Quién es María Teresa de Luxemburgo, la gran duquesa señalada como autoritaria en un informe

LA NACION

María Teresa Mestre nació el 22 de marzo de 1956 en La Habana, Cuba. Cuando la revolución ascendió al poder, y ella tenía solo tres años, su acaudalada familia dejó la isla. Primero se exiliaron en Estados Unidos, luego vivieron en España y más tarde, en Suiza.

Allí, cuando estudiaba Ciencias Políticas en la Universidad de Ginebra, conoció al duque Enrique de Luxemburgo, con quien se puso en pareja poco después. Su rápido compromiso generó resistencia dentro de la familia real -especialmente en la gran duquesa de entonces, Josefina Carlota-, que rechazaba que el heredero se casara con una plebeya, a quien llamaban "la criolla".

Enrique hizo frente a las críticas y finalmente contrajo matrimonio con Mestre el 14 de febrero de 1981 en una fastuosa boda en la catedral de Notre Dame. El matrimonio hoy tiene cinco hijos -Guillermo (actual duque heredero), Félix, Luis, Alexandra y Sebastián- y dos nietos.

Malos modos

En octubre del año 2000, el gran duque Juan abdicó y Enrique ascendió en su lugar. Desde entonces, él y María Teresa son los grandes duques de Luxemburgo, y abrieron así un nuevo capítulo de su historia que ahora está bajo amenaza por un duro informe que, aunque aún no se publicó, se sabe que señala a Mestre como autoritaria.

En su rol como gran duquesa, Mestre se involucró con causas humanitarias asociadas a niños en situaciones precarias y de vulnerabilidad, además de la defensa de las mujeres y adolescentes. En esa línea, creó el foro internacional "Stand, Speak, Rise Up!" para ponerle fin a la violencia sexual.

Sin embargo, detrás de esa actividad pública, adentro del palacio la realidad sería otra: se mostraría autoritaria y con malos modos, situación que habría llevado a una ola de renuncias dentro del personal (30 empleados en los últimos cinco años).

Ese es uno de los focos de un informe sobre el funcionamiento de la monarquía luxemburguesa que, aunque todavía no se publicó, ya tiene en vilo a la familia real. El texto fue encargado este verano por el primer ministro, Xavier Bettel, a Jeannot Waringo, exdirector de la Inspección General de Finanzas, ahora jubilado.

El exfuncionario lleva más de medio año redactando una completa radiografía del modo en que los grandes duques Enrique y María Teresa gastan su asignación de 11 millones de euros anuales y se relacionan con el personal a su cargo. Se especula con que este informe puede costarle su lugar en la monarquía al Gran Duque.

Según adelantó el semanario luxemburgués The Lëtzebuerger Land, nadie en su entorno se atreve a contradecir a María Teresa. "Ella toma las decisiones y Enrique dice que sí a todo", según Pol Schock, el autor del artículo, quien señaló además que el anterior primer ministro del país, Jean-Claude Juncker, permitía a la gran duquesa llamarlo a diario para influir en asuntos de Estado. En cambio, Bettel no se lo permitió. "María Teresa quiere ser política y no aceptó ese rechazo, lo que provocó un gran conflicto", contó el periodista.

Por su parte, el diario Le Quotidien también dedicó un informe a su polémica figura. "El personal está agotado y les resulta muy difícil soportar los estados de ánimo y los caprichos de la gran duquesa", publicó Geneviéve Montaigu, quien escribió ese artículo.

En 2015, según ese diario, una empleada amenazó con escribir un libro sobre la vida cotidiana que había vivido en el palacio y dijo que estaba "traumatizada por esta experiencia". Mestre había declarado inicialmente que no tenía miedo de un juicio ante el tribunal laboral, ante el cual la empleada impugnó su despido. Pero finalmente, la corte prefirió llegar a un acuerdo económico. Se evitó la instancia judicial y el libro jamás fue publicado.

"La gran duquesa maneja la casa como le parece y hace absolutamente lo que quiere cuando quiere", lanzó Montaigu. "El dominio de María Teresa en el palacio no es nuevo, pero esta vez el gobierno quiere ponerle fin. El informe de Waringo se espera con impaciencia", concluyó.