Wado de Pedro quedó fuera de una reunión con Lula y recalentó la interna con Alberto Fernández

El ministro del Interior, Wado de Pedro
El ministro del Interior, Wado de Pedro - Créditos: @Victoria Egurza

El ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, recalentó la interna que anida en el Gobierno. El funcionario, principal alfil de Cristina Kirchner en el gabinete nacional, despotricó contra el Presidente en la tarde del lunes, mientras el jefe de Estado lucía una nutrida agenda con Luiz Inácio Lula da Silva y vivía horas de idilio con el presidente de Brasil. Lejos de mantener aplacada la situación, el ministro hizo trascender su malestar.

El detonante fue la reunión que el Presidente organizó con Lula y representantes de organismos de Derechos Humanos. De Pedro, al igual que el resto de los ministros, no fue invitado a ese encuentro. En el entorno íntimo del ministro dijeron que esa situación fue “un gesto de mezquindad política” y una “malicia” de parte del jefe de Estado. “Falta de códigos”, agregaron, sin filtro, muy cerca del funcionario kirchnerista y aseguraron que la exclusión de una reunión así -muy cara en lo personal para De Pedro- es como “meter el dedo en la llaga”. De Pedro es hijo de desaparecidos, fundador de la agrupación H.I.J.O.S y tiene muy fuertes vínculos con Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. Por eso, pretendía que se le reservara una silla en un evento vinculado a esa agenda.

Hacer trascender ese enojo con Fernández no es gratuito en el Frente de Todos de cara a las definiciones electorales. “No se va a callar más nada”, dijo alguien que lo conoce muy de cerca.

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Todo el episodio se da en un contexto tenso por las pretemporada electoral y de quiebre entre el kirchnerismo y Fernández, que está un punto de no retorno. Desde hace tiempo que De Pedro hace esfuerzos para posicionarse como un eventual presidenciable, en caso de que Cristina Kirchner decida impulsar a un candidato K puro al tope de la boleta. Una imagen con Lula y con representantes de los organismos de Derechos Humanos era la foto ideal para él.

“Alberto omitió invitarlo porque lo ve como un competidor para las próximas elecciones”, dijeron en el entorno del ministro del Interior. Aseguraron que hubo exponentes de los organismos de DDHH que, en las horas previas al encuentro con Lula, hablaron con él y dieron por hecho que lo verían en el acto en la Casa Rosada. “De Pedro consideró que no podía asistir si no era invitado por el Presidente”, agregaron.

Caso omiso

Consultados por LA NACION, en Presidencia señalaron que “no hubo ningún ministro en la reunión” y que el encuentro estuvo reservado para los dos mandatarios y los organismos. Aseguraron que conversaron con Wado sobre la situación y que el ministro transmitió “no estar enojado”.

También acotaron que De Pedro “pudo haber tenido una foto con Lula si hubiera participado del acto oficial que tuvo lugar en el Salón Blanco y en el evento organizado durante la noche en el CCK”. “Wado” no fue a ninguno de los dos lugares.

Horas más tarde, la portavoz Gabriela Cerruti se refirió al tema y lanzó: “Yo le consulté al ministro y me dijo que jamás dijo nada sobre estar enojado, me dijo que es una locura. Son todas especulaciones sobre un invento periodístico”. De Pedro no habló públicamente, pero en su ministerio ratificaban el malestar incluso tras las declaraciones de Cerruti.

Alberto Fernández y Wado de Pedro
Alberto Fernández y Wado de Pedro

E n el entorno del ministro, no obstante, insistieron con que De Pedro estaba “realmente dolido y enojado”. “Es un tema que tiene que ver con su historia, mezclar esas cosas con las especulaciones electorales es no tener códigos”, insistieron.

Difícilmente De Pedro no haya conversado de la situación con Cristina. De hecho, el martes el ministro tuvo su foto con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el Senado, a la salida del encuentro del mandatario colombiano con la vicepresidenta.

Lula, en cambio, no visitó a la vicepresidenta durante su estadía en Buenos Aires, como esperaba el kirchnerismo. Si bien hubo hermetismo oficial acerca de los motivos que frustraron ese encuentro, cada vez son más los dirigentes que interpretan que el presidente brasileño no quiso protagonizar un desaire hacia Fernández en el contexto de la interna que tiene con su vice.

No es la primera vez que De Pedro es protagonista de un enfrentamiento con Fernández. Fue el cabecilla de las renuncias masivas tras las elecciones de medio término, un hito que marcó un quiebre definitivo en la relación personal entre el presidente y su ministro del Interior. A partir de entonces, De Pedro tuvo momentos de mayor concordia y acercamiento con el jefe de Estado, para pacificar al Frente de Todos. Pero nada alcanzó para remontar la situación.

De Pedro, no asistió al acto de Fernández por los tres años de gestión, que tuvo lugar a metros de su despacho en diciembre. El kirchnerismo ya no aspira a recomponer el vínculo con Fernández. La confianza entre el Presidente y su ministro también está definitivamente herida.