Líderes de Irlanda del Norte luchan por acabar con la mayor ola de violencia en años

Jason Cairnduff
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Por Jason Cairnduff

BELFAST, 8 abr (Reuters) - El gobierno de coalición de Irlanda del Norte dejó de lado las diferencias entre facciones el jueves para pedir calma, después de que la frustración entre los unionistas probritánicos por las barreras comerciales posteriores al Brexit desencadenó una de las peores olas de violencia en la región en años.

A pesar de los llamamientos, los choques se extendieron a las áreas nacionalistas irlandesas el jueves por la noche, donde la policía respondió con cañones de agua a ataques con bombas de gasolina y piedras.

La Casa Blanca se unió a los gobiernos británico e irlandés para instar a la calma.

Cientos de jóvenes en Belfast, la capital de la provincia británica, prendieron fuego a un autobús secuestrado y atacaron a la policía con piedras el miércoles en escenas que reviven recuerdos de décadas de luchas sectarias y políticas que cobraron unas 3.600 vidas antes del acuerdo de paz de 1998.

En una semana de violencia, han sido heridos 55 agentes de policía y niños de 13 y 14 años han sido arrestados por disturbios.

"Estamos profundamente preocupados por las escenas que todos hemos presenciado en nuestras calles", dijo en un comunicado la coalición, encabezada por rivales nacionalistas católicos proirlandeses y unionistas protestantes probritánicos.

"Si bien nuestras posiciones políticas son muy diferentes en muchos temas, todos estamos unidos en nuestro apoyo a la ley y el orden y expresamos colectivamente nuestro apoyo a la policía", dijo el comunicado.

Los primeros ministros británico e irlandés mantuvieron conversaciones, mientras que la secretaria de prensa de la Casa Blanca dijo que el gobierno de Joe Biden estaba preocupado.

El Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió que el Acuerdo del Viernes Santo, el acuerdo de paz de 1998, no debe convertirse en "una víctima" del Brexit.

El primer ministro británico Boris Johnson envió el jueves a Belfast a su ministro para Irlanda del Norte, Brandon Lewis, para conversar con líderes políticos y comunitarios en un intento por calmar la situación.

(Reporte adicional y Escrito por Padraic Halpin y Conor Humphries en Dublín, Editado en Español por Javier López de Lérida)