¿París mugrienta? El manifiesto para demostrar que la Ciudad Luz no perdió su brillo

·4  min de lectura
París desde las alturas
JEAN-SEBASTIEN EVRARD

PARÍS.- París es la ciudad de los enamorados, de los croissants recién salidos del horno y de los bares con mesitas en la calle, un lugar lleno de vida y de museos que atesoran las joyas artísticas de la humanidad.

También es la ciudad de las montañas de basura en la calle, de las obras en construcción interminables, y de los baches y los grafitis, al menos según una campaña lanzada el año pasado en las redes sociales con el hashtag #SaccageParis —algo así como “París Mugrienta”— que alentaba a los parisinos a postear fotos donde se viera que la Ciudad Luz ha perdido su brillo.

El municipio de París sostiene que ese hashtag es parte de una campaña sucia contra Anne Hidalgo, la alcaldesa de izquierda de la ciudad y también candidata presidencial en las elecciones de 2022. El martes, funcionarios de la ciudad dieron a conocer el primer capítulo de un “manifiesto por la belleza”, un marco de trabajo conceptual que servirá como base de todos los esfuerzos “por construir la París del mañana, para y con todos los parisinos”.

“A todos nos seduce la belleza de París”, dice Emmanuel Grégoire, vicealcalde de la ciudad, en el video de presentación del manifiesto. “Pero París enfrenta un enorme desafío de transformación: tenemos que adaptar la ciudad al cambio climático, y debemos reconciliar el desafío del cambio climático con la conservación de nuestro patrimonio histórico.”

El manifiesto por la belleza es resultado de un proceso de consultas lanzado en noviembre de 2020 para planear la actualización del diseño de los espacios públicos de París, de modo tal que la ciudad empiece a ser más amigable con el medio ambiente sin perder nada de su carácter.

Con el primer conjunto de medidas, el gobierno de la ciudad se ha comprometido a retirar todo el mobiliario urbano obsoleto o inservible, reemplazar los carriles amarrillos temporarios de las bicisendas por otros más discretos y permanentes, limpiar los grafitis, multar y perseguir a quienes pegan carteles, y reemplazar los postes de luz dañados o corroídos por el paso del tiempo.

Las nuevas medidas también apuntan a dejar a punto la ciudad para los Juegos Olímpicos de París 2024.

La campaña #SaccageParis fue lanzada desde una cuenta anónima de Twitter, “Panamepropre”, en marzo de 2021, según medios de prensa franceses. La campaña se viralizó en el contexto de la campaña para las inminentes elecciones presidenciales, durante la cual Hidalgo —una de los varios candidatos de izquierda a la presidencia— se ha jactado de los beneficios de sus políticas ambientales, por las que ha cosechado tanto elogios como rencores de los votantes en sus ocho años como alcaldesa de los parisinos.

Ahora, #SaccageParis se ha convertido en un movimiento organizado en torno a reclamos muy concretos que están publicados en su sitio web, como aumentar los fondos de las fuerzas de la ley para controlar el delito y la inseguridad, o contratar a más jardineros y paisajistas para el mantenimiento de los parques públicos. Pero el sitio también se ha convertido en una válvula de escape donde los parisinos se quejan de sus molestias cotidianas y muestran las fealdades de su ciudad en las redes sociales.

Algunas de esos reclamos le competen al municipio. El año pasado, por ejemplo, cuando un usuario de las redes se quejó de que los nuevos bancos públicos con forma de champiñones y troncos y dijo que le dolía de solo mirarlos, la ciudad prometió retirarlos. Pero hay otras críticas que refieren a cuestiones más amplias de larga data, desde la contaminación sonora y el ruido ambiente hasta el tema de los sin techo, o refieren a actitudes individuales, como el vandalismo y los dueños de mascotas que no levantan el excremento de las veredas.

“Nunca dijimos que no hubiera cosas que perfeccionar o mejorar”, dijo el año pasado el vicealcalde Grégoire en respuesta a un periodista que le preguntó por el impacto de la campaña #SaccageParis en las decisiones de diseño urbanístico del municipio. Este martes, Grégoire aclaró que el manifiesto por la belleza no tiene nada que ver con #SaccageParis, pero admitió que la campaña fue “muy útil, porque nos obligó a cuestionarnos y a reaccionar”.

La ciudad también ha utilizado las redes sociales para responder a las fotos que muestran una París mugrienta y decadente. Un tuit con fotos mucho más halagüeñas de la Ciudad Luz, decía: “París también es esto”.

Traducción de Jaime Arrambide

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.