Solo en Off: Patricia Bullrich y Sergio Berni, peleados por la política y unidos por el "amor" a los uniformados

Jaime Rosemberg
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El diálogo fue breve, pero Patricia Bullrich y Sergio Berni se entendieron enseguida. "Es una locura que vayan a echar a los policías por sacarse una foto conmigo", le dijo la exministra de Seguridad al actual encargado de la seguridad bonaerense, tan afecto como la titular de Pro a las muestras de respeto de los uniformados.

Berni se hizo el desentendido cuando Bullrich le recordó que Teresa García, ministra de Gobierno de Axel Kicillof, afirmó que habría sanciones para los policías que saludaron a la exministra mientras daba una charla en la costa atlántica, como parte de la presentación de su libro Guerra sin cuartel.

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"Estoy llegando a Villa Gesell para hacerme cargo de esto", le contestó con tono marcial Berni, quien a pesar de no volver a comunicarse con la exministra habría hecho gestiones que dieron resultado. Haya sido por su queja o no, el tuit de García desapareció y las versiones sobre sanciones amainaron, en coincidencia también con el descargo de los policías, que dijeron haber sido "utilizados políticamente" por su presencia en la presentación del libro de la dirigente de Pro.

El saludo de la polémica de los uniformados a Patricia Bullrich
Fuente: LA NACION

"Está muy bien que te saluden, yo les enseñé eso", se ufanó Berni, que en repetidas ocasiones llegó a postas policiales y se fotografió con los oficiales, sin recibir -aclaran desde el gobierno anterior- ninguna sanción ni represalia. Más allá del diálogo, que no tuvo desbordes, Bullrich y Berni disputan desde hace rato el electorado que quiere "hacer cumplir la ley" y podrían enfrentarse en elecciones en no mucho tiempo.

Lomito y operativo clamor porteño por Lammens

"Son diez en todo el país, y dos están acá", bromeó Matías Lammens al llegar al local sindical del centro porteño en el que cenó el jueves por la noche junto a dirigentes peronistas y funcionarios. Los destinatarios de la broma del ministro de Turismo y expresidente de San Lorenzo eran su par de Trabajo, Claudio Moroni, y el titular de la CGT, ambos fanáticos de Huracán.

Además de hablar de fútbol, los comensales -también estaban Gabriel Fuks, del Ministerio de Seguridad, y Antonio Caló, líder de la UOM y sanlorencista como Lammens- elogiaron al ministro de Turismo, y le reiteraron que era "el mejor candidato" para intentar derrotar a Juntos por el Cambio en su principal bastión en las legislativas de este año. Prudente, Lammens agradeció los elogios, aunque aclaró que ser o no candidato "depende de una charla con el Presidente". Conocedor de las internas del Frente de Todos y de la idea de presentarse de otros jugadores territoriales, como Leandro Santoro, Lammens dejó una puerta abierta, pero evitó definiciones ante un público que pidió "defender la gestión de Alberto" como eje discursivo. La tendrán difícil, en eso coinciden todos.

Larreta hace olas en la UCR bonaerense

Ya se habían manifestado, a través de gestos inequívocos de apoyo, María Eugenia Vidal y la líder de la CC-ARI, Elisa Carrió. Pero acaso Maximiliano Abad y el oficialismo de la UCR bonaerense esperaban como ninguna otra cosa la foto de Horacio Rodríguez Larreta acompañando con fondo de arena y mar al joven diputado que en marzo disputará la conducción del radicalismo en la provincia con el eterno intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

Maximiliano Abad y el actuar titular de la UCR bonaerense enfrentan por la conducción partidaria a Gustavo Posse, apadrinado por Martín Lousteau
Fuente: Archivo

La cita, planificada para el viernes, tendrá como escenario Mar del Plata, y a Rodríguez Larreta y Abad se les sumará el intendente local y también macrista Guillermo Montenegro. "Horacio va a jugar de ese lado", confirman cerca del jefe de gobierno porteño, aunque varios de sus socios -el más importante, Martín Lousteau- jugarán sus fichas por Posse en esos comicios internos, cruciales para delinear el mapa de la coalición en el territorio con mayor peso electoral del país. No será, por cierto, la única recorrida "política" de Rodríguez Larreta este verano: hay en carpeta una visita a Corrientes para febrero, aún no confirmada, con el gobernador, el radical Gustavo Valdés, que este año buscará ser reelegido.