Los crímenes atroces que confesó un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos

Un sospechoso de varios asesinatos en la zona fronteriza de Laredo, Texas, ha sido detenido por las autoridades. Pero lo que parecería un caso policial más tiene severas implicaciones por la magnitud de los crímenes, la vulnerabilidad de las víctimas y la identidad del presunto autor.

Los Texas Rangers consideran al caso “horripilante”, de acuerdo a la revista Texas Tribune.

Juan David Ortiz, un supervisor de inteligencia de la Patrulla Fronteriza, fue arrestado y acusado del homicidio de cuatro mujeres, y posiblemente habría matado a una quinta si no fuese porque ella logró escapar y hacer la denuncia.

Ortiz, de acuerdo al portal Heavy, llevaba 10 años en la Patrulla Fronteriza. Laboraba en tareas de inteligencia y era parte del equipo de ‘Intercepción en carreteras’, que vigila vehículos en la zona fronteriza y en su caso procede a perseguirlos y detenerlos para combatir el tráfico de personas o de drogas.

Juan David Ortiz, agente de la Patrulla Fronteriza, fue arrestado y acusado de cuatro asesinatos en la zona de Laredo, Texas. (EFE)

Además, se indica, Ortiz sirvió como paramédico en la Marina entre 2001 y 2009, obtuvo una licenciatura de la American Military University y una maestría en la Universidad St. Mary’s.

Por ello, podría afirmarse que Ortiz era un oficial con alto grado de especialización y educación, a cargo de tareas de seguridad de alto impacto y gran responsabilidad. Pero, a juzgar por su propia detención y confesión, reportada inicialmente por la agencia AP, eso no lo frenó para convertirse en un asesino serial.

De acuerdo a la radio pública NPR, los asesinatos comenzaron a principios de septiembre, cuando las autoridades hallaron el cuerpo de Melissa Ramírez, de 29 años, abandonado en un camino rural en el Condado Webb, fronterizo con México. Fue asesinada de un balazo en la cabeza. Tenía dos hijos.

Después, las autoridades encontraron también en un camino rural a Claudine Anne Luera, de 42 años, gravemente herida de bala. Fue llevada a un hospital, donde falleció. Tenía cinco hijos.

Las otras dos víctimas de Ortiz aún no han sido plenamente identificadas. Según diversos medios, las cuatro mujeres asesinadas al parecer ejercían la prostitución y una de ellas era transexual.

Quiénes eran sus víctimas

Las autoridades consideran que Ortiz es el único responsable de los cuatro asesinatos, pero en la familia de las víctimas el temor persiste. De acuerdo al periódico Laredo Morning Times, María Cristina Benavides, la madre de Ramírez, tiene miedo: “no me siento segura. Temo por mis nietos. No sé realmente quién mató a Melissa y no sé si fue más de uno”.

Benavides dijo al citado diario que su hija dejó la escuela, nunca tuvo un empleo y desarrolló un problema con las drogas. A veces se iba por varios días de su comunidad, Río Bravo, Texas, al sur de Laredo, y por eso la abuela tenía la custodia de los dos menores. Pero al parecer Ramírez era amorosa con sus hijos y siempre le habló a su madre de sus novios. Nunca le mencionó que conociera a Ortiz.

Luera, otra de las mujeres asesinadas, era la tercera de cuatro hermanas y tenía cinco hijos. De acuerdo al Laredo Morning Times, al parecer desarrolló también una adicción y “escogió la vida de la calle”, dijo Colette Mireles, una de sus hermanas. Y, al parecer, Luera fue asesinada por Ortiz porque ella lo acusó de haber sido la última persona que fue vista en compañía de Ramírez.

Erika Peña, quien podría haber sido la quinta víctima, viajaba en la camioneta de Ortiz y, de acuerdo al Texas Tribune, ella contó que el agente comenzó a actuar de modo extraño cuando ella le comenzó a hablar de Ramírez. Cuando el vehículo se detuvo en una gasolinera, ella trató de salir del auto pero Ortiz la amenazó con una pistola y la tomó de la blusa para detenerla. Ella logró zafarse y huyó de allí. Más tarde reportó lo sucedido a un agente de la policía estatal que recargaba combustible a su vehículo.  Entonces comenzó la búsqueda del sospechoso, pero el horror aún no había concluido.

De acuerdo a The Washington Post, los otros dos asesinatos que Ortiz cometió sucedieron después de que Peña escapó de su camioneta y solo se habrían conocido luego de su confesión.

De acuerdo a su propia declaración, tras la huida de Peña Ortiz subió a su auto a otra mujer, aún no identificada, y la hizo bajar en una autopista, donde le disparó varias veces en la cabeza. Luego volvió a Laredo, subió a su camioneta a una persona más, una mujer transgénero, a quien también asesinó. Ortiz mismo dijo a las autoridades donde hallar el cuerpo.

Oficiales en Texas recorren la zona cercana a Laredo donde fue encontrado el cuerpo de una mujer, que según las autoridades fue asesinada por el agente de la Patrulla Fronteriza Juan David Ortiz (AP)

Mientras esos crímenes sucedían, Peña reportó lo que sufrió a manos de Ortiz a la policía, quienes registraron su casa y comenzaron su búsqueda. Lo hallaron en otra estación de gasolina pero Ortiz huyó de allí a pie. Luego estuvo escondido en el estacionamiento de un hotel, donde lo arrestaron.

Sacudida a la Patrulla Fronteriza

De acuerdo al Post, al principio el detenido mantuvo una actitud desafiante y poco cooperativa, aunque después aceptó su culpa en los cuatro asesinatos. Antes, él había enviado a su familia mensajes crípticos. Uno de ellos decía “A mi esposa e hijos, los amo…” y otro fue una especie de mensaje de despedida.

No se ha revelado cuál sería el motivo de los asesinatos, pero las propias autoridades han señalado que se trató de crímenes brutales, realizados a sangre fría. Por lo pronto, se le ha impuesto una fianza de 2.5 millones de dólares, por lo que presumiblemente permanecerá en prisión durante todo su proceso, acusado de cuatro cargos de asesinato y uno de agresión a mano armada. Si es hallado culpable en el juicio, enfrentará probablemente una sentencia muy severa dada la horrible gravedad de los crímenes.

Los cuatro asesinatos han consternado a la comunidad de Laredo y también han sacudido a la Patrulla Fronteriza, entidad en la que laboraba Ortiz.

De acuerdo al Texas Tribune, las autoridades han dicho que este caso “no es un reflejo de la Patrulla Fronteriza, ellos hacen un gran trabajo protegiendo nuestras fronteras y son superprofesionales…”.

Pero no deja de resultar perturbador que un oficial que se dedicaba a identificar y perseguir delincuentes –traficantes de drogas y de personas– se hubiese convertido en un asesino serial. Tras la confesión de Ortiz, quedan la enorme incógnita del móvil y el también mayúsculo clamor por justicia.

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