Ranking QS. La UBA está entre las mejores 100 universidades del mundo

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La Universidad de Buenos Aires (UBA) fue calificada por séptimo año consecutivo como la mejor en toda América Latina, y también conserva su lugar entre las 100 instituciones de altos estudios líderes del mundo, según la última edición del Ranking QS 2022, que tiene en los tres primeros puestos al Massachusetts Institute of Technology (Estados Unidos); a la Universidad de Oxford (Reino Unido); y a la norteamericana Stanford junto con la británica Cambridge, en disputa por el tercer lugar.

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En esta ocasión, la UBA descendió tres escalones con respecto a la última medición, y pasó del puesto 66 -que había sido su marca histórica- al 69. Es el primer retroceso de una mejora sistemática que comenzó en 2014, cuando estaba en la posición 209. El lugar de privilegio se sostiene pese a la baja, sobre todo si se tiene en cuenta que en nómina incluye a 1300 universidades de un total de 26.000 que funcionan alrededor del mundo; y que se trató de una edición con características particulares, marcada por pandemia de Covid-19 y sus consecuencias para el ámbito educativo.

Entre los indicadores evaluados, la UBA recibió la mejor nota en su reputación académica y también en la que otorgan los empleadores, que le dieron un puntaje sobresaliente a la relación que hay entre la institución y la empleabilidad de los graduados. “Dado que la UBA también ha mejorado su puntuación en capacidad docente durante el último año, solo su bajo desempeño en el área que mide el impacto de la investigación le impide avanzar hacia el top 50 global -explican fuentes del ranking QS-. De hecho, la UBA está fuera de las 1000 universidades del mundo por su impacto en la investigación”.

Presencia mundial

Si se analizan los resultados en función de la presencia de la Argentina a nivel global, son 24 las universidades de nuestro país las que aparecen en la última edición que realizó la consultora internacional Quacquarelli Symonds (QS); once más que el año pasado. Del total, tres mejoraron su posición durante el último año: la Universidad Católica Argentina (UCA), que sigue en el top 10 de América Latina; la Universidad Austral y la Universidad Nacional de La Plata. Otras ocho descendieron, y fueron diez las que mantuvieron su misma posición. Con 24 instituciones clasificadas, la Argentina es el segundo país de la región más representado. Solo Brasil, con 27 instituciones destacadas, tiene un número más alto. Sin embargo, la mejor casa de estudios del país vecino, la Universidad de San Pablo, recién aparece en la lista en el puesto 121. “Con la mejora en las tasas de nominación tanto de empleadores como de académicos, existe la posibilidad de que las universidades argentinas logren avances notables en edificios futuros. Pero para asegurarse ese progreso, deberán abordar urgentemente los problemas de infraestructura de investigación del país, a fin de alentar a los investigadores con más talento a realizar trabajos y publicarlos”, dice el vocero de QS, Jack Moran.

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El top 10 global y el de la región

Las diez primeras universidades de la clasificación se completan con Harvard (5) y el California Institute of Technology (6), ambas de Estados Unidos; las británicas Imperial College London (7) y la University College London (8); el suizo y federal Institute of Technology (ETH) también en el puesto 8; y la universidad norteamericana de Chicago (10). Entre las 20 primeras, hay dos instituciones de Singapur; la National University (11), y Nanyagan Technological (12). También dos chinas, las universidades Tsinghua y Peking, rankeadas en las posiciones 17° y 18°, respectivamente, y por arriba de Columbia y Princeton, de Estados Unidos.

Entre las mejores diez latinoamericanas le siguen a la UBA en orden de mérito la Universidad Nacional Autónoma de México, que retrocedió cinco casilleros y hoy está número 105; la de San Pablo, Brasil, en el puesto 121; la Universidad Católica de Chile (135); el Instituto Tecnológico de Monterrey, México (161); la Universidad de Chile (183); la Estadual de Campinas, Brasil (219); las colombianas de Los Andes y Nacional de Colombia (236 y 258, respectivamente) y la Universidad Católica Argentina, que escaló del 326 al 322.

En el apartado que el QS le dedica a la Argentina, destaca también que “la Universidad Austral regresa al top 400 después de un año de ausencia”; y que más de la mitad de las universidades argentinas comienzan a “disfrutar” de un mayor reconocimiento por parte de la comunidad académica internacional, ya que 15 de las 24 instituciones clasificadas “han mejorado su desempeño en reputación académica durante el último año. Detrás de la UBA figura la UCA (puesto 322); la Universidad de Palermo (391); la Universidad Austral (400); la Universidad de Belgrano (465); la Nacional de La Plata (581-590); la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires ( 601-650); la Universidad San Andrés y el ITBA (701-750) y la Torcuato Di Tella (751-800).

Los otros cinco indicadores en los que se basa QS son la reputación desde el punto de vista del empleador (que mide la relación entre la institución y la empleabilidad de sus egresados); el ratio profesor/estudiante (que indica la capacidad de enseñanza en función del número de estudiantes que se divide por el de profesores); las citas por profesor (que mide el impacto de la investigación); la internacionalización del staff docente y la proporción de estudiantes extranjeros en la universidad, la segunda medida QS para evaluar la internacionalización de una casa de estudios.

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Reputación académica: 90 sobre 100

Alberto Barbieri, rector de la UBA desde 2014, dijo que este resultado es, fundamentalmente, “un reconocimiento a las y los estudiantes, docentes, investigadores y no docentes que con su trabajo cotidiano construyen la mejor universidad pública de la región, porque si algo se ha puesto de manifiesto es que la herramienta más poderosa que tenemos como sociedad para enfrentar esta situación es nuestra ciencia y tecnología”. Subrayó, además, la necesidad de reforzar el financiamiento en el área de educación, ciencia y tecnología: “En un mundo que invierte cada vez más en investigación y desarrollo, necesitamos generar consensos a largo plazo, más allá de los gobiernos de turno, que priorice a las instituciones de educación superior como pilar del sistema científico”..

Una de las mejores notas que obtuvo la UBA en el QS fue su reputación académica, y sobre ese punto, desde la universidad destacaron que “este indicador evalúa las percepciones de académicos de todo el mundo sobre las mejores instituciones en términos de investigación, y la Universidad de Buenos Aires alcanzó el puesto número 44° a nivel global”. Otro de los pilares que toma QS para analizar la calidad de las casas de altos estudios es su nivel de internacionalización. “Desde hace 7 años, la UBA se ha propuesto objetivos claros, replanteando su política en esta área en términos de ampliación y diversificación en sus programas de movilidad internacional, lo que significó una diversificación de plazas y posibilidades a la hora de elegir un país de destino, contribuyendo a una mayor presencia de la comunidad académica de la UBA en el mundo, y viceversa”, fundamentaron desde la UBA.

Innovación en tiempos de pandemia

Para el vicerrector de la Universidad de Palermo, Matías Popovsky, la distinción en el ranking QS tiene un sentido especial, debido al contexto actual que impuso las restricciones por el Covid-19. “Estamos orgullosos de ser galardonados nuevamente entre las tres primeras universidades de la Argentina y entre las líderes de la región, en la primera edición del ranking cuyo período de evaluación se encuadra completamente durante la pandemia -subrayó-. Siempre es un orgullo recibir este tipo de reconocimientos, y especialmente el de este año, que es un testimonio al compromiso con la innovación de la Universidad de Palermo, y a la creatividad, resiliencia e imaginación con la que nuestros profesores demostraron que se puede seguir brindando educación de calidad en épocas llenas de desafíos”.

Y añadió: “Ha habido sin duda una disrupción en el mundo de la educación superior, y estamos convencidos de que los trabajos del futuro requieren de la universidad del futuro, por lo que seguimos incorporando los últimos avances en la ciencia del aprendizaje, dándole a los estudiantes la libertad de elegir cómo estudiar, y posicionando al alumno en el centro del proceso de enseñanza”

Otra vez, entre las 400 mejores

La escalada de posiciones de la Universidad Austral, que la posicionó en el top 400 se debe, en parte, a la mejora durante el último año en dos indicadores, como el de “cantidad de alumnos por profesor”, donde mejoró 35 puestos de una edición a otra; y el de “reputación de los empleadores”, en el que ascendió 30 lugares. “Venimos trabajando desde hace años en reforzar nuestro claustro académico, con profesores de alta calidad académica e investigaciones de impacto. Eso va dando frutos, aunque aún falta -dice el rector de la institución, Julián Rodríguez-. Desde ya, nos importa mucho una educación centrada en el alumno, en cada uno, en cada una. Ahora, nos proponemos crecer en la internacionalización de la universidad. La pandemia nos ha ayudado a tener una mirada más regional y global, si cabe”.

La UCA, entre las diez mejores de la región

Para el rector de la UCA, Miguel Ángel Schiavone, los resultados sostienen, por un lado, el título como “la primera universidad privada de la Argentina y segunda en el total de universidades tanto públicas como privadas”. Por otra parte, la UCA mejoró su puntaje final. “En un proceso de autosuperación pasamos, entre [las ediciones] 2018 y 2022, del puesto 369 al 322, avanzando 47 lugares. Este proceso de mejora continua que seguimos implementado en medio de la pandemia nos enorgullece, pero también nos obliga a seguir trabajando en la formación no solo de profesionales que se inserten en la vida laboral, sino también de seres humanos virtuosos y ciudadanos comprometidos que tanto necesitamos en tiempos de crisis”, concluye Schiavone.

En los últimos años, además, la UCA desarrolló programas de mejora de la calidad educativa. Schiavone agregó. “En tiempos de pandemia complementamos las nuevas herramientas de educación virtual con la necesaria capacitación de nuestros profesores. Nuestros alumnos no perdieron un solo día de clase. Nos preparamos para la próxima etapa de educación bimodal con 275 aulas con tecnología híbrida y nuevos softwares educativos. La docencia se articuló con la investigación y la UCA amplió su presencia en revistas internacionales de alto impacto”.

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