Peleas, heladas y desmayos: cómo fue la cola durante toda la noche para ver el ataúd de la reina Isabel

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Los dolientes, envueltos en mantas y con los ojos cansados, avanzaron a rastras en la cola de 5 millas (8 kilómetros) que se formó en el puente de Waterloo a las 7 am para poder rendir homenaje a la reina Isabel II.

A falta de entre tres y cuatro horas para llegar a la primera fila, soportaron lo peor de la noche londinense, en la que las temperaturas bajaron hasta los 6 grados. Algunos salieron de la fila para tomar algo caliente, mientras que otros, visiblemente agotados por el frío y las horas de pie, se vieron obligados a sentarse y recobrar fuerzas.

En las últimas 24 horas, un hombre fue acusado de agredir sexualmente a dos mujeres en la cola, más de 400 personas se desmayaron mientras esperaban en la fila y el gobierno advirtió a los dolientes que se vistieran para las bajas temperaturas.

Brenda Hornsby, quien viajó desde el Distrito de los Lagos con su marido, dijo que casi se desmayó en la cola (Thomas Kingsley/The Independent)
Brenda Hornsby, quien viajó desde el Distrito de los Lagos con su marido, dijo que casi se desmayó en la cola (Thomas Kingsley/The Independent)

Brenda Hornsby, de 60 años, quien viajó desde el Distrito de los Lagos con su marido, dijo que casi se desmayó en la cola después de que se detuviera durante más de una hora anoche.

“Nos dejaron junto al río durante una hora sin movernos; vi a dos personas desplomarse, yo casi me desmayo. Tuve que sentarme”, relató Hornsby a The Independent. “El cansancio, el frío y el hecho de no moverme hicieron que me mareara. Alguien me dio una botella de agua y luego me tomé un café”.

“Llevamos aquí desde las 11 pm que nos unimos en Bermondsey; ha hecho un frío tremendo”, añadió. “Hubo un gran desfase entre el lugar donde empezamos y los baños: algunas personas lo pasaron mal”.

Hornsby comentó que la experiencia en la cola es diferente de lo que esperaba después de ver la cobertura televisiva, donde las escenas habían sido más joviales. Describió el enfado que se produjo entre los dolientes después de que algunos visitantes dijeran que no podían recuperar su lugar en la fila después de usar el baño o conseguir una bebida caliente.

Amber Jardine, de 45 años, una conservacionista de Glasgow, indicó que la fila había sido un caos durante toda la noche después de que se interrumpiera la cola, lo que provocó discusiones y desorden en el frío glacial.

Amber Jardine, una conservacionista de Glasgow, dijo que la cola había sido un caos durante toda la noche (Thomas Kingsley/The Independent)
Amber Jardine, una conservacionista de Glasgow, dijo que la cola había sido un caos durante toda la noche (Thomas Kingsley/The Independent)

Según ella, la policía se vio obligada a intervenir cuando un grupo de borrachos empezó a molestar a los dolientes.

“Ha hecho mucho frío, pero el hecho de que la cola se detuviera dos veces por un incidente médico y para que hicieran un ensayo hizo que la gente se enfadara y se saltara la cola. No podías ir al baño sin que la gente se enfadara”, explicó Jardine a The Independent.

Señaló que estaba claro que la gente no podía soportar el frío y que en muchos momentos quiso rendirse, pero el sentimiento de camaradería entre los visitantes y el respeto por la reina hicieron que el caos fuera soportable.

“El hecho de que hayamos venido a presentar nuestros respetos a la reina es lo que mantiene la unión”, dijo, pero lamentó la falta de apoyo de los agentes durante la noche.

“Los agentes no ayudan, dejaban que la gente se saltara la cola. He visto a alguien que casi se pelea por ello. Habría estado bien que supieran más información sobre dónde estaban los baños y qué pasaba en algunos puntos”.

Las hermanas Caroline, Rosie y Sandra, quienes viajaron desde Dublín el viernes para presentar sus respetos a la reina, dijeron que “regresar no era opción” a pesar del frío y el cansancio.

Seren Toye, Sandra Mughal, Gordon Walker, Rosie McBride y Caroline Delaney (de izquierda a derecha) esperaron toda la noche para ver el ataúd de la reina (Thomas Kingsley/The Independent)
Seren Toye, Sandra Mughal, Gordon Walker, Rosie McBride y Caroline Delaney (de izquierda a derecha) esperaron toda la noche para ver el ataúd de la reina (Thomas Kingsley/The Independent)

“Llevamos aquí desde las 10 de la noche de ayer”, indicó Caroline Delaney. Cuando le preguntaron qué tal había pasado la noche, respondió: “¿Tú qué crees?”.

“Hacía mucho frío, tenía que haber más lugar para tomar té y los baños estaban muy lejos de [Southwark Park]”, añadió su hermana Rosie McBride.

“En un momento dado estuvimos atascados durante una hora y media sin movernos, eso es terrible con el frío que hace. Había un ensayo, así que las cosas se alentaron mucho”, explicó McBride.

“No sabías lo que estaba pasando, al final uno de los acomodadores nos dijo cuál era el problema”, añadió Gordon Walker, el nuevo amigo de la hermana en Yorkshire.

“Ahora estamos emocionados por llegar al frente”, dijo el grupo.

Es como una peregrinación

Sin embargo, para algunos dolientes, la cola no había hecho más que empezar y les esperaba una posible espera de 16 horas.

Un grupo de cinco familiares de Leeds llegó a Londres el sábado por la mañana con la misión de ver a la reina en su velatorio antes de que su camión partiera a medianoche.

Los miembros de la familia Julie Ambler, Lexi Simpson, Deborah Simpson, Holly Simpson y Michaela Marsh se unieron a la cola esta mañana (Thomas Kingsley/The Independent)
Los miembros de la familia Julie Ambler, Lexi Simpson, Deborah Simpson, Holly Simpson y Michaela Marsh se unieron a la cola esta mañana (Thomas Kingsley/The Independent)

“Tenemos 18 horas para verla, vamos a hacerle como Cenicienta”, bromeó Michaela Marsh, de 55 años.

“Veremos hasta dónde llegamos, es increíble que todo el mundo esté haciendo esto y es encantador que haya una cola tan larga, demuestra un verdadero respeto por [la reina]”.

La familia comentó que tendrían que volver a casa si no llegaban al principio de la cola antes de la medianoche, pero que verán el funeral juntos el lunes.

“Estábamos decididos a venir aquí. Hemos visto que la cola se está llenando, pero queríamos presentar nuestros respetos y formar parte de ella”, añadió.

“Es como una peregrinación. Si no lo logramos, será muy triste. Estaríamos desolados, tendríamos que empezar a rogar a la gente que nos deje adelantarnos”.

“Puede que tenga que usar mi ternura”, bromeó su sobrina nieta de 10 años.

Según el Departamento de Medios de Comunicación, Cultura y Deporte, el tiempo de espera actual es de 16 horas y la cola comienza en Southwark Park, a casi 5 millas (8 kilómetros) de Westminster Hall.