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Maickel Melamed: El indetenible hombre con distrofia muscular que bajó por el Salto Ángel, la cascada más alta del mundo

Maickel Melamed confió su vida al escalador Edgar Guariguata, quien fue el responsable de bajarlo ileso durante los tres días que tardó la travesía. (Cortesía @MaickelMelamed y @doslocosdeviaje)
Maickel Melamed confió su vida al escalador Edgar Guariguata, quien fue el responsable de bajarlo ileso durante los tres días que tardó la travesía. (Cortesía @MaickelMelamed y @doslocosdeviaje)

La más reciente hazaña de Maickel Melamed hiela la sangre. La exuberante belleza del Salto Ángel o Kerepakupai Vena, como se le conoce en la lengua pemón al salto de agua ininterrumpido más alto del mundo, no calma el vértigo que transmite el video en el que ocho aventureros venezolanos pasaron 72 horas descendiendo por la pared del imponente Auyantepuy.

Federico Pisani, experimentado escalador líder de la expedición, Edgard Guariguata, Emmanuel Vieira, Valery Saa, Isaías Landaeta, Helena Carpio y Ricardo Navas viajaron a ese lugar remoto del Parque Nacional Canaima, en el sureño estado Bolívar, con el objetivo de ayudar a Melamed a materializar un sueño que ya cumplía su mayoría de edad. Porque precisamente hace 18 años, Melameb soñó por primera vez descender por ese majestuoso lugar.

Si bajar en rapel por una cascada en medio de la selva es una proeza para cualquier mortal, el desafío es mucho mayor para Melamed, que ha vivido sus 48 años con distrofia muscular, patología que provoca debilidad progresiva y pérdida de masa muscular. Recordemos que estamos hablando de un descenso de un kilómetro. Para ponerlo en contexo, el Salto Angel es 172 metros más elevado que el Burj Khalifa de Dubai, el edificio más alto de mundo.

Pero los ocho asumieron el reto de enfrentar todos los obstáculos de la complicada travesía hasta llegar a salvo a su punto de partida y lo lograron.

¿Quién es Maickel Melamed?

Maickel Melamed se define como un mentor estratégico que se ha dedicado por más de 15 años a acompañar “a seres extraordinarios a vivir su nivel extraordinario convirtiendo el éxito en bienestar”, dijo en una conversación con Yahoo en Español

La pregunta interesante es de dónde viene y qué lo ha impulsado a tener una vida llena de logros y reconocimiento.

Melamed cuenta que un error médico convirtió su posibilidad de tener una vida plena en una vida limitada por la distrofia muscular. Los especialistas advirtieron a sus padres que el pequeño Maickel apenas viviría siete días. Pero el recién nacido no solamente sobrevivió sino que se convirtió en un hombre pleno que ayuda a otras personas a alcanzar su máximo potencial.

“Esa misma vida limitada me permitió construir resultados ilimitados, donde después de 48 años tengo 3 carreras universitarias, un diplomado, tengo 15 años haciendo magia con gente extraordinaria”.

Además del descenso del Salto Ángel, Maickel ha corrido cinco maratones de 42 kilómetros, subió al pico Bolívar, la montaña más alta de Venezuela con una altitud de 5007 metros, y también ha subido dos tepuyes.

Acota que es importante que se entienda que asume los desafíos “para construir metodologías eficientes, fundamentadas, que permitan a cada uno acompañarse a su máximo nivel de vida”.

Maickel Melamed con Gaby Espino en el evento I Love Venezuela de la FundaciónGala en el Ice Palace de Miami en 2015  (Gustavo Caballero/Getty Images)
Maickel Melamed con Gaby Espino en el evento I Love Venezuela de la FundaciónGala en el Ice Palace de Miami en 2015 (Gustavo Caballero/Getty Images)

Para honrar la vida

La proeza de bajar a rapel por el Salto Angel parece descabellada pero de ninguna manera fue impulsiva. Se trató de una aspiración que comenzó hace 18 años cuando Maickel hizo un inventario de los sueños que en ese momento eran imposibles pero que podía visualizar. Lo que hizo fue insistir y trabajar durante todos estos años para hacerlos posibles.

“Para mí los rapeles del salto ángel era uno de los sueños más bonitos”, aseguró.

Pero fue en el preámbulo de la muerte de su padre, Alberto Melamed, en 2015, cuando nació la idea de hacer realidad el sueño de los rapeles del Salto Ángel.

Pisani, quien entrenó a Maickel para correr 5 maratones en 5 años, fue a visitar a Alberto Melamed cuando se encontraba muy grave. Durante el encuentro, Pisani le mostró las imágenes de su expedición en rapel por el Salto Ángel. Y el padre, conmovido, le dijo: ‘Ojalá te hubiera conocido hace 30 años’.

“En honor a esa escena tan dolorosa de mi vida, que era el preámbulo de la muerte de mi padre, nace esta idea tan maravillosa de concretar los rapeles del salto ángel en honor a la vida, no a la vida de mi padre, en honor a vivir plenamente, más allá de decirnos ojalá te hubiera conocido”.

Pisani dice que esas palabras del padre de Melamed fueron determinantes para asumir el reto. "Lo sentí como una promesa", expresó el escalador.

Del temor al pánico

Al regresar a casa, Melamed asegura que el aprendizaje de esa aventura es que después del miedo, todo nace. “Porque yo no fui al salto angel para no vivir miedo, sino a afrontar el miedo, a vivir con el miedo, a descubrirlo y a no evitarlo, sino tenerlo al lado como un aliado”.

Para Melamed, el problema con el miedo no es el miedo en sí mismo, “es que nos educan a tenerle miedo al miedo”.

Melamed expresa que una de las cosas más bonitas de afrontar el miedo es descubrir que la única alternativa al miedo es vivir. “Y cuando no hay otra alternativa, el miedo es simplemente una circunstancia, es parte de una circunstancia que va a requerir de una serie de acciones que van a disminuir o hacer disminuir ese miedo o lo van a transformar en adrenalina o en aquel elemento que así requiera”.

Cuenta que en la travesía de un poco más de 72 horas, el miedo siempre estuvo presente. “Mi sistema nervioso central lo metabolizó como pudo porque el miedo deambulaba entre el temor y el pánico. Y sin embargo, creo que el equipo, y la confianza, y la magia, y la aventura, los paisajes, la aspiración y el sueño hecho realidad le daban sentido al miedo. El miedo no era algo que estaba fuera de la aspiración, era parte de ella”, dijo Melamed.

La búsqueda del bienestar

Sobre su trabajo como mentor estratégico, Melamed dijo que está enfocado en construir indicadores de bienestar o indicadores aspiracionales que permitan que un empresario o empresaria se dé el permiso de escoger su bienestar más allá del éxito.

El concepto de éxito, a su parecer, muchas veces conduce a la ansiedad y a lo que denomina “la tortura de lograr”, que es lo opuesto a la alegría de avanzar.

Cuando el avance es una alegría, cuando el avance es verificable, cuando el avance es cotidiano, entonces te dedicas a fortalecerte, no a debilitarte en ansiedad ni angustia”.

Melamed cree que lo común es que las personas exitosas lleven una vida llena de angustia y estrés, llenas de expectativas que cuando se cumplen generan dopamina pero cuando no se cumplen generan cortisol. Advierte que tanto la dopamina como el cortisol son adictivas.

El mentor venezolano propone una opción completamente diferente. “El contraste es una vida llena de oxitocina, de endorfinas, que permiten a la persona vivir en bienestar. Donde el logro tiene un sentido más allá del logro puntual. Es un camino. El éxito es puntual, mientras que la vida es un camino".

Gira Europea

Otra faceta de Melamed es la de conferencista. Esta semana realizará una gira por España junto con Juan Pablo Dos Santos para traer al público “Disparejos”, conferencia en la que invitan a los asistentes a descubrir las capacidades a través de diálogos francos, cargados de amor y humor.

Melamed y Dos Santo se presentarán el 25 de mayo en Madrid, el 28 de mayo en A Coruña y el 30 de mayo en Barcelona.

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