Lewis Hamilton, el viaje a las “raíces” africanas y la relación con la moda y el cine

·5  min de lectura
Lewis Hamilton en el desierto de Namibia: el piloto británico se energiza y busca sus
Lewis Hamilton en el desierto de Namibia: el piloto británico se energiza y busca sus "raíces" en territorio africano

La nueva era de la Fórmula 1 quitó a Mercedes del primer plano. Las Flechas de Plata no suman victorias en el curso y recién pasada la mitad de la temporada lograron repetir podios con sus dos espadas. Lewis Hamilton quedó relegado por los resultados, muy lejos de la estrella del campeón defensor Max Verstappen, que cumple con el libreto para repetir la corona con Red Bull Racing y desencantar las ilusiones que anida Ferrari de romper con la racha de 15 años sin celebraciones.

Siete veces campeón del mundo, estadística que solo puede enseñar Michael Schumacher en la historia del Gran Circo, desde hace un tiempo Hamilton se diversificó: dejó de ser solamente un piloto. El compromiso del británico se extiende más allá de las pistas y los circuitos. Abanderado en la lucha contra el racismo y la igualdad, la moda y el cine también son una fuente de inspiración y un oasis en donde se refugia. Quizás las vacaciones en el continente africano y ser el personaje de la tapa de la revista Vanity Fair exponen esa dualidad: las “raíces” y el glamour de quien es una celebridad, una convivencia que naturaliza Hamilton.

"Este año voy a pasar mis vacaciones de verano [boreal] haciendo algo que quise durante años: estoy rastreando mis raíces a través de África y decir que este viaje es una experiencia enriquecedora es quedarse corto. Es un reinicio que cambia la vida. Siento que obtuve una nueva perspectiva de la vida, cultivé un amor aún más fuerte por los animales y me acerqué aún más a aquellos con quienes comparto este viaje especial. Donde miro estoy rodeado de una belleza extraordinaria y me hace sentir en paz. Mi primera parada es Namibia, un lugar hermoso, impresionante, al que las palabras y las imágenes no le hacen justicia”, escribió en Instagram Hamilton, que acompaña el texto con una secuencia de fotos. “El viaje en globo aerostático fue surrealista: tuvimos que aterrizar de lado, lo que definitivamente es algo que nunca olvidaré. No podía pensar en un lugar mejor para pasar este tiempo libre”, continuó el británico, que retomará la actividad en la pista el último fin de semana de agosto, cuando la Fórmula 1 desande en Spa-Francorchamps la 14ta fecha del calendario.

El aterrizaje, el momento sublime del vuelo en los globos aerostáticos que ensayó Lewis Hamilton en Namibia
El aterrizaje, el momento sublime del vuelo en los globos aerostáticos que ensayó Lewis Hamilton en Namibia

Las vacaciones tienen, en los últimos años, un significado particular en la vida de Hamilton. La búsqueda de paz interior y el disfrute de la naturaleza de 2022 o aquellas jornadas compartidas con su padre Anthony, en la que recompusieron la relación, dos años y medio atrás, reflejan cómo articula el británico los espacios para la familia y los momentos de introspección. Pero la vida del séptuple campeón es ecléctica y además de frecuentar la fábrica de Brackley o de Brixworth, dedicada al diseño de la unidad de potencia, los circuitos, la naturaleza, existe tiempo para la moda, el diseño, el cine, la música… Vanity Fair compartió varias horas, durante un puñado de días, y Hamilton se convirtió en el personaje de la tapa de la revista, en el número de septiembre. Lewis Hamilton beyond the finish line, el título de la portada, en la que luce de pantalón, camiseta y chaqueta rosa.

Los múltiples outfits con los que Hamilton sorprende al paddock los jueves en los circuitos no son casuales. Los autódromos son pasarelas para lucir peinados y vestimentas, con los que envía mensajes sobre los temas que son banderas para el piloto, como la diversidad, la inclusión, el racismo y las libertades. El uso de joyas provocó un llamado de atención de la F1, aunque él se mantuvo en sus principios. Por esa razón asomó con anillos en todos los dedos, varias cadenas y hasta tres relojes en la conferencia de prensa del Gran Premio de Miami. “Me puse todo lo que pude”, señaló, y advirtió que se negaría a competir si lo obligaran a quitarse los dos aros o el piercing el día de la carrera. La regla de la prohibición es de 2005, un par de años del estreno de Lewis en la F1, y se generó en materia de seguridad, en casos de accidentes. “Nunca me ha gustado que me digan qué hacer. A la gente le encanta tener e imponer poder”, señaló en Vanity Fair.

Lewis Hamilton, el personaje de la tapa del último número de la revista Vanity Fair
Lewis Hamilton, el personaje de la tapa del último número de la revista Vanity Fair

El acuerdo con Mercedes, donde se apuntó seis de las siete coronas, exhibió el costado glamoroso de Hamilton. Formó parte de un desfile de modas de Tommy Hilfigier -para quien diseña varias colecciones desde 2018- en Nueva York y más tarde voló a Singapur, donde marcó el mejor tiempo en la prueba de clasificación, enseñando que los dos mundos podían convivir en el mismo cuerpo. “Es como un pasatiempo, un escape”, reconoce quien ayuda a jóvenes diseñadores creativos negros para que se integren en ese mundillo y hasta considera crear su propia marca de ropa.

Lewis Hamilton junto con Tom Cruise en Silverstone, durante el último Gran Premio de Gran Bretaña; por el calendario de Fórmula 1, el piloto vio frustrada su participación en la nueva película Top Gun
Lewis Hamilton junto con Tom Cruise en Silverstone, durante el último Gran Premio de Gran Bretaña; por el calendario de Fórmula 1, el piloto vio frustrada su participación en la nueva película Top Gun

La moda, pero también el cine es un pasatiempo que a Hamilton atrapa y por esa razón mira con ojos de empresario a la gran pantalla. Si Leonardo Di Caprio es socio en el restaurante vegano Net Burger, en Estados Unidos, Brad Pitt y el director Joseph Kosinski -de Top Gun- lo son en Hollywood. El conjunto trabaja en un film de Fórmula 1: no actuará, solo será productor y verificará los diálogos. También forjó una amistad con Tom Cruise, quien estuvo en el garaje de Mercedes en el Gran Premio de Gran Bretaña. Actuar en la nueva versión de Top Gun fue un sueño frustrado para el británico. Iba a ser uno de los pilotos de los aviones de caza, pero la filmación coincidía con la temporada de F1. El tiempo le jugó en contra al perfeccionista.

El apasionante mundo de la F1 es uno de los tantos que vive Hamilton, el piloto que trasciende más allá de las pistas y de los resultados.

VIDEO: Terror en México: bajan a familia con un menor para incendiar su auto