Chavistas juran lealtad a Chávez el día en que debía asumir nuevo mandato

Decenas de miles de venezolanos abarrotaron el jueves el centro de Caracas, el día en que Hugo Chávez, hospitalizado en Cuba desde hace un mes, debía asumir su tercer mandato, en un acto que terminó con un masivo juramento a mano alzada de lealtad al presidente.

"¡Juro por la Constitución bolivariana que defenderé la presidencia del comandante Chávez en la calle, con la razón, con la verdad y con la fuerza y la inteligencia de un pueblo que se ha liberado del yugo de la burguesía!", gritó el vicepresidente, Nicolás Maduro, frente al Palacio de Miraflores, mientras miles de seguidores iban repitiendo al unísono cada frase.

La declaración puso fin al acto convocado por el gobierno, al que asistieron los presidentes José Mujica de Uruguay, Evo Morales de Bolivia y Daniel Ortega de Nicaragua, entre otros representantes regionales, en solidaridad con Chávez. El mandatario, reelegido el 7 de octubre, no pudo asumir este jueves ante la Asamblea Nacional, aunque el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dijo que podrá hacerlo cuando esté en condiciones.

Durante el acto de más de cuatro horas, Maduro, un exsindicalista del metro de Caracas al que Chávez nombró su heredero político en caso de quedar "inhabilitado" para gobernar, pronunció un encendido discurso desde lo alto del escenario instalado en la céntrica avenida Urdaneta.

"Hoy hace 30 días de la operación del presidente Chávez (...) Le decimos desde aquí, comandante tranquilo, continúe su batalla, que aquí tiene un gobierno bolivariano y un pueblo revolucionario respaldándolo", gritó Maduro.

El presidente uruguayo, el exguerrillero Mujica, habló brevemente y dijo: "Hay un hombre que está dando una batalla por la vida, que está en el corazón de ustedes, eso es lo que tiene sentido, pero si mañana no está, unidad, paz y trabajo".

Con un "¡Hasta la vida siempre!", Chávez se despidió hace un mes de los venezolanos al partir a Cuba para operarse por cuarta vez contra un cáncer. Desde entonces, el mandatario, que durante 14 años de gobierno tuvo una presencia casi diaria en las pantallas de televisión, no se ha comunicado con el país.

Su estado es "estacionario", luego de sufrir una insuficiencia respiratoria, según el último parte divulgado el lunes por el gobierno, aunque el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, reiteró este jueves a la emisora Unión Radio que Chávez "se mantiene en comunicación con su equipo de gobierno (y) familiares" en Cuba.

"¡Con Chávez y Maduro, el pueblo está seguro!", coreaba una marea roja -el color del chavismo-, a lo que el vicepresidente y canciller respondía "¡Uh, ah, Chávez no se va!", bajo un cielo azul surcado por varios aviones rusos Sukhoi, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Maduro acusó a la oposición de estar buscando "un muerto, dos muertos" para "llenar de sangre las calles de Venezuela en manifestaciones que ellos dicen que van a hacer", en referencia a los actos "pacíficos" convocados horas antes desde varios sectores de la oposición.

A gritos de "¡Yo soy Chávez!", decenas de miles de chavistas se concentraron frente a la sede presidencial, en su mayoría vestidos con gorras y camisetas rojas, en ocasiones cruzadas por una banda presidencial de papel con el tricolor de la bandera venezolana.

Subidos en tarimas dispuestas en varias calles adyacentes, animadores y bandas de músicos animaron a la fervorosa multitud.

"Como él no ha podido venir, estamos aquí nosotros para juramentar (sic). Porque lo queremos", dijo a la AFP Cleofelia Aceros, mientras caminaba en dirección al palacio.

Al finalizar el acto, Maduro presidió un concierto de la orquesta sinfónica juvenil Simón Bolivar en solidaridad con Chávez, acompañado por Mujica, Ortega, el expresidente paraguayo Fernando Lugo y otros dirigentes de la región, en el teatro Teresa Carreño.

El TSJ falló el miércoles que Chávez, pese a no haber tomado posesión, no debe ser sustituido y que su gobierno continúa en funciones, lo que fue aceptado por el líder de la oposición, Henrique Capriles.

Sin embargo, en protesta por la decisión del TSJ, diputados opositores convocaron a una marcha el próximo 23 de enero -día que conmemora el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958- "por el restablecimiento de la defensa de la Constitución".

Chávez cuenta con un permiso de la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, para ausentarse del país "todo el tiempo que necesite para atender su enfermedad". Y el TSJ rechazó que hubiese que declarar la "falta temporal" del presidente -como reclamaba la oposición-, que puede extenderse hasta seis meses y conducir a nuevas elecciones.

Capriles aceptó el fallo "vinculante" del TSJ, pese a tacharlo de una "respuesta a un interés político", y emplazó a Maduro "a asumir la responsabilidad del cargo que ocupa y gobernar", tras indicar que el ejecutivo está "paralizado".

El gobernador reelecto en diciembre del populoso estado Miranda (norte) y que el 7 de octubre perdió las elecciones frente al presidente por 11 puntos de porcentaje, descartó convocar este jueves a la oposición a una manifestación paralela.

Decenas de miles de venezolanos vestidos de rojo abarrotaron el jueves las calles del centro de Caracas a gritos de "¡Yo soy Chávez!", supliendo simbólicamente a un presidente que no pudo asumir su tercer mandato debido al grave estado de salud que lo mantiene hospitalizado en La Habana desde hace un mes.

Miles de venezolanos empezaban a confluir este jueves frente al Palacio de Miraflores de Caracas para participar en un mitin de apoyo a Hugo Chávez, enfermo en Cuba desde hace un mes, el día en que debía jurar como presidente ante la Asamblea Nacional.

Desde primeras horas de la mañana, cientos de personas salieron a las calles del centro de Caracas entre gritos de "¡Uh, ha, Chávez no se va!" y "Chávez somos todos".

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