Por qué no debes matar las arañas que encuentres en tu casa

Por Ernesto Santana-. Aunque el temor a las arañas resulta natural, porque su aspecto es repulsivo para muchas personas y porque hay especies que son venenosas, no es recomendable matarlas.

Una araña vista con macrolente/ Costfoto Barcroft Media via Getty Images

Es aconsejable dejarlas en paz ante todo porque, aunque suene gastado repetirlo, “las arañas son una parte importante de la naturaleza y de nuestro ecosistema interior, además de ser organismos compañeros por derecho propio”, afirma el investigador Matt Bertone, de la North Carolina State University, luego de la inspección visual realizada con su equipo de trabajo en 50 viviendas de ese estado norteamericano.

El inventario de los artrópodos que cohabitan con nosotros en nuestras casas revela que los hay en todos los hogares, pero que entre ellos resultan más fáciles de encontrar la araña de sótano y la de telaraña. A pesar de que reconoce que será difícil convencer a la gente, Bertone es concluyente: “No mates a la siguiente araña que veas en tu casa”.

El investigador alega que aunque creamos que nuestras viviendas se hallan separadas del mundo exterior, en realidad están habitadas por muchos tipos de arañas que no representan ninguna amenaza por su veneno y que no se comportan agresivamente con los humanos, sino que los evitan, al tiempo que se nutren de insectos en verdad peligrosos y hasta de otras arañas.

Este es el caso de una especie africana que salta sobre los mosquitos repletos de sangre, y eliminarla sería quedarnos sin un importante depredador.

En general estas criaturas, como se alimentan de todo lo que puedan atrapar en su entorno y pueden desplazarse en definitiva por toda la casa, son un enemigo natural de muchas plagas que portan enfermedades letales para las personas.

De manera que, al matar una simple araña, no solo eliminamos a un pequeño ser, sino que estamos haciéndonos un enorme daño potencial a nosotros mismos. Y solo por el temor que nos inspiran, a pesar de que en realidad nosotros somos mucho más peligrosos para ellas que lo que puedan serlo ellas para nosotros.

De hecho, las picaduras de arañas resultan notablemente poco frecuentes. Sin embargo, eso no quiere decir que no haya especies que desde el punto de vista médico se consideran importantes, como la araña reclusa o la viuda, pero aun así su mordedura rara vez ocasiona problemas serios y esto no justifica buscar el exterminio de los arácnidos.

“Así que, la próxima ocasión en que te encuentres con una araña”, asegura Bertone, “considera el enfoque de vivir y dejar vivir”.