La impotencia de esta enfermera representa la frustración de varios gremios

La imagen de Caty Nixon que representa al mundo de la enfermería.

La imagen habla por sí sola. Caty Nixon, una comadrona residente en Dallas llegó a casa de su hermana completamente derrotada después de más de 53 horas de trabajo, a las que se añaden otras seis horas de tráfico en cuatro días. La instantánea se tomó en julio y representa la dureza de una profesión demandante, bien remunerada en Texas, pero con unos turnos que pasan factura no solo a los profesionales, sino también a los pacientes a los que deben tratar.

“Me va a matar por esta foto, pero ¿podemos prestar atención a las enfermeras un minuto?”, reflexionó Laura McIntyre, su hermana gemela, en Facebook, tras publicar la imagen. “Caty acaba de terminar su cuarto turno seguido. A menudo no tiene la oportunidad de almorzar o ni siquiera de beber mucha agua. Es tan buena en lo que hace que frecuentemente se olvida de hacerse cargo de sí misma mientras cuida a sus pacientes”, aseguró.

Aquel día fue particularmente duro para esta enfermera del Hospital Medical City de Dallas, ya que dio a luz a un bebé fallecido.

“Sabían que los profesionales de enfermería deben realizar las gestiones de las funerarias para que recojan al bebé? Yo tampoco”, apuntó su hermana en la publicación en redes sociales. “Presencian partos suaves de madres y bebés sanos. Ven momentos de pánico y ansiedad. Perciben el miedo cuando se decide realizar una cesárea. Experimentan la paz cuando comprueban que las madres tienen el apoyo de su familia, porque no siempre es así. Ven a madres adictas dar a luz a un bebé que directamente son llevados a un centro de acogida…”.

La imagen de esta enfermera evidencia la dureza de un trabajo que, en su caso, está bien remunerado. El salario medio en Dallas para esta profesión oscila entre $98,934 y $121,922. Sin embargo, no deja de ser un claro ejemplo en el que ser comadrona en un país privilegiado no significa que se respeten códigos básicos de trabajadores fundamentales para, en este caso, asistir a mujeres que dan a luz.

“Generalmente no me puedo tomar un descanso para no retrasarme y cuánto más se trabaja, más trabajo te dan. Desafortunadamente son los pacientes los que más sufren esto”, afirmó una matrona anónima en un artículo en The Guardian. “Puedo terminar un día de 12 horas y darme cuenta de que solamente he hablado con las madres una vez. He estado tan ocupada que no he tenido la oportunidad de conocerlas mejor y estar ahí por ellas. No elegí ser enfermera para esto. Yo quería ayudar, quería hacer que la experiencia del nacimiento fuera memorable”, aseguró en el escrito que fue titulado: ‘Siento que trabajo en una factoría, no en un hospital de maternidad’.

Gran parte del problema es la falta de personal, ya sea porque los centros no contratan a los empleados necesarios o porque en algunos lugares no hay profesionales suficientes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cifra ideal de trabajadores de enfermería debe ser de seis por cada mil habitantes. Tal y como desprenden datos del Banco Mundial, en México hay 2,9 enfermeras y matronas por cada mil ciudadanos, según análisis de 2016; durante el mismo año, en España el ratio fue de 5,5 por cada mil personas; EEUU, por su parte, cuenta con 8,5 tal y como indica el último informe de 2014 y Canadá, con 9,9 profesionales de la enfermería y comadronas. Entre los países que menos personal tienen aparece Afganistán, con 0,3 por cada mil personas, según datos de 2014. En Latinoamérica y Caribe - en datos que no incluyen a personas con poder adquisitivo alto - el país que más tiene es Cuba, con 7,9 por cada mil, es decir casi dos más de lo recomendado por la OMS según los últimos datos de 2014. La nación que menos efectivos tiene es Bolivia, con 0,7.

Policías venezolanos.

La de enfermería en general y la de comadrona son dos de las profesiones más demandantes y vitales en cualquier país, pero nos la únicas. La presión que tienen los policías y otras fuerzas de seguridad no se corresponde con la remuneración requerida para el nivel de criminalidad en determinadas naciones. En Venezuela, por ejemplo, “las condiciones son deplorables”, según el dirigente opositor en el estado Monagas, Luis Martínez. Según un comisionado de la Policía de Sucre, el sueldo mensual no llega más que para un pollo y medio cartón de huevos. Otra profesión fundamental es la de los docentes, tanto de primaria, secundaria, bachillerato y universidad. El debate sobre sus salarios en comparación con los años de preparación y su responsabilidad está abierto en varios países. Lo mismo ocurre con los investigadores, que en muchas ocasiones se ven obligados a migrar a otros lugares. Las frustraciones de estos gremios tienen su razón de ser en unos sistemas públicos que en muchas ocasiones no dan las prioridades a lo verdaderamente importante.

La foto de Caty Nixon refleja una realidad que debería ser distinta por su bien y por el de los pacientes que tiene a su cargo. A pesar de estar en una posición de privilegio, su sacrificio es el de una persona que antepone su servicio a los demás sobre su propia salud, y eso no está pagado. Con su historia, y sabiendo dimensionar, Nixon representa al personal de hospitales del mundo entero. También nos recuerda que hay otras profesiones de responsabilidad social que necesitan más miramiento o, por lo menos, un profundo agradecimiento y reconocimiento social.