Oro para España en el inicio del Grand Prix de Yudo de Alta Austria

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El World Judo Tour viajó a Alta Austria, que acoge el primer Grand Prix de su historia. Recién llegados de los exitosos Campeonatos del Mundo, los yudocas aterrizaron en la ciudad de Linz aquí en busca de nuevos éxitos, con el TipsArena lleno a reventar para animar a sus héroes y disfrutar del mejor yudo del mundo.

Marusa Stangar, en menos de 48 kilos, fue una de esas estrellas, mostrando durante toda la jornada su habitual dominio en el trabajo de suelo, y cambiando las tornas en la final ante la española Laura Martínez para hacerse con su primer oro en un Grand Prix en cinco años.

La yudoca eslovena celebró su triunfo con los jóvenes aficionados en la grada antes de protagonizar un bonito momento con su entrenadora. Después, recibía su medalla de manos de Lovrencij Galuf, presidente de la Federación Eslovena de Yudo.

"El público austriaco es bastante ruidoso", decía después la campeona, "y Sabrina Filzmoser es una profesional en ne-waza, así que quizás estén familiarizados con esta técnica. Es genial poder mostrar mis cualidades también en ne-waza".

García Torne se estrena

En menos de 60, el francés Romain Valadier Picard era por su parte el encargado de hacerse con el metal más preciado, que le entregaba en el podio el director de Educación y Entrenamiento de la FIJ, Mohamed Medidja.

En menos de 52, la japonesa Kisumi Omori demostró una vez más su habilidad al derrotar de forma espectacular a la húngara Roza Gyertyas en la final y hacerse así con su primer oro en un Grand Prix. Vlad Marinescu, director general de la FIJ, hacía los honores en el podio.

Y primer oro también para el español David García Torne, que en menos de 66 derrotaba en el último combate al azerbaiyano Kamran Suleymanov. El presidente de la Federación Austriaca de Yudo, Martin Poiger, colgó a García Torne su ansiada presea dorada.

"Es una medalla muy importante para mí", confesaba el español, "porque no tenía ningún oro, y esto me da un plus de confianza".

A la tercera fue la vencida para la neerlandesa Pleuni Cornelisse. Tras dos medallas de plata en grandes premios, en Linz se subía por fin a lo más alto del podio de menos de 57. Florin Daniel Lascau, director de Arbitraje de la Federación Internacional de Yudo, hacía realidad el sueño de Cornelisse.

A pesar de no hacerse con ninguna medalla, sin duda la gran protagonista del día fue la heroína local Sabrina Filzmoser, que salió de su retiro para disputar un último gran torneo ante su público.

Hubo tiempo también para homenajes como el rendido por la federación organizadora a la yudoca Bernadette Graf, que dice adiós a la alta competición. La austriaca recibió un más que merecido premio junto a una ovación inolvidable. Este viernes, más yudo. El Grand Prix de Alta Austria concluye este sábado.