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El poder de la sonrisa

Uttar Pradesh, India. (Foto cortesía de Jay Weinstein)

El poder de la sonrisa: 14 fotos que trascienden todas las fronteras

POR YULEINA BARREDO/PARA YAHOO-. Una sonrisa vale más que mil palabras. Y así lo cree el fotógrafo Jay Weinstein, quien ha viajado por la India, Nepal y Australia, cámara en mano, para materializar un proyecto muy sugerente.

Mediante “…así que les pedí que sonrieran” comparte la experiencia de inmortalizar rostros de desconocidos a través de su lente. Toma dos fotos de cada persona, una con expresión regular y en otra les pide una sonrisa. El resultado es enternecedor.

Ese simple gesto cambia todo el significado del retrato. Los semblantes se iluminan descubriendo la belleza interior de cada ser sin importar la nacionalidad, el género, la religión o el estatus socioeconómico. Quedan para el recuerdo imágenes auténticas que muestran el poder de atracción positiva de un acto tan simple y humano.

Según relata el autor, la idea de estas instantáneas surgió por azar en un viaje por Bikaner, una ciudad del estado de Rajastán en el norte de la India. Estaba explorando palacios y fuertes cuando decidió caminar hacia la estación de trenes más cercana previendo la caída de la tarde.

Entre los transeúntes, un hombre en particular llamó su atención. Aunque por su mirada severa dudó en apretar el obturador. De repente, la tirantez de la escena se esfumó, el extraño esbozó una cálida sonrisa y posó dispuesto ante la cámara.

La revelación fue clara. A veces llegamos a conclusiones apresuradas basándonos en expresiones faciales y nos perdemos la oportunidad de conocer a personas extraordinarias.

Con el propósito de mostrar una óptica diferente sobre nuestras percepciones, este fotógrafo australiano, con sede en Mumbai, comenzó a retratar a sonrientes anónimos en diciembre de 2013. Sus fotografías siempre surgen de manera espontánea. No hay intenciones de documentar ninguna población en específico.

Weinstein trata de interactuar con la gente tanto cómo le sea posible, superando en ocasiones su propia timidez. Va inmortalizando rostros interesantes en los lugares que visita. En la mayoría de los casos, queda cautivado por la bondad de los que posan para él.

La satisfacción personal que le ha dejado este singular proyecto fotográfico es motivo suficiente para expandirlo por el mundo. Al trascender las fronteras del lenguaje y la cultura es perfecto para cualquier país. Por lo tanto, Jay Weinstein prepara su cámara, afina sus lentes y se dispone a recorrer otros destinos. Su viaje recién comienza…

Para ver más retratos de Jay Weinstein puede visitar la página del proyecto en Facebook o su cuenta de Instagram.