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Píldora anticonceptiva sin receta está disponible para beneficiarios de Medicaid en Wisconsin

En esta imagen de archivo sin fecha, proporcionada por la farmacéutica Perrigo Company, muestra cajas de Opill, la primera píldora anticonceptiva sin receta médica. (Perrigo Company vía AP, archivo)

MADISON, Wisconsin, EE.UU. (AP) — Beneficiarios de Medicaid en Wisconsin podrán acceder a partir del martes a la primera píldora anticonceptiva de venta libre, lo que facilitará el acceso a la medicación contraceptiva sin costo adicional ni prescripción médica, anunció el gobernador, Tony Evers.

Durante su discurso sobre el estado del Estado en enero, el demócrata Evers prometió que Opill estaría disponible para los beneficiarios del programa estatal de Medicaid, conocido com BadgerCare Plus. La pastilla comenzará a esta disponible en algunas farmacias adscritas a Medicaid a partir del martes y el listado se ampliará en las próximas semanas, explicó el mandatario en un comunicado.

Evers afirmó que era más importante que nunca garantizar el acceso a la medicación “mientras vemos continuos ataques a la libertad reproductiva de las mujeres aquí en Wisconsin y en todo el país”.

BadgerCare Plus cubre actualmente los anticonceptivos diarios de venta libre con receta de un facultativo. La orden de Evers permitirá que Opill esté disponible sin receta y sin un costo extra.

El precio aconsejado de venta por la farmacéutica Perrigo es de alrededor de 20 dólares para el suministro de un mes.

La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó el julio la venta del medicamento sin receta.

La disponibilidad de la píldora para las mujeres de todo el país, no solo para las beneficiarias de Medicaid, les ofrece otra opción anticonceptiva ante las batallas jurídicas y políticas sobre salud reproductiva, incluyendo la decisión de la Corte Suprema, que en 2022 anuló el caso Roe contra Wade y modificó el acceso al aborto en toda nación.

Las píldoras hormonales han sido durante mucho tiempo el método anticonceptivo más habitual en Estados Unidos, utilizado por decenas de millones de mujeres desde la década de 1960. Hasta la aprobación de Opill, todas requerían receta médica.