La presidencia de Brasil en el Consejo de Seguridad promoverá la seguridad alimentaria

·3  min de lectura

Naciones Unidas, 1 jul (EFE).- Brasil va a promover, durante la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU que ocupa el mes de julio, la seguridad alimentaria puesta en crisis por la guerra de Ucrania, según anunció este viernes el embajador brasileño ante la ONU, Ronaldo Costa Filho.

En una rueda de prensa para presentar el programa mensual de trabajo en el máximo organismo de la ONU, Costa reconoció que el Consejo ha pecado de inacción desde la invasión rusa de Ucrania porque ha imperado una lógica de culpabilización y acusaciones cruzadas, algo que su país quiere revertir con "acciones concretas para avanzar".

El embajador matizó, sin embargo, que hay discusiones actuales, impulsadas por Turquía con ambas partes (Rusia y Ucrania), bajo la égida del secretario general António Guterres, que se desarrollan "con discreción", y la presidencia brasileña esperará a que se produzcan avances en esas discusiones para traer el tema al Consejo.

Anticipó que serán sesiones de debate "privadas" para facilitar así la confianza entre los miembros, todo ello con el fin de encontrar soluciones a la falta acuciante de cereal en el mundo, dado que Rusia y Ucrania están entre los mayores productores y ambos tienen bloqueada la salida de los cereales, lo que ha llevado a un aumento exponencial de sus precios en todos los países.

Además, el 12 de julio habrá una sesión dedicada a las operaciones de paz pensada como el evento más importante de esta presidencia -asistirá el ministro de Exteriores, Carlos Alberto França y el jefe de operaciones de paz de la ONU, Jean Pierre Lacroix- con el objetivo de fomentar una mejor comunicación y entendimiento entre las misiones de paz y las sociedades civiles donde actúan los cascos azules.

Otra cuestión que Brasil quiere promover en este mes es las consecuencias de los conflictos armados en la infancia -con un debate abierto el 19 de julio-, enfocándose en los problemas de la desprotección de los niños desplazados o refugiados, los mecanismos de adopción infantil durante esos conflictos y su reintegración social posterior.

Habrá otro debate dedicado al proceso de paz en Colombia, al que ha sido invitado el presidente de la Comisión de la Verdad, el sacerdote jesuita Francisco de Roux, quién presentará al Consejo el informe final de su comisión tras haberlo hecho público el pasado 28 de junio en Bogotá.

Los temas habituales del Consejo -Siria, Libia, Yemen, el conflicto palestino, Haití o Líbano, entre otros- también serán parte del menú de discusiones del Consejo durante este mes de julio.

Preguntado sobre si su país traerá a la agenda la eventual reforma del Consejo para hacerlo más representativo, Costa dijo que su país "hace mucho que aboga por que el Consejo se adapte a la nueva realidad del mundo", y esa reforma "urgente" debe tomar en cuenta a las economías emergentes, pero no se hizo muchas ilusiones: "Llevamos hablando del tema treinta años", zanjó.

También fue inquirido sobre por qué no figuraban en su agenda la lucha contra la trata de seres humanos -especialmente tras la aparición de 53 cadáveres en un camión en San Antonio, Texas- o la deforestación del Amazonas como factor de agravación del cambio climático, reconoció la gravedad de ambos fenómenos pero dijo que el Consejo no es la instancia adecuada para tratarlos.

(c) Agencia EFE