NBA inspira a niñas de Oaxaca

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IXTLÁN DE JUÁREZ, Oax., mayo 2 (EL UNIVERSAL).- A paso apresurado, Sofía Miranda toma un lugar en la fila para participar en las actividades que la Asociación Nacional de Basquetbol de Estados Unidos (NBA, por sus siglas en inglés) encabeza en Ixtlán de Juárez, Sierra Norte, como parte del festejo por su 75 aniversario.

Sofía Miranda Añorve porta una playera azul con la leyenda "Jr. NBA" y el distintivo de la asociación que promueve al llamado deporte ráfaga, surgido en la Unión Americana.

Aunque rebota el balón con soltura y naturalidad, Sofía, quien tiene ocho años y cursa el segundo grado de primaria en la escuela municipal de la población, confiesa que hasta hace un año el basquetbol no era una de sus pasiones; sin embargo, su hermano Jaime, de 14, y su madre son aficionados de este deporte, por lo que miran ceremoniosamente los partidos cada noche, en la sala de su casa.

Fue hace un año cuando la pequeña acudió por primera vez a un entrenamiento a la cancha de basquetbol en Ixtlán, con la intención de conocer el deporte que une a su familia.

Desde hace 46 años, en la cancha donde Sofía entrena se juega la Copa Benito Juárez, que reúne a más de 200 equipos de basquetbol de los pueblos zapotecos, mixes y chinantecos que practican esta disciplina deportiva de manera cotidiana.

Este 29 de abril, con la presencia de Chris Staples, dunker profesional (aquel capaz de encestar el balón con una o dos manos), se llevó a cabo la reinauguración de la cancha municipal de Ixtlán de Juárez, que fue remodelada por iniciativa de la NBA.

Fue el artista Julio Silva, originario de la Ciudad de México, quien estuvo a cargo de la obra que, desde ahora, "viste" la cancha con dibujos de flores endémicas y calaveras, figuras elegidos por el artista en alusión a los altares tradicionales que se ponen el Día de Muertos.

Para concluirla, Silva tardó aproximadamente 15 días.

La pintura acrílica que cubre la superficie de la cancha donde se jugarán cientos de partidos inspira a niñas y niños como Sofía a aprender la disciplina del basquetbol, pero también a divertirse practicándolo.

La cancha en territorio oaxaqueño es la segunda intervenida por la NBA. La primera se ubica en el ejido La Paz de Torreón, Coahuila, y fue inaugurada el pasado 13 de marzo.

Además, la liga estadounidense también remodelará otras canchas en San Luis Potosí y en la Ciudad de México.

En los sitios elegidos, destaca la práctica del basquetbol sobre todo en generaciones que están en formación.

La tradición de formar niñas y niños originarios de la Sierra Juárez en el basquetbol, en este municipio que se ubica a casi 70 kilómetros al norte de la capital oaxaqueña y que cuenta con una población de poco más de 8 mil habitantes, se ha transmitido por generaciones, admite la madre de la pequeña Sofía, Yaneli Añorve, quien practicó por nueve años ese deporte.

Yaneli es originaria de Tuxtepec, en la Cuenca del Papaloapan; sin embargo, se estableció desde hace más de 16 años en Ixtlán, en donde formó una familia con su esposo y cuatro hijos. Sofía es la segunda hija y para su madre representa un orgullo verla practicar.

"Al principio no me gustaba para nada, pero ahora quiero ser una jugadora profesional", sentencia la pequeña Sofía.

Poco a poco, relata, ha ido perfeccionando sus habilidades en el basquetbol y, con el paso del tiempo, también ha aprendido a querer el deporte favorito de su comunidad.

Cuenta que le aflige que pocas niñas practiquen el basquetbol. "A veces me pone un poco triste que seamos poquitas niñas las que jugamos, cuando empecé a entrenar éramos cuatro y ahora sólo somos dos", lamenta.

Afectados por pandemia

La pandemia por Covid-19 ha afectado el ritmo de las prácticas deportivas en la comunidad, pues por el riesgo de contagio, muchas niñas y niños dejaron de asistir a los entrenamientos en la cancha municipal.

De la edad de Sofía Miranda Añorve, en la comunidad había 20 niñas y niños practicando cada tarde, ahora sólo asisten 10.

Para la niña, la poca asistencia de menores como ella no significa un impedimento para practicar con mucho empeño sus tiros y rebotes.

Resalta que aunque también le gustaría estudiar la carrera de Medicina, no descarta prepararse más adelante como una jugadora profesional.

"Me gustan muchos jugadores y quisiera ser como ellos, admiro a varios, como a Le Bron James, pero me gustaría también conocer mujeres en el basquetbol y ser una jugadora que otras niñas admiren", concluye Sofía Miranda Añorve.

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