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Pobladores de Teocaltiche, Jalisco, denuncian agresión de policía y exigen “que pague quien tenga que pagar”; estado niega ataque

Captura de pantalla
Captura de pantalla

En Teocaltiche, Jalisco, se vivió una confrontación entre habitantes y policías estatales que terminó con un saldo de tres personas heridas —todas ellas civiles—, mientras el gobierno de la entidad niega que se haya atacado a la población y asegura que quienes rechazan la presencia de uniformados en la zona tienen vínculos con organizaciones criminales.

La noche del pasado jueves 18 de mayo, elementos de la Policía Estatal de Jalisco entraron en la cabecera municipal de Teocaltiche, donde han tenido confrontaciones con los pobladores.

Los habitantes se han manifestado en contra de “los negros” —como les llaman— y los denuncian por presuntos abusos. Mujeres jóvenes los han señalado de acoso sexual y verbal, así como de revisiones sin motivo.

El jueves 18, los pobladores protestaron por el arribo de los policías y les exigieron irse.

Videos grabados por las cámaras de seguridad y por la propia gente evidencian cómo los uniformados echaron encima sus patrullas, a lo que los habitantes respondieron lanzando piedras.

A su vez, los policías primero hicieron disparos al aire y después contra la población.

“Le pegaron a uno, le pegaron. Que lo bajen del carro. Ey, no se asusten, no se asusten”, gritó un testigo, mientras un grupo de personas corría en auxilio de los lesionados.

Los cuerpos de urgencias informaron que por ese ataque hubo tres pobladores heridos, de los cuales uno tenía un disparo en el hombro. Otro recibió impactos en el estómago y el costado.

Dos de las víctimas, aún postradas en una clínica, hablaron con Animal Político sobre los hechos.

Una de ellas es Efrén Hernández Vázquez, quien recibió dos impactos en el cuerpo y tuvo una lesión por esquirlas. Es repartidor de una empresa gasera y contó que veía el clásico de futbol entre Chivas y América, en un restaurante del pueblo, cuando ocurrió la irrupción policial.

“De repente se empezaron a escuchar detonaciones de arma de fuego; la gente empezó a correr y yo pagué la cuenta, salí, agarré mi moto para ir rumbo a mi departamento y, cuando di la vuelta por la calle Juárez, se escuchaba que venían patrullas”, dijo.

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Cuando escuchó que los vehículos oficiales circulaban a exceso de velocidad, decidió orillarse y vio cómo pasó la primera patrulla.

“Ya la segunda empezó a detonar sus armas y yo lo que hice fue estacionar mi moto, me bajé y corrí a esconderme”.

Hernández recuerda que, a los pocos segundos, pasó una tercera patrulla de la Policía Estatal y también empezó a disparar en contra de la población.

“En eso yo sentí que algo me impactó, me agaché y empecé a sangrar; entonces, empecé a pedir auxilio, pues yo tenía temor por mi vida y lo que quería era que alguien me ayudara”.

En otro video compartido por los habitantes se ven dos momentos en los que Hernández camina ensangrentado y la reacción de los testigos.

“¡No mames! Ay, no mames. Acuéstate. Le dieron. Lo hirieron. No. No te muevas”, dijo una mujer al verlo.

Hernández narró que, a pesar del dolor, se levantó para caminar y fue entonces cuando recibió ayuda: “En eso me trajeron al hospital y me dijeron que traía impactos de bala. Tengo dos heridas. Una en el abdomen y otra debajo de la axila”.

“No me tocaba morir”, concluyó su relato sobre lo ocurrido en esta parte de la región de Los Altos.

En la camilla de al lado, Bruno Saldívar de Loa, también alcanzado por los tiros, igualmente contó lo sucedido esa noche. 

El joven comerciante tuvo una herida de bala en la pierna derecha y esquirlas alojadas en la izquierda.

Esa noche, salió de su casa tomado de la mano de su pareja, Carolina, porque iban a comprar algunas cosas en una tienda de conveniencia ubicada en el centro.

“Por la calle Juárez, vi que había bastante gente afuera del auditorio; me arrimé para ver qué pasaba y en eso pasan trocas de la Policía Estatal, a exceso de velocidad, primero tirando disparos al aire; después, pasan otras trocas de Policía Estatal atrás, pero ya disparando hacia los pobladores”, dijo.

De inmediato, tomó de la mano a su esposa y trató de resguardarse.

“Cuando menos acordé, ya traía un impacto de bala y lo que hice fue pedir ayuda a la gente que estaba ahí, para que me llevaran a un centro médico”, contó.

La primera en darle ánimos y auxilio fue su esposa, y a los pocos minutos, una señora que pasaba por el lugar a bordo de una camioneta fue quien lo trasladó a la clínica local.

“La neta sí me dio mucho miedo, porque te apuntan con armas de fuego y nos tiran balazos y uno no está acostumbrado a ver ese tipo de cosas y menos a vivirlas”, dijo.

El mayor temor de Saldívar era que una de las balas fuera a impactar en su esposa.

En tanto, ella temió que su marido se pusiera más grave y muriera. “Fueron los peores momentos de mi vida. Tuve mucho miedo”, narró.

Tanto Hernández como Saldívar afirmaron que entre los manifestantes no había una sola persona con armas de fuego y que solo traían piedras.

Teocaltiche
Teocaltiche

En los videos tampoco se observa que los manifestantes trajeran armas y que fueron los policías quienes realizaron agresiones.

Los pobladores negaron que quienes protestaban sean delincuentes, como ha afirmado la policía.

“Si fuéramos delincuentes, no daríamos la cara y tampoco tendríamos la necesidad de trabajar, como en mi caso, de forma honesta. Pero aquí estamos y no nos escondemos porque los delincuentes son quienes nos dispararon, a pesar de que supuestamente son quienes deben protegernos y darnos seguridad”, dijo Saldívar.

Ambas víctimas exigieron justicia y que se detenga a los responsables de haber disparado contra los habitantes. “Que pague quien tenga que pagar”, dijo Hernández.

Ambos hombres y otros pobladores insisten en que su inconformidad es por el trato de los policías estatales, a quienes atribuyen revisiones violentas a automovilistas, extorsiones, desapariciones, golpizas e incluso de tener argumentos para creer que la corporación está coludida con el crimen organizado.

Por ello, desde hace tres meses, los habitantes han confrontado y expulsado a los uniformados.

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La Comisión Estatal de Derechos Humanos se negó a abrir una investigación al respecto y a levantar una queja en contra de la corporación policial, a pesar de que hubo quien presentó pruebas y material en video de lo ocurrido.

Fue hasta el miércoles 24 de mayo que el gobierno de Jalisco negó que se agrediera a civiles y descalificó las protestas.

“En relación a los recientes hechos en donde se acusa a la Policía del Estado de cometer abusos de autoridad, estos son falsos, pues la situación que prevalece en el municipio de Teocaltiche no es producto de una expresión pública genuina de parte de la ciudadanía, sino de una organización e intento de intimidación de un grupo criminal que ha visto afectados sus intereses por la presencia de las autoridades estatales y federales”, señaló en un comunicado.

En esa región de Los Altos, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es la organización criminal que ha atacado a pobladores y autoridades.

Ese embate ha dejado centenares de habitantes desplazados en esa zona en la que convergen Jalisco con Aguascalientes y Zacatecas.

Personal de la Guardia Nacional y del Ejército ha establecido una base para frenar al CJNG, el cual ha respondido con ataques en contra de las fuerzas federales.

Los habitantes piden que sean la Guardia Nacional y los militares, y no la Policía Estatal, quienes se hagan cargo de reforzar la seguridad en Teocaltiche y otros municipios aledaños.