Petro ofrece "beneficios jurídicos" a los armados a cambio de paz

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José Meléndez, corresponsal

SAN JOSÉ, Costa Rica, agosto 8 (EL UNIVERSAL).- El economista y exguerrillero Gustavo Francisco Petro Urrego advirtió este domingo en la tarde al asumir como primer presidente izquierdista de Colombia que la guerra antidrogas fracasó, con un millón de latinoamericanos asesinados y 70 mil estadounidenses muertos al año por sobredosis, y lanzó un profundo compromiso para lograr la total pacificación colombiana.

"¡Que la paz sea posible!", instó Petro, de 62 años, casado tres veces, con cinco hijos y un hijastro, exsenador, exrepresentante, exalcalde, exconcejal, expersonero e insurgente, de 1981 a 1990, de la ahora disuelta guerrilla izquierdista del Movimiento 19 de Abril (M-19), que se desmovilizó en 1990 al pactar la paz con el gobierno de Colombia y mutar a partido legal.

En un discurso ante invitados de todo el mundo, como Beatriz Gutiérrez, primera dama de México, abogó por "terminar, de una vez y para siempre, con seis décadas de violencia y conflicto armado. Se puede".

"Cumpliremos el Acuerdo de Paz" que las ahora desaparecidas guerrillas comunistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sublevadas desde 1964, y el gobierno firmaron en 2016 y pusieron en vigor en diciembre de ese año, prometió.

"Trabajaremos de manera incansable para llevar paz y tranquilidad a cada rincón de Colombia. Este es el gobierno de la vida, de la paz", insistió, en referencia indirecta a que su administración, de 48 meses, impulsará la pacificación con la todavía activa guerrilla comunista del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en armas desde 1964. Las pláticas fueron suspendidas en 2019 por el presidente Iván Duque, predecesor de Petro.

Al convocar "a todos los armados", como las redes mafiosas, "a dejar las armas en las nebulosas del pasado", Petro los urgió "a aceptar beneficios jurídicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetición definitiva de la violencia, a trabajar como dueños de una economía próspera pero legal que acabe con el atraso de las regiones".

Petro incluyó a narcotraficantes y demás bandas criminales de Colombia, principal productor mundial de cocaína y con 240 mil hectáreas de hoja de coca, materia prima de ese estupefaciente. "Claro que la paz es posible si se cambia, por ejemplo, la política contra las drogas, vista como una guerra por una política de prevención fuerte del consumo en las sociedades desarrolladas", explicó.

"Es hora de una nueva convención internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado, que ha dejado un millón de latinoamericanos asesinados, durante estos 40 años, y que deja 70 mil estadounidenses muertos por sobredosis cada año", recalcó.

Petro ganó la presidencia este año en dos rondas electorales—29 de mayo y 19 de junio—y captó el voto de descontento con partidos y líderes tradicionales. Luego de que Colombia se independizó de España en 1810, una misma élite política y económica gobernó al menos desde 1886 y Petro consiguió interrumpirle el acaparamiento consecutivo del poder en ese país.

Petro adujo que "con voluntad, políticas de redistribución y un programa de justicia vamos a hacer una Colombia más igualitaria y con más oportunidades para todos y todas.

"La igualdad es posible si somos capaces de crear riqueza para todos y todas, y si somos capaces de distribuirla más justamente", dijo.

En otro hecho inusual, Petro juramentó ayer a una de sus más importantes aliadas en la contienda electoral, Francia Márquez, como la primera vicepresidenta afrodescendiente de Colombia.