¿Podrían las importaciones canadienses reducir los precios de los medicamentos en Estados Unidos?

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¿Qué sucede?

La semana pasada, el senador Bernie Sanders se sumó a una caravana de personas con diabetes que cruzó la frontera hacia Canadá para comprar insulina con el objetivo de resaltar la gran diferencia de precio del medicamento, que puede llegar a costar una décima parte de lo que vale en Estados Unidos.

Una nueva propuesta de la administración Trump podría hacer que viajes como estos sean innecesarios en un futuro cercano. El plan les permitiría a los estados, farmacias y fabricantes de medicamentos en los Estados Unidos importar medicamentos bajo prescripción médica desde Canadá.

¿Por qué es motivo de debate?

Los defensores de la idea afirman que el acceso a los medicamentos canadienses más baratos salvaría la vida de los pacientes que apenas pueden pagarles los fármacos que necesitan a los vendedores estadounidenses. Argumentan que las compañías farmacéuticas en Estados Unidos se verían obligadas a reducir sus precios para competir con las importaciones menos costosas.

Sin embargo, el plan de Estados Unidos generó grandes preocupaciones entre los canadienses debido a la posibilidad de que la demanda del mercado estadounidense condujese a la escasez de medicamentos o el aumento de los precios en su país, a pesar de la promesa del primer ministro Justin Trudeau de mantener un “suministro constante y sólido” de fármacos en Canadá. Otros señalan que el plan podría no aplicarse a algunos de los medicamentos más caros, incluida la insulina.

Los escépticos a ambos lados de la frontera argumentan que el plan no aborda los problemas subyacentes del sistema de atención médica estadounidense que son los que conducen a las diferencias de precios. Los medicamentos de Canadá son más baratos porque su gobierno aplica medidas de control de precios, algo que Estados Unidos también podría hacer sin intervenir en el mercado farmacéutico de otro país, argumentan.

¿Cuál sería el siguiente paso?

No está claro cuándo se les permitirá a los estadounidenses comenzar a importar medicamentos desde Canadá, si se llegase a implementar el plan. Asimismo, la administración Trump podría impulsar en un futuro cercano otros proyectos para reducir el costo de los fármacos en Estados Unidos. Según se informa, el presidente ha convertido el tema en un elemento clave de su campaña de reelección.

Posibles perspectivas

El plan conduciría a la reducción de los precios de los medicamentos en Estados Unidos

“Los pacientes podrían comprar medicamentos más baratos en Canadá y, además, el hecho de incluir en la ecuación a un mercado extranjero podría obligar a los fabricantes de medicamentos estadounidenses a reducir sus precios para resultar más competitivos”. - Myah Ward, Bloomberg

La importación de medicamentos implicaría importantes preocupaciones sobre su seguridad

“No puede garantizarse ni la seguridad ni la eficacia de los medicamentos importados, lo cual representaría un gran riesgo para los pacientes que los consumen”. - Brooklyn Roberts, The Hill

El plan no tendría mucho efecto sobre los precios en Estados Unidos

“La gran mayoría de los medicamentos que consumen los estadounidenses son genéricos y cuestan casi lo mismo en Estados Unidos que en Canadá. Por tanto, el único ahorro potencial de dicha importación sería patente solo en un pequeño número de medicamentos de marca”. - Sally Pipes, Forbes

El plan podría provocar una escasez de medicamentos en Canadá

“Importar grandes cantidades de medicamentos de marca podría generar un problema. California tiene más ciudadanos que todo Canadá. Si California decide importar medicamentos, probablemente se haga con todo el suministro de medicamentos de Canadá”. - Joel Lexchin, profesor de la Universidad York para CBC

Las compañías farmacéuticas encontrarían alternativas para reducir los precios en Estados Unidos

“Los medicamentos que se venden en Canadá a un precio relativamente bajo canibalizarían sus ventas en los Estados Unidos. Obviamente, las compañías idearán alternativas para impedir que eso suceda”. - Paul Grootendorst, profesor de la Universidad de Toronto, para Global News

Los estadounidenses necesitarían resolver sus propios problemas

“A diferencia de otros países desarrollados, el gobierno de Estados Unidos no regula el precio de los medicamentos. En cambio, apoyan un mercado libre donde las compañías farmacéuticas puedan cobrar lo que el mercado esté dispuesto a pagar. En última instancia, los estadounidenses deberían regular sus propios precios de los medicamentos”. - Kelly Grindrod, Toronto Star

Mike Bebernes