Sueño seguro del bebé: por qué los médicos de EE.UU. no recomiendan “bajo ninguna circunstancia” el colecho

·5  min de lectura
La última guía de sueño seguro en Estados Unidos se había hecho en 2016
La última guía de sueño seguro en Estados Unidos se había hecho en 2016

WASHINGTON (The Washington Post).— Las nuevas recomendaciones de la Academia de Pediatría de Estados Unidos hacen énfasis en un puñado de reglas simples que los padres pueden seguir para que sus hijos duerman seguros.

“Si hay algo que hemos aprendido, es que cuanto más simple, mejor”, dice Rachel Moon, directora del grupo que redactó la guía de recomendaciones y profesora de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia. “Los bebés deberían dormir siempre en una cuna o un moisés, boca arriba, sin muñecos de peluche, almohadas, mantas, ni ninguna otra ropa de cama.”

Aunque esos consejos ya figuraban en la guía anterior, publicada en 2016, ahora los nuevos lineamientos recomiendan que los bebés duerman sobre una superficie plana, sin inclinación, y también señalan que los dispositivos preventivos, como los monitores de SMSL —síndrome de muerte súbita del lactante—, no son útiles y no deben usarse para evitar la muerte durante el sueño.

Tal vez la estadística más alarmante que aparece en la nueva guía tiene que ver con dejar durmiendo a los bebés en sillones y sofás, ya que aumenta entre 22 y 67 veces las probabilidades de que el niño muera, en comparación con acostarlo a dormir en su cuna o moisés.

“Y cuando alimentan o se recuestan con un bebé sobre este tipo de superficies, los padres y personas a cargo tienen que estar especialmente atentos a no quedarse dormidos y estar bien despiertos”, dice la nueva guía de recomendaciones.

Todos los objetos blandos —incluidas las almohadas, mantas, edredones, juguetes de peluche y hasta las sábanas— representan un riesgo de SMSL, asfixia y estrangulamiento, advierte la guía.

Una alerta

Las nuevas recomendaciones llegan como parte de una serie de medidas del Gobierno de Estados Unidos para regular los productos pensados para el sueño del bebé. La semana pasada, la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo emitió una alerta sobre ciertas sillas mecedoras, tras confirmarse 13 muertes desde 2009. El comisionado del organismo remarcó el riesgo de que los bebés duerman sobre superficies inclinadas. Aunque el índice de muertes de bebés durante el sueño cayó abruptamente en la década de 1990 —cuando los pediatras empezaron a recomendar que los bebés durmieran siempre boca arriba—, desde entonces se mantienen muy estables. En Estados Unidos se registran anualmente unas 3500 muertes de bebés relacionadas con el sueño.

Ciudadanía italiana: el gran problema que enfrentan hoy los argentinos que quieren obtenerla

En su informe con las recomendaciones, la Asociación de Pediatría reconoce que su histórica oposición al colecho con lactantes ha encontrado resistencia de padres que lo practican por preferencia cultural, facilidad para el amamantamiento, y otras razones. La Asociación “entiende y respeta esas elecciones”, consigna el informe.

“Sin embargo, y en base a la evidencia”, prosigue el informe, “no podemos recomendar el colecho bajo ninguna circunstancia”, y a continuación recomienda como alternativa que los duerman en el mismo cuarto con sus padres durante los primeros seis meses de vida.

Para los padres que de todos modos elijan compartir el sueño con su bebé, la guía señala tres prácticas en particular que aumentan más de 10 veces el riesgo de vida para el niño: el colecho cuando la velocidad de respuesta de los padres se vea afectada por fatiga extremo o medicación, que el adulto sea fumador, o dormir con el bebé en una superficie blanda, como un sofá o un colchón inflable. Y apenas menos riesgoso es el colecho con un bebé de menos de cuatro meses, con un bebé prematuro o nacido con bajo peso, o con cualquier otro adulto que no sean sus progenitores.

Aunque coincide en líneas generales con estas recomendaciones, un experto en SMSL dice que con consejos tan simples es difícil transmitir la complejidad y la interacción de los factores de riesgo.

“A la Asociación de Pediatría le toca una tarea prácticamente imposible: analizar toda la literatura y los estudios sobre la muerte de lactante durante el sueño y elaborar una guía de recomendaciones que los padres puedan seguir”, dice Richard Goldstein, profesor adjunto de pediatría de la Escuela de Medicina de Harvard y director del Programa Robert de Muerte Súbita del Hospital de Niños de Boston. “Si uno quiere transmitir un mensaje claro y directo, termina diciendo que el colecho es absolutamente peligroso en cualquier circunstancia.”

Goldstein menciona estudios publicados por investigadores británicos de la Universidad de Bristol que muestran que el colecho es inseguro fundamentalmente con bebés nacidos antes de término, o si el padre es fumador, consume drogas, o ha tomado más de dos copas de alcohol.

Los puntos principales

Entre otras recomendaciones, la guía sugiere:

  • No dejar que los bebés duerman regularmente en sillas de auto, cochecitos, huevos, hamacas, mecedoras, sobre todo hasta los cuatro meses.

  • El amamantamiento reduce el riesgo de que los lactantes mueran durante el sueño.

  • Los padres deben supervisar los momentos “panza abajo” del bebé, que deben ser breves y pueden extenderse hasta unos 15 a 30 minutos por día después de las 7 semanas de vida.

  • El uso de chupete también está asociado con menor riesgo de muerte de cuna.

  • No usar dispositivos que pretenden reducir el riesgo de SMSL. “No existe evidencia de que alguno de esos dispositivos reduzca el riesgo de esas muertes”, consigna el informe. “El uso de productos que aseguran dar protección durante el sueño puede generar una falsa sensación de seguridad y negligencia en padres y personas a cargo.”

  • Tampoco hay evidencia de que envolver al bebé —técnica de swaddling—, reduzca el riesgo de SMSL.

  • Y algo más: nada de gorritos adentro de la cuna. “Dado el dudoso beneficio del uso de gorrito para prevenir la hipotermia y debido a los riesgos ciertos de hipertermia”, dice el informe de los pediatras norteamericanos, “se recomienda no ponerles gorro a los bebés en espacios cerrados, salvo en las primeras horas de vida o dentro de la incubadora.”

(Traducción de Jaime Arrambide)

Por Dan Hurley

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.