El último líder vivo del Jemer Rojo comienza su defensa final ante los jueces

Ho Chi Minh (Vietnam), 16 ago (EFE).- El último líder con vida del Jemer Rojo, Khieu Samphan, comenzó este lunes su apelación para tratar de convencer a un tribunal auspiciado por la ONU en Camboya de que anule su condena a cadena perpetua por genocidio.

El antiguo jefe del Estado del régimen, de 90 años, siguió el juicio junto a su equipo legal, en una sala separada de la de la acusación y la de los jueces, para cumplir con las restricciones de movimiento para frenar la pandemia de covid-19.

Samphan fue sentenciado en noviembre de 2018 junto a Noun Chea, el "hermano número 2" e ideólogo del Jemer Rojo, quien falleció en agosto de 2019 a los 93 años y con quien también compartió una condena de cadena perpetua por "crímenes contra la humanidad, exterminio, persecución política y otros actos inhumanos".

El nonagenario líder, quien solicitó permiso al tribunal para acudir con frecuencia al servicio, atenderá en persona a las vistas, pero rechazó responder hoy a las preguntas que se le planteen y optó por presentar su alegato final el jueves, cuando está previsto que termine el juicio.

El tribunal, creado en 2006 con el nombre oficial de Cámaras Extraordinarias de las Cortes de Camboya (CECC), ha reservado cuatro jornadas durante esta semana para escuchar los alegatos de ambas partes, aunque, de ser necesario, el juicio proseguiría hasta el día 27.

"CRITERIOS LEGALES DISTINTOS"

En la sesión inaugural, sus abogados alegaron que el Tribunal no había dado suficiente valor a las pruebas presentadas en su favor y afirmaron que la condena de 2018 respondió a criterios legales que él no podía conocer en el momento en que ocurrieron los supuestos crímenes.

El tribunal, compuesto por jueces locales y extranjeros que aplican leyes camboyanas e internacionales, prevé emitir su decisión durante el cuarto trimestre de 2022.

Debido a las restricciones vigentes contra la pandemia de la covid-19, se ha limitado la asistencia presencial durante las vistas en este tribunal de público, medios y diplomáticos.

En su alegato de 2017, el último superviviente de la cúpula de los Jemeres Rojos rechazó con contundencia que se le califique de asesino y atribuyó parte de la dureza de las condiciones de vida durante el Jemer Rojo a los años de guerra civil y bombardeos estadounidenses que le precedieron.

"Los líderes del Partido Comunista de Kampuchea (PCK) no exterminaron a nuestro pueblo. El deseo del PCK en ese momento no fue el de someter a esclavitud a la población para beneficio del señor Pol Pot", señaló entonces en referencia al líder del Jemer Rojo, fallecido en 1998.

El exdirigente atribuyó entonces la acusación de genocidio a la propaganda de Vietnam -cuya invasión del país provocó la caída del régimen en 1979- y aseguró desconocer que hubiera políticas de matrimonios forzados o persecución por razones religiosas o étnicas.

Su vehemente alegato no fue obstáculo para la condena junto a Noun Chea, en un fallo que supuso el primer reconocimiento de un genocidio por parte del Jemer Rojo contra las minorías vietnamita y la musulmana cham, con el asesinato de más de 100.000 personas de estas etnias.

UN INTELECTUAL DE FAMILIA ACOMODADA

El despiadado Jemer Rojo fue responsable de la muerte de al menos 1,7 millones de personas, o un tercio del país, entre 1975 y 1979 en Camboya debido a las purgas, las hambrunas y el maltrato durante del régimen maoísta liderado por el hermano "número uno", Pol Pot.

Samphan, nacido en 1931 en una familia acomodada y doctorado en Ciencias Económicas en París con una tesis anticapitalista, pergeñó la política agraria del Jemer Rojo y acabó con los años por ser su voz intelectual, portavoz y representante oficial, mientras seguía con lealtad al jefe histórico de la organización extremista.

Fue investido presidente de la República Democrática de Kampuchea en 1976, al año siguiente de que los jemeres rojos asumieran el poder por la fuerza.

Perdido Phnom Penh ante el Ejército vietnamita en 1979, se convirtió en la cabeza visible del denominado Gobierno de Kampuchea Democrática en Pekín, hasta sustituir de forma nominal a Pol Pot en la jefatura del Jemer Rojo en 1985.

LOS ÚLTIMOS SUPERVIVIENTES

Pol Pot falleció en 1998 en la selva norte de Camboya mientras era prisionero de sus propios camaradas, pero parte de la cúpula del régimen fue detenida y juzgada a posterior.

En 2020 falleció mientras cumplía condena Kaing Guek Eav, alias Duch, responsable de las torturas y asesinatos en la prisión del S-21; mientras que en 2013 pereció Ieng Sary, el exministro de Asuntos Exteriores, y en 2015 su esposa Ieng Thirith, exministra de Asuntos Sociales, ambos antes de ser sentenciados.

Queda pendiente además saber si el tribunal juzgará a Meas Muth, exjefe de la Marina del régimen, y Yim Tith, que fuera jefe del Sector 13 (actual provincia de Takeo), ambos acusados de genocidio y crímenes contra la humanidad, entre otros cargos.

La división de posturas entre los magistrados camboyanos, que no consideran altos cargos a estos acusados, y los extranjeros, que optan por juzgarles, ha dejado en el limbo legal la fase de instrucción y se espera conocer durante el tercer trimestre del año la decisión de si se prosigue con el proceso o se desestima.

Eric San Juan

(c) Agencia EFE

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