Libran órdenes de aprehensión contra agresores de Margarita Ceceña

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CUAUTLA, Mor., julio 26 (EL UNIVERSAL).- La fachada de la tiendita que atendía Margarita y sus hijos para sobrevivir luce todavía las huellas del fuego provocado por Primitivo "N", el hombre que llegó hasta el Callejón de la cancha s/n en el cerro de la colonia Ex Hacienda el Hospital, en Cuautla, para rociarla con gasolina y quemarla frente a su madre Andrea y sus hijos de 14, seis y tres años de edad.

Sus vecinos, testigos de la agresión perpetrada el 1 de julio, cuentan que las cuatro mujeres y tres hombres, seis de ellos con parentesco familiar con Margarita, llegaron con toda la intención de dañarla mientras se encontraba en el interior de su tienda, un local pequeño, con poca cantidad de productos, pero que significaba la manutención de sus hijos y su madre.

Los agresores, acusó Andrea, madre de Margarita, fueron su hermana, las hijas de esta y sus yernos.

Primitivo, actualmente prófugo de la justicia, arrojó la gasolina a Margarita y en ese momento la joven de 30 años de edad dejó la tienda para correr hacia la casa de una de sus vecinas, en cuyo patio almacena agua en bidones, para pedir que le arrojaran agua y así sofocar las llamas que envolvían su cuerpo.

Justo en un muro de una de las casas se distinguen huellas de fuego porque en ese lugar, conforme al relato de los vecinos, quedó el cuerpo de Margarita mientras llegaba el auxilio médico para llevarla al hospital general. Sus heridas fueron extremas y ante la necesidad de atención especializada, la llevaron al Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) en la Ciudad de México, donde falleció la noche del domingo.

El cerro de la colonia El Hospital es una comunidad de pobreza extrema, algunos se dedican al comercio, pero la mayoría de los hombres labran el campo. Por sus calles hay indignación y coraje por el crimen de Margarita, a quien recuerdan como una madre soltera, tranquila, que no le hacía daño a nadie.

El Hospital se encuentra aproximadamente a 5 kilómetros al poniente de la ciudad de Cuautla, Morelos, y a unos 70 kilómetros al sur de la ciudad de México. En ese punto destaca una modesta elevación del cerro El Hospital, ahí ocurrió el ataque por la disputa de una casa que pertenece a un familiar de Margarita y sus agresores, que se encuentra en Estados Unidos, contó una tía de Margarita.

El propietario había prestado la casa a otra tía de Margarita, hermana de su mamá, pero fue advertido del mal uso y decidió pasar la propiedad a Margarita y ahí nació el rencor que terminó con el crimen.

Una primera agresión ocurrió el 15 de mayo pasado, sin embargo, al acudir a la Fiscalía Regional Oriente, le dijeron que la denuncia no reunía los elementos suficientes y debía dirigirse ante el juez de paz. Su amiga Marisol guarda en su teléfono móvil la conversación de ese día.

¿Dónde estás ahorita?, le preguntó en mensaje escrito.

"Con mi prima Concha. Fuimos a la Judicial pero nooo, fue en vanooo", le respondió Margarita en chat privado.

Su hermano, Daniel Ceceña, dijo que Margarita compartió las fotos de sus golpes en distintas partes de su cuerpo, incluso le arrancaron una perforación de su oreja. "Le dije que fuera a denunciar, pero le dijeron que no tenía como pruebas", comentó a la prensa.

Por la noche la Fiscalía General del Estado emitió un comunicado y dejó entrever que investigaría la presunta omisión de sus servidores públicos en Cuautla, y más tarde informó que el caso lo atrajo la Fiscalía especializada contra los feminicidios.

"Los hechos se conocieron a partir de la denuncia de la madre un día después y se inició la carpeta por homicidio en grado de tentativa, se ordenaron en su momento las medidas de seguridad en el domicilio de la afectada y se ha continuado con la integración. Al momento se cuenta con la plena identificación de los presuntos responsables y existen órdenes de aprehensión", precisó la FGE.

Horas después la encargada de despacho del Instituto de la Mujer en Morelos, Claudia Rivera Miranda, afirmó que el organismo revisará si hubo omisiones del personal de la FGE en este caso, porque Margarita intentó acceder a la justicia, pero su caso no fue atendido.

El féretro de Margarita Ceceña fue colocado y velado en el patio de una casa de la colonia San Isidro Atlautenco, parte alta de Ecatepec, ante el temor de sus familiares por regresar a Morelos y ser agredidos por las mujeres y hombres que quemaron a la joven de 30 años.

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