La policía dice que los asesinatos de cuatro hombres musulmanes en Nuevo México están relacionados

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La policía de Nuevo México está investigando los asesinatos de cuatro hombres ocurridos en los últimos meses e informa que existe una “fuerte posibilidad” de que los hombres hayan sido atacados por tener antecedentes musulmanes o del sur de Asia.

Las muertes ocurrieron de manera sucesiva.

El 26 de julio, Aftab Hussein, de 41 años, trabajador de una cafetería y miembro de la numerosa comunidad afgana de Albuquerque, fue encontrado muerto por heridas de bala en 26 de julio, cerca del distrito internacional de la ciudad.

Dos semanas después, Muhammad Afzaal Hussain, de 27 años, que llegó a EE.UU. desde Pakistán y trabajaba como director de planificación de la ciudad de Española, también fue encontrado muerto por heridas de bala en Albuquerque.

Luego, el viernes, Naeem Hussain fue asesinado a tiros en el estacionamiento de una ONG de Albuquerque que ofrece servicios a los refugiados y solicitantes de asilo, según el Centro Islámico de Nuevo México.

Hussain, originario de Afganistán y Pakistán, y sin relación aparente con Muhammad Hussain, había visitado un funeral por otros dos hombres asesinados el día de su muerte.

“Ahora, la gente está empezando a sentir pánico”, señaló Tahir Gauba, director de asuntos públicos del Centro Islámico de Nuevo México, al Albuquerque Journal. “Me refiero a que, sobre todo, justo después del funeral, el mismo día, esa cosa volvió a ocurrir. Así que es una verdadera locura”.

La policía cree que los asesinatos pueden estar relacionados con la muerte de Mohammad Ahmadi, de 62 años, que fue tiroteado detrás del mercado halal del que era propietario con su hermano en noviembre

“Hay un fuerte punto en común en todas nuestras víctimas: su raza y su religión”, subrayó esta semana el subcomandante de la policía de Albuquerque, Kyle Hartsock, durante una rueda de prensa, según Reuters.

El Consejo de Relaciones Americano-Islámicas ofrece una recompensa de US$10.000 a quien tenga información que conduzca a la detención de los implicados en el asesinato. La policía de Albuquerque ofrece una recompensa de US$15.000, según NPR.

Las autoridades hicieron un llamado a los miembros de la comunidad de todos los orígenes para que trabajen juntos y pongan fin a los asesinatos.

“Esto es algo que nos afecta a todos”, indicó el fiscal de distrito del condado de Bernalillo, Raul Torrez, durante una conferencia de prensa el sábado. “Todos los miembros de esta comunidad tienen que trabajar juntos”.

La Oficina de Equidad e Inclusión de la ciudad proporcionó el sábado información sobre los asesinatos en árabe, farsi, dari y urdu y pidió la ayuda de la comunidad para atrapar al asesino o asesinos.

“Instamos a toda nuestra comunidad interreligiosa de Albuquerque y a toda la gente de Albuquerque a que ayuden a las fuerzas del orden a identificar y atrapar a la persona o personas responsables”, señaló Michelle Melendez, quien dirige la oficina, durante la sesión informativa. “Por favor, por favor, llamen con cualquier información”.

Los líderes locales condenaron la violencia. Ahmad Assed, presidente del Centro Islámico de Nuevo México, dijo a The New York Times: “Estamos increíblemente asqueados con la idea de que alguien tenga tanto odio contra gente inocente. Tememos por nuestras familias, tememos por nuestros hijos. Y estamos muy confundidos sobre por qué está sucediendo esto”.

La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, escribió el sábado en Twitter que los asesinatos eran “profundamente indignantes y por completo intolerables” y prometió “hacer todo lo posible para apoyar a la comunidad musulmana de Albuquerque y del gran Nuevo México durante este difícil momento”.

“Ustedes son de Nuevo México, son bienvenidos aquí, y estamos con ustedes”, agregó.

La policía local, así como el FBI; la Policía Estatal de Nuevo México; la Oficina del Sheriff del Condado de Bernalillo; la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos; y el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos están ayudando en la investigación.

“Además de nuestras investigaciones sobre este asesinato, estamos dedicando recursos a las áreas de patrullaje clave y a los barrios dentro de Albuquerque”, dijo el sábado el jefe del APD, Harold Medina. “Levantamos los topes de horas extras de nuestros oficiales para poder utilizar varias de nuestras unidades especializadas para ayudar a garantizar la fuerte presencia de oficiales de Albuquerque para mantener la seguridad de la comunidad”.

Según los datos federales más recientes, hubo 55 incidentes de crímenes de odio reportados en 2020, por encima de los 50 de 2019, los incidentes se dirigieron desproporcionadamente a los afroamericanos.