El presidente de Ecuador inicia su último año bajo el acecho del coronavirus y la crisis

Agencia EFE

Quito, 23 may (EFE).- El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, inicia este domingo su último año en el poder, bajo el acecho de la emergencia sanitaria desatada por el coronavirus y el impacto de una crisis económica que amenaza incluso con un estallido social.

INFORME VIRTUAL A LA NACIÓN

Este domingo, y por primera vez en la historia del país, Moreno presentará ante la Asamblea Nacional (Parlamento) su Informe a la Nación, la evaluación anual de gestión, de forma virtual, en una videoconferencia, en consideración a la fase de aislamiento en la capital, Quito.

El jefe del Legislativo, el oficialista César Litardo, convocó a la sesión solemne virtual del pleno para recibir el Informe a la Nación de Moreno que, por mandato constitucional, debe ofrecer a la Asamblea y que deberá incluir los objetivos del Gobierno para el último año de gestión.

Según la Agenda de la ceremonia, se prevé que en la ceremonia intervenga el propio presidente del Parlamento, previo al discurso de autoevaluación de Moreno.

El informe del mandatario se celebrará este 24 de mayo, cuando en el país se recuerda la Batalla de Pichincha de 1822, una gesta libertaria que dio paso años después a la época republicana.

MORENO EN SU ÚLTIMO AÑO Y CON LA PEOR CRISIS

Moreno se apresta a ejercer su último año de mandato, sin ningún ánimo de repetir, en medio de lo que él mismo ha calificado como la peor crisis de la historia reciente del país.

Con cifras negativas en la economía, Ecuador registra también, según el informe oficial de este viernes, 35.828 contagios del COVID-19, con 3.056 muertos y otros 1.892 fallecidos probables por esa enfermedad que se empezó a tabular el 29 de febrero pasado.

Además, la gestión del Gobierno ante la emergencia sanitaria ha sido salpicada por actos de corrupción y un manejo que causó preocupación mundial por la situación que se presentó en un inicio en la ciudad portuaria de Guayaquil, donde incluso aparecieron cadáveres en las calles.

Moreno ha aceptado que la situación es crítica, mutidimensional y que su coste alcanzará los 12.000 millones de dólares, mucho más que el de la crisis de 1998, de unos 8.000 millones de dólares.

Y es que, según Moreno, al coletazo económico que ha supuesto el confinamiento social por el COVID-19 (y su consecuente merma en la producción), se suma la caída drástica del precio del petróleo y el remanente de una crisis que, según ha denunciado, se fraguó en el tiempo de su antecesor, Rafael Correa (2007-2017), su excorreligionario y a quien acusa de los males que aquejan al país.

MULTILATERALES: LOS POLÉMICOS SALVAVIDAS DE MORENO

Para paliar la "triple crisis" (sanitaria, económica y social), Moreno ha acudido de lleno a los organismos multilaterales, quienes le han ofrecido más de 10.000 millones de dólares.

Eso mismo ha generado ya en su país un descontento social que, según parece, también incidirá en el año electoral que se avecina.

Los ajustes, recortes presupuestarios, reformas laborales y financieras (privatizaciones), además de un apego absoluto a las condiciones de los multilaterales, especialmente al Fondo Monetario Internacional, han sido rechazados por grupos sindicales, populares y de indígenas que advierten de un eventual "estallido social".

El efecto de la "triple crisis" se muestra también en la caída de la popularidad de Moreno, que en su mejor momento había superado el 75 %.

La firma de encuestas Cedatos, en un último informe sobre lo estudios mensuales de opinión que ha hecho desde el inicio del periodo del actual Gobierno, recordó que en agosto de 2017 la aprobación a la gestión de Moreno llegaba al 77 %.

MORENO: UNA CAÍDA ESTREPITOSA EN LAS ENCUESTAS

Ese indicador bajó al 26 por ciento en mayo de 2019 y se desplomó al 8 por ciento el 4 de octubre pasado, durante una rebelión de sindicatos e indígenas que lograron la derogación de unas medidas económicas que incluían la eliminación de los subsidios a los combustibles, como exigía el FMI.

Cedatos, en su informe, recordó que exgobernantes muy criticados y derrocados, como el populista Abdalá Bucaram (1996-1997) y el demócrata cristiano Jamil Mahuad (1998-2000), llegaron a niveles de aceptación de apenas el 7 % antes de caer.

No obstante, la firma encuestadora aseguró que Moreno vio crecer su popularidad al 22,8 % en el mismo octubre de 2019, luego que derogó el acuerdo sobre la eliminación de los subsidios.

Cedatos señaló que la popularidad de Moreno, en marzo pasado, antes de la pandemia del cornavirus, se situaba en el 21,7 % y que el pasado 10 de mayo bajó al 18,7 %.

Además, la estadística sostiene que en mayo pasado, sólo un 5 por ciento de la población encuestada pensaba que el país iba por buen camino y que el 52,4 por ciento decía sentirse "pesimista, preocupado, incierto y triste".

Fernando Arroyo León

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