El redistritaje de Chicago, un ‘acuerdo de trastienda’ y una pérdida para los latinos de la ciudad; los votantes no decidirán sobre nuevos límites

·3  min de lectura

Suficientes concejales de Chicago están de acuerdo en un nuevo mapa de los 50 distritos de la ciudad que evitarán un referéndum electoral el próximo mes que habría permitido a los votantes elegir entre mapas en competencia, dijeron las fuentes el lunes.

El mapa propuesto creará 16 distritos con mayorías negras y 14 con mayorías latinas, dijeron las fuentes. Ese es un distrito latino menos que el Caucus Latino del Concejo Municipal que pasó meses luchando por asegurar.

Ante la fecha límite del 19 de mayo para que al menos 41 concejales voten para aprobar un solo mapa a fin de evitar que los mapas de la competencia lleguen a los votantes, los miembros del consejo han estado negociando para tratar de llegar a algún tipo de consenso.

El concejal George Cardenas (D-12) dijo que parece que las distintas facciones han cruzado ese umbral.

“Un referéndum no hubiera sido bueno para nadie, así que algo tenía que pasar y lo hemos hecho”, dijo Cárdenas.

Pero la Coalición Popular, cuyo mapa fue respaldado por el Caucus Latino, emitió un comunicado el lunes por la noche calificando el acuerdo propuesto como “altamente manipulado”.

“Los llamados ‘reformadores’ hicieron tratos clandestinos y decidieron que a los votantes no se les debería permitir elegir su mapa”, dijo el grupo. “Como resultado, los latinos perdieron por segunda década consecutiva. La población minoritaria más grande de Chicago no será representada de manera justa y precisa como tal. Las voces de las poblaciones inmigrantes permanecen al margen”.

“Estamos decepcionados de que algunos de nuestros colegas hayan optado por salvarse a sí mismos en lugar de la comunidad latina. Los representantes electos de esta ‘Ciudad Acogedora’ han demostrado que nos dejarán entrar, pero nuestras voces no cuentan”.

La disputa que ocurre cada década se volvió cada vez más amarga a medida que se acercaba la fecha límite, pero al final, los concejales latinos que se habían resistido comenzaron a hacer tratos para unirse a los 35 concejales que respaldaban un mapa construido por el Comité de Reglas del consejo y favorecido por la mayoría del Caucus Afroamericano del consejo.

Ambos mapas respaldados por el Caucus Latino y el Comité de Reglas incluyeron el primer distrito de la ciudad con mayoría asiático-estadounidense.

El punto central de la tensión ha sido que los latinos quieren tantos distritos nuevos como sea posible para darles poder político adicional para reflejar el hecho de que la población latina de Chicago continúa creciendo, según el último censo de EEUU. Los concejales negros han querido conservar tantos distritos como sea posible después de décadas de trabajar para aumentar su fuerza en el consejo, a pesar de que la población negra de la ciudad disminuye vertiginosamente.

En el último giro, el Caucus Latino esperaba que el mes pasado el consejo suspendiera sus reglas y que la mayoría de los concejales aprobaran su mapa o el respaldado por el Caucus Afroamericano y otros. Si lo hubiera hecho, habría permitido que el Caucus Latino modificara su mapa para el referéndum de junio a fin de reflejar los cambios que acordó este año con los grupos de buen gobierno, incluido CHANGE Illinois.

Pero el Caucus Latino no logró obtener suficiente apoyo para hacerlo, dejándolos sin la lealtad con CHANGE Illinois que esperaban los ayudaría a convencer a los votantes de que su mapa era más justo para la gente de toda la ciudad.

Varios concejales latinos comenzaron a negociar acuerdos para ajustar los límites de su barrio en el mapa del Comité de Reglas y unirse para apoyar ese, con el concejal Félix Cardona (D-31) anunciando recientemente que lo había hecho.

La coalición aún podría desmoronarse antes de que los concejales la voten, pero parece probable que la incertidumbre política del referéndum los convenza de unirse para evitarlo.

La última vez que se llevó a cabo un referéndum sobre un mapa, después del censo de 1990, provocó una demanda federal que costó a los contribuyentes $20 millones. Los partidarios del mapa de reglas han posicionado incansablemente su propuesta como la mejor manera de evitar que se repita ese costoso episodio.

jebyrne@chicagotribune.com

Twitter @_johnbyrne

  • Este texto fue traducido por Octavio López/TCA

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.