Reporte: aplicaciones de aprendizaje a distancia rastrearon los datos de los niños sin su conocimiento

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Sebastian Ballestas/sebastianballestas1@gmail.com

Cuando la pandemia de coronavirus puso en jaque los métodos tradicionales de enseñanza, los distritos escolares de todo el país y del mundo recurrieron a las plataformas de aprendizaje en línea.

Fue un cambio rápido. Las escuelas del Miami-Dade, por ejemplo, pasaron de la enseñanza presencial a la enseñanza totalmente a distancia en un plazo de dos semanas ,que coincidió con las vacaciones de primavera, ofreciendo lo que muchos pensaron que sería una solución temporal.

Pero muchas de las mismas plataformas usadas para apoyar la enseñanza durante lo que resultó ser casi dos años de aprendizaje en casa rastrearon a los estudiantes sin su conocimiento y compartieron esos datos con grandes empresas tecnológicas como Facebook y Google, que podían monetizar la información de los estudiantes vendiendo anuncios a empresas que se dirigían a los niños, según un reporte recientemente publicado por el grupo de defensa Human Rights Watch.

En las escuelas de Miami-Dade, casi todas las plataformas de educación en línea usadas durante el aprendizaje a distancia lo hicieron, según el reporte.

Los investigadores analizaron 164 aplicaciones educativas y sitios web usados en 49 países, proporcionando el vistazo más actualizado y completo de cómo estas tecnologías afectaron a los estudiantes mientras aprendían desde casa.

Los resultados se compartieron con 13 organizaciones de noticias de todo el mundo, incluida McClatchy, la empresa matriz del Herald. La organización de investigación sin ánimo de lucro Signals Network coordinó el consorcio, EdTech Exposed, además de supervisar los reportes y revisiones adicionales.

El reporte concluyó que muchas o la mayoría de las plataformas en línea usadas a nivel mundial, incluidas las usadas en las escuelas públicas de Miami-Dade, hicieron lo siguiente:

▪ “Vigilaban a los niños, en secreto y sin el consentimiento de sus padres”, recopilando datos sobre ellos, sus familias y lo que hacían en el aula

▪ Instaló tecnologías de rastreo que, con el tiempo, siguieron las actividades de los niños fuera de las aulas

▪ Permitió que las empresas de tecnología publicitaria accedieran a los datos de los niños, que, con el tiempo, podían venderse para posteriormente “dirigirse a ellos con un contexto personalizado que los seguía a través de Internet [que] distorsionaba las experiencias en línea de los niños, pero también amenazaba con influir en su opinión y sus creencias”

▪ Pocas apps hicieron público el uso que harían las empresas externas de la información recopilada.

▪ La mayoría de los productos examinados “no ofrecían protecciones de datos específicas para niños”.

De las apps analizadas, el reporte descubrió que casi 90% estaban diseñadas para recolectar y enviar la información de los estudiantes a empresas externas, como Facebook y Google, según los investigadores. En total, la información de los estudiantes se enviaba a casi 200 empresas de tecnología publicitaria.

El reporte no determinó qué datos se recopilaron y compartieron específicamente, aunque sí mostró qué datos pretendían recopilar las aplicaciones y a dónde se enviarían, lo que suscita preocupación.

“Dicho de otro modo, los niños son vigilados en sus aulas virtuales y seguidos mucho después del horario escolar y a través de Internet”, escribió Hye Jung Han, investigadora principal del reporte.

Las escuelas de Miami-Dade usaron múltiples plataformas

El 13 de marzo de 2020, al inicio de la pandemia, el Departamento de Educación de la Florida exigió que las escuelas públicas cerraran durante dos semanas para ayudar a frenar la propagación del coronavirus. Sin embargo, muchos distritos, incluido Miami-Dade, permanecieron cerrados durante todo el curso escolar.

Durante la primera semana de aprendizaje a distancia de Miami-Dade, que fue la semana anterior a las vacaciones de primavera, el distrito reportó de más de 850,000 inicios de sesión en plataformas de aprendizaje como Edgenuity y Edmodo, según el distrito en ese momento. Otras plataformas, como Zoom y Khan Academy, también se usaron durante la primavera de 2020.

Sin embargo, cuando el distrito regresó para el nuevo curso en agosto de 2020, usó la controversial plataforma de aprendizaje K12. Pero después de un desastroso comienzo de curso, la Junta Escolar votó para cortar los lazos con la plataforma y en su lugar dirigir a los profesores a usar Microsoft Teams y Zoom para impartir sus clases.

Para el comienzo de este año escolar, el distrito había añadido Schoology, que es usado por unos 70,000 estudiantes, según el personal de las escuelas de Miami-Dade.

Todas las plataformas usadas por las escuelas de Miami, excepto una, Edgenuity, se incluyeron en el reporte global y se determinó que suponían un riesgo o infringían los derechos de privacidad de los estudiantes. (Un riesgo, como se define en el reporte, indica que una aplicación tiene un rastreador de anuncios de Google Analytics).

Para Han, el investigador principal, el giro forzado hacia el aprendizaje en línea “hizo imposible que los niños se protegieran optando por medios alternativos de educación”.

Medidas para garantizar la privacidad

Según el reporte, Schoology está diseñada para recoger el identificador único en línea de un usuario, que luego se usa para crear perfiles en línea que indican lo que ese individuo puede querer comprar.

Un portavoz de la empresa matriz de la aplicación, PowerSchool, refutó estas conclusiones y dijo al consorcio que “la aplicación Schoology no recolecta los identificadores publicitarios de los usuarios”. Según la política de privacidad de PowerSchool (sección I:C3.2), PowerSchool no alquila, vende ni proporciona acceso a la información personal de los estudiantes a terceros con fines de publicidad”.

Por su parte, el personal del distrito dijo que la Junta Escolar ejecutó un acuerdo con PowerSchool, el desarrollador de la aplicación, que decía que “no alquilará ni venderá información con fines de marketing y no compartirá ni venderá los datos de los clientes con terceros con fines de marketing”, dijo el personal.

No obstante, el acuerdo concedía a PowerSchool “permiso para usar, copiar y/o combinar con cualquier dato desidentificado”.

Para Schoology y otras aplicaciones, el distrito se sometió a un “proceso de adquisición competitivo” en el que la aplicación o el producto fue evaluado por el personal técnico, los usuarios y los administradores, dijo el personal del distrito al Herald.

Además, la versión de Schoology que usa el distrito, dijo el personal, es una “plataforma empresarial personalizada para las escuelas de Miami-Dade y no es una versión gratis” de la aplicación.

Aun así, el distrito ha dicho que ha tomado medidas para establecer salvaguardas para sus estudiantes y profesores y que “seguirá manteniendo los estándares de seguridad y privacidad que se esperan de todos los proveedores contratados”.

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