Khamzat Chimaev súper favorito ante Nate Díaz. ¿Habrá masacre o milagro en la UFC 279?

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Algunos ven esta pelea muy dispareja, otros incluso llegan a denominarla masacre. Lo cierto es que Khamzat Chimaev y Nate Díaz llegan al evento de UFC 279 con sede en Las Vegas en dos momentos y direcciones muy diferentes. Porque el lobo de Chechenia busca continuar su ascenso a la cima del peso welter y el Gangster de Stockton solo desde la puerta de salida.

Sin duda, hasta los más fervientes seguidores de Díaz solo apuntan a un milagro o su forma de pelear poco ortodoxa como el último recurso para conseguir una victoria que ni apostadores ni expertos ven posible ante un hombre más joven. más potente y con más hambre que nunca.

En no pocas ocasiones, Díaz ha expresado que se encuentra en esta pelea en contra de su voluntad. El quería medirse a Dustin Poirier, Michael Chandler o Tony Ferguson, pero la UFC insistió en que era Chimaev o nada. Con tal de cumplir con la pelea final de su contrato y largarse, aceptó de mala gana.

Pero, quién sabe. Cosas más extrañas que una victoria de Díaz han sucedido definitivamente en el octágono. El triunfo de Leon Edwards sobre Kamaru Usman, por ejemplo hace unas semanas, se encuentra entre las mayores sorpresas en la historia de la UFC.

Muy pocos prospectos en la historia de la promoción han conseguido el mismo nivel de publicidad que Chimaev, quien irrumpió en la escena en el 2020 con dos victorias en 10 días sobre John Phillips y Rhys McKee. Desde ese momento, el desconocido checheno afincado en Suecia se convertía en una revelación.

Luego, cuando Chimaev derrotó al veterano Gerald Meerschaert en cuestión de segundos en su primer combate en las 185 libras, se hizo realmente evidente que tenía un talento especial, algo que reforzó con su éxito sobre Li Jingliang, antes de superar al ex retador mundial Gilbert Burns en un combate inolvidable.

La pelea con ‘Durinho’ fue su prueba más dura y reveló un par de resquicios en la armadura de Chimaev. Su golpeo resultó ser un poco salvaje, lo que significa que recibió muchos impactos de Burns, y también se cansó mucho hacia el final del combate, que duró tres asaltos en lugar de cinco.

¿Podría encontrar algo de alivió en esos elementos Díaz? Todo el mundo sabe lo que aporta el púgil de Stockton: un efectivo juego de sumisión, un mentón de hierro, mucho corazón y un excelente arsenal de boxeo, así como un depósito de gasolina aparentemente interminable.

Díaz, como muchos de su generación que ya va de salida, siempre ha tenido una debilidad evidente, y es su lucha. Sencillamente, a veces su defensa de los derribos ha parecido inexistente, y aunque su juego de guardia lo compensa a veces, contra otro grappler de nivel, tiende a encontrarse en problemas.

Y en eso Chimaev es uno de los mejores. Su ground and pound -golpe desde posición dominante-, así como el hecho de que es más joven, más hambriento y ha estado más activo, lo convierten en el favorito de lejos para ganar este encuentro que se asemeja a una despedida y al cierre de un capítulo en la UFC.