Qué puedes hacer para evitar la nueva variante del coronavirus en este momento

Tara Parker-Pope
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Un sitio de pruebas de coronavirus en Sacramento, California, el 19 de enero de 2021. (Philip Cheung/The New York Times)
Un sitio de pruebas de coronavirus en Sacramento, California, el 19 de enero de 2021. (Philip Cheung/The New York Times)

Siguen apareciendo nuevas variantes del coronavirus. Sin embargo, una en particular ha causado preocupación en Estados Unidos debido a su fácil contagio y rápida propagación. Para evitarla, tendrás que redoblar las mismas precauciones que hasta ahora te han mantenido a salvo durante la pandemia.

La variante conocida como B.1.1.7., que se identificó por primera vez en el Reino Unido, no parece provocar una enfermedad más grave, pero tiene el potencial de infectar a aproximadamente un 50 por ciento más personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos han predicho que para marzo esta variante podría convertirse en la fuente dominante de infección en ese país. Se han reportado variantes con la misma mutación en Brasil y Sudáfrica y ahora los científicos están estudiando si una variante con una mutación diferente, identificada por primera vez en Dinamarca, junto con otra en California, son las que han causado un repunte de casos en este último estado.

La nueva variante que ahora se está propagando por Estados Unidos parece adherirse a nuestras células de manera más eficiente. Este cambio sugiere que podría requerirse una menor cantidad de virus y de tiempo para que alguien se enferme. La gente que contraiga la variante también podría expulsar mayores cantidades de virus, lo cual aumenta el riesgo para las personas a su alrededor.

“El mecanismo exacto por el que esta variante es más transmisible no se conoce del todo”, dijo Nathan D. Grubaugh, profesor adjunto e investigador de Salud Pública en la Escuela de Yale de Salud Pública. “Podría deberse solo a que, cuando te contagias, exhalas más virus infeccioso”.

Así que, ¿cómo puedes eludir una versión más contagiosa del coronavirus? Hablé con algunos de los principales expertos en virus y enfermedades infecciosas sobre por qué es tan preocupante la nueva variante y qué podemos hacer al respecto. A continuación, sus respuestas.

¿Cómo puedo protegerme de la nueva variante del coronavirus?

La variante se propaga de la misma manera en que el coronavirus siempre lo ha hecho. Es más probable que contraigas el virus si pasas tiempo en un espacio cerrado respirando el aire de una persona infectada. Las medidas que te han protegido de la cepa original deberían protegerte de la variante, aunque quizá debas ser más riguroso. Usa un cubrebocas de dos o tres capas. No pases tiempo en lugares cerrados con personas que no vivan contigo. Evita las multitudes y mantén tu distancia. Lávate las manos a menudo y evita tocar tu rostro.

“Lo primero que le digo a la gente es que no es un virus diferente. Todo lo que hemos aprendido sobre este virus sigue siendo aplicable”, explicó Ashish K. Jha, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Brown en Rhode Island. “No es como si esta variante de alguna manera mágica se propagara por otros medios. Todo lo que implicaba un riesgo con la cepa normal solo se convierte en un riesgo mayor con la variante”.

Además, seamos honestos, tras vivir meses en la pandemia, muchos de nosotros hemos relajado nuestras precauciones de seguridad respecto a la COVID-19. Quizá has bajado la guardia y ahora pasas tiempo en interiores y sin cubrebocas con amigos de confianza. O tal vez has estado cenando en restaurantes o yendo con más frecuencia al supermercado cada semana que cuando se impuso el confinamiento por primera vez. La llegada de la variante significa que deberías tratar de reducir las posibles exposiciones siempre que te sea posible y reforzar las precauciones básicas durante los próximos meses hasta que tú y las personas a tu alrededor se hayan vacunado.

“Cuanto más escucho sobre las nuevas variantes, más me preocupo”, admitió Linsey Marr, profesora de Ingeniería Civil y Ambiental en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia y una de las científicas especializadas en enfermedades transmisibles por aerosol más importantes del mundo. “Creo que no debe haber margen de error ni desaliño al momento de seguir las precauciones, no como antes, cuando tal vez podíamos dejar pasar una que otra medida”.

¿Debería cambiar mi cubrebocas?

Deberías usar un cubrebocas de alta calidad cuando vayas al supermercado, de compras o estés en una situación en la que vayas a pasar mucho tiempo en un lugar cerrado con personas que no viven contigo, recomendó Marr. “Ahora uso mi mejor cubrebocas cuando voy al supermercado”, relató. “Lo último que quiero es contraer COVID-19 un mes antes de poder vacunarme”.

Hace poco, el laboratorio de Marr puso a prueba 11 materiales para cubrebocas y halló que un cubrebocas con la tela correcta, que se ajuste bien a tu rostro, puede filtrar bien las partículas virales del tamaño más propenso a causar una infección. El mejor cubrebocas tiene tres capas: dos capas de tela con un filtro en medio. Los cubrebocas deben ajustarse sobre el puente de la nariz y estar hechos de un material flexible para reducir los huecos. Las bandas de cabeza ajustan mejor el cubrebocas que las cintas que se sostienen de las orejas.

Si no quieres comprar un nuevo cubrebocas, una solución simple es usar doble cubrebocas cuando estés muy cerca de desconocidos. Yo uso un solo cubrebocas cuando salgo a pasear a mi perro o hago ejercicio al aire libre. Pero si voy a una tienda, tomo un taxi o me subo al metro, uso doble protección: una mascarilla quirúrgica desechable y un cubrebocas de tela encima.

¿Necesito una mascarilla médica N95?

Si bien los trabajadores médicos que están en contacto cercano con pacientes enfermos dependen de las mascarillas N95 de eficacia comprobada, tú no necesitas ese nivel de protección si evitas las reuniones de muchas personas, limitas tus viajes al supermercado y mantienes tu distancia de otros.

“Es difícil conseguir las N95”, dijo Jha. “No creo que la gente deba pensar que eso es lo que necesita. Sin duda hay muchos cubrebocas en el mercado que son muy buenos”.

Si trabajas en una oficina o tienda de comestibles, o te encuentras en una situación en la que quieres un cubrebocas que te ofrezca una mayor protección, puedes conseguir una alternativa a la N95. Jha sugirió usar una mascarilla KF94, un tipo de cubrebocas hecho en Corea del Sur que se puede comprar fácilmente en línea. Se parece a la N95, con algunas diferencias. Está hecha de un material similar no tejido que bloquea el 94 por ciento de las partículas virales más difíciles de atrapar. Sin embargo, la KF94 tiene cintas para las orejas, en lugar de bandas elásticas para la cabeza, así que no se ajustará tan bien a tu rostro como una N95.

La KF94 también es desechable, puedes comprar un paquete de 20 por unos 40 dólares en Amazon. Si bien puedes secar la KF94 al aire y reusarla unas cuantas veces, no se puede lavar a máquina y no te durará tanto como un cubrebocas de tela. Una solución es reservar tu mascarilla KF94 para situaciones de más alto riesgo, como tomar el metro, pasar tiempo en una tienda o ir a una cita médica. Usa tu cubrebocas de tela para actividades al aire libre, sesiones de ejercicio o paseos con el perro.

¿Las vacunas actuales contra la COVID-19 funcionarán contra las nuevas variantes?

Los expertos se muestran cautelosamente optimistas de que la actual generación de vacunas será efectiva en su mayoría contra las variantes emergentes del coronavirus. A principios de este mes, Pfizer y BioNTech anunciaron que su vacuna contra la COVID-19 funciona contra una de las mutaciones clave que está presente en algunas de las variantes. Esa es una buena noticia, pero las variantes tienen otras mutaciones posiblemente riesgosas que no han sido estudiadas todavía.

Algunos datos también sugieren que las variantes con ciertas mutaciones podrían ser más resistentes a las vacunas, pero se requieren estudios mucho más exhaustivos al respecto y esas variantes no se han detectado en Estados Unidos. Aunque los datos son preocupantes, los expertos dicen que las vacunas actuales generan altos niveles de anticuerpos y es probable que al menos prevengan enfermedades graves en las personas vacunadas que se contagien.

Si contraigo COVID-19, ¿sabré si tengo la nueva variante?

Lo más probable es que no. Si das positivo por coronavirus, la prueba estándar de la reacción en cadena de la polimerasa, o PCR por su sigla en inglés, no puede determinar de manera definitiva si tienes la variante o la cepa original. Si bien algunos resultados de pruebas PCR pueden indicar si es probable que una persona haya contraído una variante, lo más seguro es que esa información no se comparta con los pacientes. La única manera de saber con certeza qué variante está circulando es usar tecnología de secuenciación genética, pero esa tecnología no se utiliza para alertar a los individuos sobre su estatus. Aunque algunos laboratorios universitarios y de salud pública están usando la vigilancia genómica para monitorear la prevalencia de las variantes en una comunidad, Estados Unidos aún no tiene un sistema de gran escala que abarque todo el país para la búsqueda de nuevas mutaciones en los genomas del coronavirus.

El tratamiento para la COVID-19 es el mismo, ya sea que tengas la cepa original o la variante.

Si ya tuve COVID-19, ¿es probable que tenga el mismo nivel de inmunidad a la nueva cepa?

La mayoría de los expertos concuerdan en que si ya te dio COVID-19, tu cuerpo tiene un nivel de inmunidad natural que te ayuda a combatir una segunda infección, aunque no se sabe cuánto dura esa protección. Las variantes que están circulando en Brasil y Sudáfrica parecen tener mutaciones que le permiten al virus evadir los anticuerpos naturales y volver a infectar a una persona que ya se había contagiado. Esta preocupación se basa en pruebas de laboratorio que usaron anticuerpos de personas previamente infectadas, así que no se sabe si esto se traduce en más reinfecciones en el mundo real. El efecto de la vacuna contra estas variantes tampoco se conoce todavía. Aunque todo esto suena aterrador, los científicos tienen la esperanza de que incluso si las vacunas no ofrecen una protección total contra las nuevas variantes del virus, los anticuerpos generados por la vacuna de todas formas protegerán a las personas de una enfermedad más grave.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company