El rey Carlos y sus hermanos hacen vigilia frente al ataúd de la difunta reina en la catedral de St Giles

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El rey Carlos III y otros miembros de la realeza han velado junto al ataúd de su difunta madre, la reina Isabel II, mientras su cuerpo yacía en la catedral de St Giles en Edimburgo.

Su Majestad y sus hermanos, la princesa real, el duque de York y el conde de Wessex, ocuparon sus lugares a los cuatro lados del ataúd de roble, el cual estaba envuelto con el Estandarte Real de Escocia y la bandera de San Andrés, y adornado con la Corona de Escocia.

Estaban junto a cuatro miembros de la Compañía Real de Arqueros, quienes montaban guardia vestidos con sombreros de plumas largas y armados con arcos.

Una fila de miles de miembros del público para ver el ataúd el lunes por la noche se detuvo por un tiempo para permitir que los miembros de la realeza ocuparan sus lugares.

El nuevo monarca y su familia comenzaron su vigilia de 10 minutos en el ataúd a las 19:46, la reina consorte y la condesa de Wessex ocuparon los asientos opuestos.

El príncipe Andrew mantuvo los ojos cerrados por un periodo de tiempo durante lo que se conoce como la Vigilia de los Príncipes, mientras que los príncipes Anne y Edward tenían los ojos fijos en el suelo.

El rey mantuvo las manos unidas y también miró hacia el suelo mientras los miembros del público pasaban.

La aparición de la princesa real la ha convertido en la primera mujer en formar parte de la vigilia, que hasta ahora la habían realizado solo miembros masculinos de la familia real.

Enormes multitudes se agolparon antes en la Royal Mile de Edimburgo para presentar sus respetos cuando se transportó el ataúd de la Reina en una procesión solemne desde Holyroodhouse hasta la Catedral de St Giles, el cual fue seguido por miembros de la realeza.

El rey Carlos III y sus hermanos velan alrededor del ataúd de la difunta reina (Jane Barlow/Pool via AP)
El rey Carlos III y sus hermanos velan alrededor del ataúd de la difunta reina (Jane Barlow/Pool via AP)

Líderes políticos, dignatarios y veteranos de guerra se encontraban entre los dolientes que se unieron a una ceremonia privada de acción de gracias en la catedral, en la que el reverendo Calum MacLeod comenzó dando la bienvenida a aquellos “cuyas vidas fueron transformadas por la reina de tantas maneras inolvidables” por la difunta monarca, “cuyo amor por Escocia era legendario”.

Luego, Su Majestad se dirigió al parlamento escocés, donde habló con sus miembros, luego de que los líderes del partido rindieran homenaje a la Reina en una sesión especial.

La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, quien antes realizó una breve lectura bíblica en la ceremonia de acción de gracias, dijo que Isabel, la “Reina de Escocia”, había sido el “ancla de nuestra nación”, y agregó que Escocia “está lista” mientras Carlos continúa con el legado que dejó su madre como servidora pública.

Después de un silencio de dos minutos, el rey Carlos declaró: “Si se me permite parafrasear las palabras del gran Robert Burns, mi querida madre fue amiga del hombre, amiga de la verdad, amiga de la edad y guía de la juventud. Pocos corazones como el suyo, caldeados de virtud, pocas cabezas tan informadas de conocimientos”.

Cuando el rey se dirigió a la cámara en Holyrood, enormes filas de simpatizantes, quienes esperaban para observar el ataúd de su madre antes de que comience su viaje hacia el sur para yacer en Londres, ya se extendían a través del puente George IV de Edimburgo y hacia Meadows, en una procesión que quizá continuará toda la noche.

En Londres, los dolientes ya han comenzado a hacer cola para visitar Westminster Hall, donde el cuerpo de la Reina permanecerá para homenaje de cuerpo presente desde las 5 de la tarde del miércoles hasta el lunes.

Reporte adicional de PA