Recargado, Joe Biden dijo que la democracia está “bajo asalto” y que Trump es una amenaza para Estados Unidos

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Joe Biden durante su discurso en Filadelfia, el 1 de septiembre de 2022
Joe Biden durante su discurso en Filadelfia, el 1 de septiembre de 2022 - Créditos: @JIM WATSON

WASHINGTON.- Lo mencionó, con nombre y apellido, apenas comenzó a hablar. Dijo que era una amenaza para el país, que él y sus seguidores no respetan la Constitución, la ley o la “voluntad de la gente”, y convocó a frenarlo en una pelea histórica para preservar la democracia, que enmarcó como una batalla por el alma de Estados Unidos, tal como hizo hace dos años, cuando compitió por la presidencia.

“Mucho de lo que está sucediendo en nuestro país hoy no es normal. Donald Trump y los republicanos ‘MAGA’ representan un extremismo que amenaza los cimientos mismos de nuestra república”, dijo Joe Biden, anoche, en un mensaje en el que encuadró la contienda política en Estados Unidos a dos meses de las elecciones legislativas, y marcó el terreno para 2024 y la próxima disputa por la Casa Blanca.

Biden viajó a Filadelfia, la ciudad fundacional de Estados Unidos, para brindar en un encendido discurso su alegato más decidido y frontal contra Trump y el trumpismo, el movimiento “Make America Great Again”, que nació en 2015 cuando el magnate lanzó su candidatura presidencial. A ambos los ubicó en las antípodas de la democracia y el imperio de la ley, y los acusó de querer destruir el experimento americano creado hace más de 200 años. Una y otra vez, Biden puso a Trump y a su séquito en un universo aparte del resto de la política, incluido los republicanos tradicionales del establishment.

“No todos los republicanos abrazan su ideología extrema. Lo sé porque he podido trabajar con estos republicanos tradicionales”, diferenció, y agregó: “Pero no hay duda de que el Partido Republicano de hoy está dominado, impulsado e intimidado por Donald Trump y los republicanos MAGA, y eso es una amenaza para este país”.

La ofensiva de Biden llegó cuando su popularidad y su gobierno aparecen revitalizados gracias a una seguidilla de triunfos de su gestión durante el verano boreal que cortó con una racha negativa de noticias que había comenzado luego de la caótica salida norteamericana de Afganistán, hace exactamente un año. Los demócratas se muestran ahora más confiados en sus posibilidades de retener el control del Congreso, algo impensado hace unos meses, y pese a que la inflación se mantiene en un pico para los últimos cuarenta años.

A la par del “veranito” de Biden, Trump quedó comprometido como nunca antes en la Justicia luego del allanamiento que realizó el FBI en su residencia en el resort Mar-a-Lago, en Palm Beach, en el que hallaron documentos clasificados que deberían haber estado en poder de los Archivos Nacionales. Así y todo, Trump aún es la figura más popular del Partido Republicano y el principal favorito para quedarse con la candidatura presidencial para las elecciones de 2024.

Como evidencia de que aún es amo y señor de la oposición, el jefe de la bancada republicana en la Cámara baja, Kevin McCarthy, salió personalmente a defenderlo luego del discurso de Biden.

“Joe Biden y un Departamento de Justicia politizado lanzaron una redada en la casa de su principal rival político, Donald Trump. Eso es un asalto a la democracia”, dijo McCarthy el jueves en un claro rechazo al discurso de Biden.

“Todavía somos una democracia”

El mensaje de Biden se salió de los carriles de la gestión para meterse de lleno en la política. Volvió a tocar algunos de los temas que lo llevaron a la Casa Blanca, como la pelea por “el alma del país”, apeló a los “mejores ángeles” y una y a otra vez buscó retratar a Trump como un líder autoritario y mesiánico que se para de espaldas a las instituciones y la historia de Estados Unidos. No se puede estar a favor de Estados Unidos y de la insurrección del 6 de enero de 2021, señaló. Los seguidores de Trump creen exactamente lo opuesto.

Y dijo que el país estaba ante un “punto de inflexión”: o respalda la democracia y mira hacia adelante con “esperanza, unidad y optimismo”, o se convierte en “una nación de miedo, división y oscuridad”.

“Todavía somos, en esencia, una democracia. Y, sin embargo, la historia nos dice que la lealtad ciega a un solo líder y una voluntad de participar en la violencia política es fatal para la democracia”, remarcó Biden.

“Durante mucho tiempo, nos hemos dicho a nosotros mismos que la democracia estadounidense está garantizada, pero no es así. Tenemos que defenderla, protegerla, todos y cada uno de nosotros. Es por eso que esta noche le pido a nuestra nación que se una, se una detrás del único propósito de defender nuestra democracia, independientemente de su ideología”, abogó Biden.

ARCHIVO - El expresidente Donald Trump pronuncia un discurso durante la cumbre de la agenda del Instituto de Política Primero Estados Unidos en el Marriot Marquis, en Washington, el 26 de julio de 2022. (AP Foto/Andrew Harnik, Archivo)
ARCHIVO - El expresidente Donald Trump pronuncia un discurso durante la cumbre de la agenda del Instituto de Política Primero Estados Unidos en el Marriot Marquis, en Washington, el 26 de julio de 2022. (AP Foto/Andrew Harnik, Archivo)

El mensaje de Biden volvió a poner el acento en uno de los grandes temas de su presidencia: la defensa de los derechos humanos y la democracia, un espacio donde el mandatario ha marcado nítidas diferencias respecto de Trump, pese a algunas similitudes, como el respaldo a la monarquía saudita, principales exportadores de petróleo del planeta. Biden ha tejido su discurso político alrededor de la idea de cerrar la grieta y unir al país, pero con su mensaje marcó un límite y dejó afuera a Trump y a sus seguidores, que hoy forman la columna vertebral del Partido Republicano.

“Somos un país grande y complicado. Pero la democracia perdura solo si nosotros, el pueblo, respetamos los guardarraíles de la república. Solo si nosotros, el pueblo, aceptamos los resultados de elecciones libres y justas. Solo si nosotros, el pueblo, vemos la política no como una guerra total sino como una mediación de nuestras diferencias”, distinguió.

Luego del discurso, el Partido Republicano acusó a Biden de ser un “divisor en jefe”.