OPINIÓN: Ineludible la crisis

Workers sort food at the Jacobs & Cushman San Diego Food Bank on April 14, 2020.
La falta de dólares en muchos paises provocará escasez de alimentos (K.C. Alfred/K.C. Alfred/The San Diego Union-Tribune)

Si Jerome Powell, el jefe de la Junta de la Reserva Federal, cree que sus aumentos en las tasas de interés para restringir el circulante funcionaron, se equivocó.

Esa política, desató una crisis financiera mundial que retornará a Estados Unidos causando serios problemas.

En África, Asia y Latinoamérica, escasea el dólar, aumenta su precio, devaluando monedas locales, disparando la inflación.

Los gobiernos necesitan dólares para pagar sus deudas externas, y los importadores para reponer sus inventarios.

Sin dólares para pagar ni comprar habrá crisis general.

En los 80, eso mismo desató levantamientos populares en República Dominicana y Venezuela, que dejaron centenares de muertos y disparó la ola delincuencial en Estados Unidos. Ayer no escaseaban los alimentos como hoy.

En esta segunda edición de la misma crisis, las cosas serán mucho peor.

No sabemos cómo reaccionará la nueva generación ante esta “nueva normalidad”. La inestabilidad puede convertirse en un destino inmediato, ineludible.

Buscar dólares escasos y caros, para comprar alimentos escasos y caros no tendrá sentido, porque muy pocos podrán pagar el precio final.

Al valor real de dólares y alimentos, sumémosle la especulación y las ganancias de capital. También los márgenes de ganancias y especulación del comercio interno.

¿Quiénes podrán pagar el precio final? Las mayorías ganan sueldos miserables, en monedas devaluadas. Trabajarán por nada, son esclavos modernos, sin alimentación garantizada. Su trabajo, sin embargo, generará ganancias de capital. Cada vez se empobrecerán más, mientras los ricos se enriquecen muchísimo más.

Recién entramos a este túnel, y quien diga que ve luz al final, anuncia un tren en vía contraria.

La responsabilidad será de la mala administración de gobiernos corruptos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) retornará para “ayudarnos” a organizar nuestras finanzas, prescribiendo “austeridad” para los depauperados.

Recordemos que esa receta produjo el “Caracazo” en Venezuela entre febrero y marzo del 1989, y su equivalente en Santo Domingo en abril del 1984. Observemos con atención el primer cuatrimestre del 2023.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.