico en Siria. (REUTERS/Thaier Al-Sudani)

Entre marzo y abril del 2003, las instituciones culturales iraquíes sufrieron pérdidas irreparables. En uno de los asaltos, ocurrido el 10 de abril de 2003, el Museo Nacional de Irak fue completamente saqueado. Los ladrones se llevaron unos 15.000 objetos en lo que se considera uno de los mayores crímenes que se conoce contra un patrimonio cultural de la humanidad.

La estatua del Rey Entemena de Lagash fue recuperado por las autoridades estadounidenses y devuelta a sus pares iraquíes. Pero se conoce que gran parte de las antigüedades de la cuna de la civilización circulan entre los coleccionistas y hasta han sido ofrecidas en las grandes casas de subastas. Algunas de las piezas han sido identificadas en Estados Unidos, Suiza, Bélgica, Líbano Emiratos Árabes Unidos y España.

 

Colección del Museo Isabella Stewart Gardner

Rembrandt, A Lady and Gentleman in Black, óleo sobre lienzo, 1633, 131.6 x 109 cm. (Captura pantalla FBI)

El FBI, el Museo Isabella Stewart Gardner de Boston y la Fiscalía del estado de Massachusetts ofrecieron en 2013 una recompensa de 5 millones de dólares por las pistas que ayuden a recuperar las obras de arte robadas hace dos décadas en el mayor robo a un museo ocurrido en la historia de Estados Unidos.

Las autoridades aún esperan por información que los ayude a conocer el paradero de 13 pinturas que incluyen valiosos lienzos de Rembrandt y Vermeer desaparecidos el 18 de marzo de 1990 cuando dos hombres, que se hicieron pasar por policías para entrar armados al museo, sometieron a los guardias y a algunos visitantes y escaparon con las obras.

 

La Natividad de Caravaggio

La Natividad Michelangelo Merisi da Caravaggio. 1609. Robada de San Lorenzo, Palermo. ( Fine Art Images/Heritage Images/Getty Images)

Dos ladrones entraron una noche de tormenta de octubre de 1969 en una iglesia de San Lorenzo de Palermo, en Italia, y salieron con la Natividad de Michelangelo Merisi da Caravaggio, una obra maestra del arte cristiano valorada en 20 millones de dólares.

La presidenta de la Comisión Antimafia del Parlamento Italiano, Rosy Bindi, anunció en abril del 2019 que gracias a las pistas ofrecidas por informantes de la mafia siciliana una de las representaciones más conmovedoras de la natividad podría ser encontrada 50 años después de su desaparición.

La pieza habría sido usada por la Cosa Nostra como un depósito colateral en grandes transacciones de drogas.

Pero otros no son tan optimistas y creen que la Natividad fue roída por las ratas al ser almacenada inapropiadamente en un depósito de la organización criminal.

 

Davidoff-Morini Stradivarius

Un violín Stradivarius robado de la Milwaukee Symphony Orchestra fue recuperado en 2014. Pero aún se encuentra desaparecido el Davidoff-Morini Stradivarius desaparecido en 1995 (REUTERS/Darren Hauck)

Un violín Stradivarius de 3,5 millones de dólares fue robado en 1995 del piso de la concertista Erica Morini en la Ciudad de Nueva York. El instrumento, conocido como el Davidoff-Morini Stradivarius, fue fabricado por Antonio Stradivari en 1727.

El violín era el objeto más preciado de la violinista que se había retirado 20 años atrás pero que mantenía su instrumento en un escaparate en su habitación, aunque sus amigas le insistían en que lo trasladara a un lugar más seguro. El 18 de octubre de 1995, una amiga íntima visitó el piso para verificar que todo estaba en su lugar y descubrió que Stradivarius había desaparecido. Morini murió a los 91 años varias semanas después sin saber que su amado violín se había desvanecido.

 

El robo del Museo de Van Gogh


El Mar en Scheveningen (1882) de Vincent van Gogh (1853 - 1890) fotografiada al ser devuelta a su colección en el Museo de Van Gogh Museum en Amsterdam el 16 de abril de 2019. (JEROEN JUMELET/AFP via Getty Images)

Octave Durham y su cómplice Henk Bieslijn usaron una escalera robada para subirse al techo del Museo de Van Gogh, en Ámsterdam, romper una ventana con un martillo y llevarse dos valiosos lienzos del pintor en una noche oscura de diciembre de 2002.

Diecisiete años después, el Mar de Scheveningen (1882) y la Congregación Dejando la Iglesia Reformada en Nuenen (1885), valoradas en 30 millones de dólares, son exhibidas al público tras ser recuperadas en Italia en 2016 y restauradas en Holanda.

Una gorra con 10 cabellos dejada en el lugar del crimen fue determinante para realizar una prueba de ADN y vincular de manera definitiva a Durham con el crimen.

Este caso es extraordinario porque la policía holandesa logró la condena de los asaltantes en 2003 y muchos años más tarde se recuperaron las obras con ayuda internacional. Se estima que apenas el 1,5 por ciento de los casos a robos de museos son resueltos.


Vista Auvers-sur-Oise de Cezanne

El 31 de diciembre de 1999, cuando el mundo celebraba la llegada del nuevo milenio, un ladrón vulneró la seguridad del Museo Ashmolean en Oxflord, Inglaterra, y robó La Vista de Auvers-sur-Oise, valorada en 3,8 millones de dólares.

Unas semanas después, los investigadores pensaron que habían dado con la obra pero resultó ser una falsificación de un paisaje que representa el período de transición hacia la madurez del artista francés. El óleo nunca ha sido recuperado.

 

Los murales de Maxfield Parrish

Copia de las fotos de los paneles 3A (izquierda) y 3B del artista Maxfield Parrish que fueron robados de la Galería Edenhurst (Richard Hartog/Los Angeles Times via Getty Images)

En julio del 2002, un hombre trepó al techo de una galería en West Hollywood, California, y cortó dos lienzos enormes de sus marcos. Las obras fueron pintadas por Maxfield Parrish a petición de Gertrude Vanderbilt Whitney para su mansión de la 5ta Avenida de Nueva York El artista se tardó 4 años en pintar 6 piezas de gran formato que culminó en 1918.

Las obras, que desaparecieron sin que la policía haya podido encontrar algún rastro, están valoradas en 4 millones de dólares.

 

Picasso, Matisse, Dalí y Monet se pierden en Carnaval

Pablo Picasso, 1956, La Danza, 100 cm x 81 cm, Inventario No. MCC 406 (Captura FBI)


Tres hombres y un adolescente aprovecharon la euforia del primer día del Carnaval Brasileño para robar tres obras y un libro de ilustración del Museo Chácara do Céu, en Río de Janeiro, a las 4:00 p.m. del 24 de febrero de 2006.

Los trabajos habían sido adquiridos recientemente por el coleccionista y propietario del museo Castro Maya.  Las piezas robadas son "Los dos balcones", de Salvador Dalí; "La danza", de Pablo Picasso; "Marine", de Claude Monet; y "Jardín de Luxemburgo", de Henri Matisse. Junto con estas obras fue sustraída una edición de "Toros", libro de grabados de Pablo Picasso. Al momento del robo, los cuadros valían 10 millones de dólares.

La policía encontró los restos calcinados de los tres marcos de los cuadros de Dalí, Picasso y Monet en una favela unas semanas después del robo gracias a los datos de un informante. Y en un sitio web de subastas rusas ofrecieron en subasta el Matisse por 13 millones de dólares.

Las obras no han sido recuperadas.

 

El Caballero de Van Mieris


Un Caballero, un autorretrato pintado en óleo sobre madera por el maestro holandés Frans Van Mieris fue robado el 10 de junio de 2007 de la Galería de Arte de Nueva Gales del Sur, en Australia. Se trató de un robo a plena luz del día cuando el centro aún estaba abierto al público.

Se trata de un cuadro relativamente pequeño de 20 x 16 centímetros pintado entre 1657 y 1659. Fue donado por el filántropo y mecenas James Fairfax en 1993.

Expertos denunciaron que el robo de la obra deVan Mieris demostraba las dimensiones internacionales del crimen de arte, en el que ningún país está inmune.

 

La Madeleine de Renoir 

El FBI agregó una obra de Pierre-Auguste Renoir  a la lista de las obras más buscadas en 2012 y ofreció una recompensa de 50.000 dólares para quien ayude a recuperarla.

“Madeleine Leaning on Her Elbow with Flowers in Her Hair”, óleo valorado en un millón de dólares, fue robada por un hombre encapuchado que entró sólo y armado a una vivienda particular en Houston, Texas el 8 de septiembre de 2011.  

La dueña de la casa estaba viendo televisión cuando escuchó un fuerte ruido en la planta baja de la vivienda. Cuando bajó se encontró con el hombre armado que tapaba su rostro con un pasamontañas, quien la sometió y se llevó el preciado cuadro.