La prensa en Nicaragua se encuentra bajo ataque permanente, según un informe

Agencia EFE
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Managua, 21 abr (EFE).- La libertad de expresión y de prensa en Nicaragua se encuentra bajo ataque permanente en el marco de una estrategia estatal dirigida a acallar a cualquier costo las voces independientes, señaló este miércoles en un informe un organismo humanitario.

El informe titulado "La libertad de expresión y prensa bajo ataque permanente" fue elaborado por el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, en base a las principales violaciones de derechos humanos en perjuicio de periodistas y testimonios de los afectados.

Ese organismo concluyó que ejercer periodismo en Nicaragua e incluso fuera, "considerando los ataques digitales y físicos a familiares de periodistas en el exilio, hacen de esta profesión una de las más riesgosas en el país".

Ese colectivo argumentó que el asesinato del periodista Ángel Gahona, el 21 de abril de 2018, cuando iniciaban las manifestaciones antigubernamentales por unas controvertidas reformas a la seguridad social, "evidencia los alcances de dichos peligros y tres años después, el crimen se mantiene en la impunidad y la represión recrudecida".

"Los y las periodistas son voces incómodas para el régimen nicaragüense por su labor de informar a la población sobre las graves violaciones de derechos humanos y su importante contribución a los procesos de documentación de estas violaciones", observó ese organismo, con sede en Costa Rica.

"Es por ello que las acciones gubernamentales implementadas desde 2018 apuntan a neutralizar su capacidad y en consecuencia reducir su impacto social", consideró.

"AUTOCENSURA, EXILIO, CÁRCEL O MUERTE"

Según ese colectivo, los periodistas en Nicaragua han tenido cuatro opciones a tomar: censura y autocensura, exilio y desplazamiento forzado, cárcel y torturas, y finalmente -como en el caso de Ángel Gahona-, la muerte.

"En cualquiera de estas opciones se transgreden el derecho a la libertad de expresión, así como los derechos humanos de los hombres y mujeres de prensa", anotó.

En el informe, ese organismo alertó que "no existe en el país mecanismo alguno de protección a periodistas, tampoco instancias que garanticen la investigación y sanción a los responsables de las graves violaciones denunciadas por el gremio periodístico".

Desde abril de 2018 se ha acentuado en Nicaragua "la impunidad como política de Estado, lo que favorece un clima de violencia contra las y los periodistas, alentado por los discursos altamente estigmatizantes desde el Ejecutivo", indicó.

A juicio del colectivo, existe por parte del Estado de Nicaragua un absoluto incumplimiento de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), lo que deriva en impunidad por la falta de investigación y sanciones a los perpetradores de estas agresiones y en consecuencia responsabilidad internacional del Estado frente a la vida e integridad personal de las personas beneficiarias de dichas medidas.

Ese organismo reafirmó su compromiso de acompañar a las víctimas en su demanda legítima de verdad, justicia, reparación y no repetición.

El 18 de abril de 2018 estalló una revuelta popular por unas controvertidas reformas a la seguridad social y que luego se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente Daniel Ortega, debido a que respondió con la fuerza.

Las protestas, calificadas por el Ejecutivo como "intento de golpe de Estado", dejaron al menos 328 muertos, según la CIDH, aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200.

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