1 / 15
Un grupo de personas participaron de una manifestación nacional de mujeres el lunes 3 de octubre de 2016, en Katowice (Polonia). A pesar de las fuertes lluvias, miles de mujeres y hombres protestaron para expresar su oposición al endurecimiento de las regulaciones sobre el aborto con una movilización llamada “Lunes Negro”. Miles de mujeres tomaron un día libre de trabajo para expresar su solidaridad y luchar por el derecho al aborto legal, la educación sexual, la anticoncepción y la concepción in vitro. EPA/Andrzej Grygiel

Las mujeres que frenaron la prohibición total del aborto en Polonia

EFE-. El viceprimer ministro de Polonia, Jaroslaw Gowin reconoció que las protestas masivas de las mujeres del “lunes negro” contra la prohibición total del aborto han hecho reflexionar a su partido, y aseguró que el Parlamento no aprobará la prohibición total del aborto.

Gowin, quien también es titular de Cultural, dijo a radio Koszalin que tras las manifestaciones de las mujeres “no se aprobará un proyecto de ley que prohíba el aborto en los casos en que la mujer sea víctima de violación o cuando esté en peligro su vida o su salud”.

La movilización de las mujeres polacas “nos ha hecho pensar y ha supuesto una lección de humildad, (…) valoramos la importancia de estas protestas y la buena intención de gran parte de quienes protestaron”, explicó.

Los comentarios parecen indicar que el partido gobernante Ley y Justicia ha retirado su apoyo a la iniciativa popular que, con cerca de 500.000 firmas detrás, busca la prohibición total del aborto en Polonia.

La iniciativa, que incluía penas de cárcel para las mujeres que interrumpan voluntariamente su embarazo, fue admitida a trámite parlamentario el pasado 23 de septiembre.

El pasado lunes miles de mujeres salieron a la calle en las principales ciudades polacas para protestar contra la posible prohibición del aborto. Colectivos feministas y pro derechos humanos habían convocado a las polacas a una huelga general para expresar su rechazo a la modificación de la actual ley del aborto.

La legislación vigente, que data de 1993 y es considerada una de las más restrictivas de Europa, sólo permite la interrupción del embarazo en caso de violación o incesto, cuando supone un riesgo para la salud de la madre y cuando el feto presenta malformaciones graves.