Pena de Muerte: EE.UU. prepara la última ejecución del gobierno de Donald Trump

LA NACION
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WASHINGTON .- Las autoridades federales de Estados Unidos estaban listas este viernes para su decimotercera y última ejecución luego de una serie sin precedentes, a pocos días del traspaso de poder de Donald Trump al presidente electo Joe Biden, quien hizo campaña en favor de la abolición de la pena de muerte.

La Corte Suprema dio su visto bueno para que Dustin Higgs, un hombre descendencia afroamericana, de 48 años, reciba una inyección letal en la penitenciaría federal Terre-Haute de Indiana

Higgs está acusado por un triple crimen perpetrado en enero de 1996. Aquella noche, el acusado, junto con dos amigos, invitaron a tres mujeres jóvenes a su departamento en las cercanías de Washington. Luego de que una de las chicas rechazara sus avances, el hombre se ofreció a llevarlas a casa. En lugar de ello se detuvo en un terreno federal aislado. Allí, según el Departamento de Justicia, ordenó a uno de sus amigos que disparara a las tres mujeres.

En 2000, fue condenado a muerte por secuestro y asesinato, y el autor de los disparos fue condenado a cadena perpetua.

"Es arbitrario e injusto castigar al Sr. Higgs más que al asesino", dijo su abogado, Shawn Nolan, en una solicitud de clemencia dirigida a Trump a finales de diciembre.

Peroel presidente republicano, defensor acérrimo de la pena de muerte, no accedió. Por el contrario, su administración actuó ante la justicia para poder proceder con la ejecución antes de que abandonara la Casa Blanca el próximo miércoles.

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Un tribunal había ordenado su aplazamiento alegando que Higgs se contagió de covid-19 y que era probable que sus pulmones afectados por la enfermedad sufrieran mucho en el momento de la inyección de pentobarbital. El Departamento de Justicia apeló de inmediato y ganó el caso.

La mayoría conservadora de la Corte Suprema ha dado luz verde sistemáticamente a las ejecuciones federales desde el verano boreal y la administración republicana reanudó en julio esta práctica suspendida durante 17 años, mientras simultáneamente los estados posponían todas las ejecuciones para evitar la propagación del virus.

Desde entonces, 12 personas han recibido inyecciones letales en Terre-Haute incluida, por primera vez en casi 70 años, una mujer, que fue ejecutada el martes a pesar de las dudas sobre su salud mental.

Biden, que será investido como nuevo presidente el miércoles, se opone a la pena de muerte y ha prometido trabajar con el Congreso para tratar de abolirla a nivel federal.

Los congresistas demócratas presentaron el lunes un proyecto de ley a tal efecto que tiene posibilidades de ser aprobado en vista de que el partido recuperó el control del Senado.

Agencia AFP