Los jueces apuntan al uso de un misil para derribar el MH17 en Ucrania

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Ámsterdam, 8 jun (EFE).- Los magistrados neerlandeses que juzgan a cuatro sospechosos por la tragedia del vuelo MH17 ven evidencias de que el avión de Malaysia Airlines fue derribado en Ucrania por un misil ruso Buk, en base a una explosión externa a la aeronave capturada por imágenes usadas como prueba y en fragmentos recuperados de los restos de las víctimas.

En una jornada en la que los jueces han detallado las evidencias que permiten descartar escenarios alternativos al derribo, las pruebas disponibles, recolectadas por el Equipo de Investigación Conjunta (JIT, en sus siglas inglés), descartan que lo ocurrido fuera un accidente por un fallo mecánico o humano ni un ataque desde dentro del avión, un disparo desde otra aeronave o un derribo con misil lanzado por las fuerzas ucranianas.

Hendrik Steenhuis, juez presidente de la Corte situada en el complejo judicial de Schiphol, detalló las pruebas recopiladas contra los cuatro acusados en este proceso y subrayó que el avión malasio que se “estrelló” el 17 de julio de 2014 a las 16.20 hora neerlandesa (14.20 GMT) se desvió ligeramente de la ruta establecida debido a las “condiciones climáticas”, pero no hubo ningún problema técnica durante el vuelo, desde que despegó de Ámsterdam con destino Kuala Lampur.

UNA TRAGEDIA CON 298 MUERTOS

Tras descartarse que lo ocurrido fuera un accidente, el JIT comenzó en 2014 a investigar las posibles causas de la tragedia, que se cobró la vida de las 298 personas que iban a bordo y cuyos cuerpos se intentaron repatriar de inmediato, a pesar de que “el conflicto que había en la zona dificultó” esta tarea y los restos del aparato estaban esparcidos en un área de 60 kilómetros, en “medio de una zona en guerra”.

En un relato que el propio juez calificó de “doloroso” para las familias de las victimas presentes en la sala, Steenhuis señaló que los forenses encontraron en los cuerpos de la tripulación fragmentos de metal que coinciden con los restos de una explosión (cien piezas solo en el cuerpo del capitán), mientras que en los restos de otras víctimas también había partículas metálicas con formas típicas a las que resultan de la explosión de una ojiva de un misil Buk.

Esto hace que las 370 piezas extraídas de cuerpos de los pasajeros, prendas y equipaje también evidencien que el estallido del avión fue resultado de una explosión externa, en lo que expertos belgas y neerlandeses consideraron que era un impacto “compatible” con el que deja un misil Buk, algo que ya señaló el JIT en su investigación.

“No se encontraron daños que no fueran compatibles con ese escenario, ni que señalaran un escenario distinto”, agregó Steenhuis.

EL MISIL PERTENECÍA AL EJÉRCICO RUSO

El JIT concluyó que el avión fue atacado por un misil Buk de fabricación rusa que pertenecía al Ejército ruso, en concreto a la 53º Brigada de Misiles Antiaéreos, localizada en Kursk, en Rusia, cerca de la frontera con Ucrania.

Los cuatro acusados, tres ciudadanos rusos –Igor "Strelkov" Girkin, Serguéi Dubinsky y Oleg Pulátov- y un ucraniano -Leonid Kharchenko-, están siendo juzgados en rebeldía por presunto “asesinato” porque ninguno planea participar en el proceso judicial, a excepción de Pulátov, quien, sin acudir a Países Bajos, encargó a un equipo de abogados neerlandeses su defensa y se reunió con ellos en Moscú para insistir en su inocencia.

Se cree que los sospechosos formaban parte de la cadena de mando de los rebeldes y habrían desempeñado un papel relevante en el transporte y vigilancia del lanzamisiles, aunque ninguno de los cuatro dio la orden de disparar o disparó el misil contra el avión malasio, algo que aún está investigando el JIT de forma paralela a este juicio.

Aunque el Gobierno neerlandés señaló por lo ocurrido a Moscú, que ofrecía respaldo a los rebeldes separatistas en Ucrania, Rusia siempre ha negado cualquier participación en el derribo del MH17 y tampoco reconoce el proceso judicial que está llevando a cabo Países Bajos ni planea entregar a los acusados para que declaren ante la Justicia neerlandesa.

Las audiencias del juicio comenzaron ayer, lunes, después de más de un año de sesiones preparatorias, y los jueces tratarán de responder a tres preguntas clave durante esta semana: ¿se estrelló el vuelo MH17 como resultado de un ataque con un misil Buk? ¿se lanzó un misil Buk desde un campo agrícola cerca de Pervomaiskyi? y ¿tuvieron los acusados un papel en esto?

Imane Rachidi

(c) Agencia EFE