Jonas Kjellberg, co-creador de Skype: “El secreto de cualquier emprendimiento es ‘innovar en ceros’”

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Jonas Kjellberg, principal invitado de SLD (Prensa SLD)

Si hace diez años a alguien te hubiese planteado la posibilidad de no pagar más por una llamada, te hubiese sonado raro. Hoy hay muchos servicios que permiten hacerlo, y no sorprende que mediante un teléfono con conexión de datos a Internet, en segundos podamos escuchar al otro lado gratuitamente. Pero si esto sucede hoy, es porque a gente como Jonas Kjellberg se le ocurrió que esto era posible, y que lo único que había que hacer era “pensar fuera de la caja”.

Es un emprendedor nato: conocido por haber estado en los inicios de Skype, cuando eran apenas cinco personas, el sueco tuvo que enfrentar un duro desafío allí por 2005: ¿cómo arrebatarle usuarios a los gigantes de las telecomunicaciones con un simple programita que se conectara a Internet? “Innovando en ceros. Todo tuvo que ver con eso, esa fue la clave del éxito”, cuenta. ¿Qué es innovar en ceros?

Invitado a San Luis Digital, la feria más importante de tecnología del país, Kjellberg dio en el predio del Potrero de Los Funes una atrapante charla en la que repasó de todo. Y “de todo” es, realmente, mucho: Jonas no tuvo éxito en el primer intento, y pasó por varias empresas que hasta terminaron quebrando. “El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse, decía Winston Churchill”, señala el emprendedor.

De hecho, Kjellberg trabajó en Lycos, un portal que tenía un buscador que era todo un éxito, “hasta que una pequeña maldita compañía comenzó en un garaje en Palo Alto, California”, según cuenta, haciendo referencia a Google.

El desafío, era, entonces, ambicioso: quitarle usuarios a la telefonía tradicional, hacer que usen Skype en sus casas para llamar a sus amigos y parientes, y que eso no generara ningún costo para el usuario, pero sí un beneficio económico para la empresa. ¿Cómo fue esto posible? Aquí, Jonas cuenta un poco la experiencia de esos inicios, no sin dejar algunas reflexiones para cualquier emprendedor, por pequeño o grande que sea.

- Skype tuvo una idea muy innovadora, básicamente, que fue la de hacer llamadas telefónicas gratuitas cuando nadie pensaba que eso podía lograrse. ¿Cómo era el paradigma antes de que surgiera este programa, y cómo fue después?

Skype fue fundada en 2005 y vendida a Microsoft el año pasado

- Bueno, para contestar esa pregunta primero hay que entender que la telefonía por IP ya estaba dando vueltas en el mundo hacía un tiempo. Pero no era masiva. El desafío era, más bien, hacerla masiva. Dicho esto, antes la telefonía estaba manejada por costos regulados, y Skype fue la primer empresa que, en el ámbito de Internet, se hizo grande en el rubro de las telecomunicaciones. Esa fue la diferencia: hoy no parece gran cosa, pero en aquel entonces, todos esperaban que la innovación viniese de las empresas telefónicas. ¿De qué otro lugar podía venir, si ellas eran las que dominaban el mercado? Bueno, también podían venir de Internet, y Skype lo demostró. Eso es “pensar fuera de la caja”. Así que, básicamente, antes de Skype nadie pensaba en que una llamada podía salir “cero” al final de la cuenta. Hoy, la gente ya ni lo piensa y hace llamadas gratuitas todos los días.

- ¿Y cómo lograron esto desde Skype?

- Uno de los grandes desafíos que teníamos era cómo “innovar en ceros”. Entonces, en primer lugar, ¿cómo hacer para tener la infraestructura de una empresa de telecomunicaciones? No hacía falta: la computadora de cada usuario, con su conexión a Internet, era suficiente. En segundo lugar, se necesitaba un switch para transmitir la llamada: en nuestro caso, la propia alimentación de la computadora fue suficiente. En tercer lugar, y esta quizás sea la mayor innovación, había que hacer que el tráfico de las llamadas circule por el mundo, y para esto las empresas de telecomunicaciones tienen una gran infraestructura, con servidores.

- ¿Cómo hicieron para resolver eso?

- Fijate que si vos dejás abierta tu sesión de Skype y te vas de la computadora, es probable que cuando vuelvas haya levantado temperatura y la ventilación esté funcionando al máximo. Eso es porque las computadoras se convierten en un “súper-nodo” con Skype corriendo, y todo el tráfico circula por las computadoras de los usuarios. De nuevo, cero costo. Tomamos un riesgo, sí, pero porque creíamos que todo el punto era hacer las llamadas gratuitas. Y por último, el servicio técnico… ¿cómo podíamos hacer para no generar costos? Sin servicio técnico, básicamente.

- ¿No se quejaba de eso la gente?

- No, porque había simplemente un botón: desinstalar. Si no te gustaba, ahí está la puerta de salida: desinstalalo. Fin de la historia.




Kjellberg, autor de tres libros, disertó en un auditorio completo (SLD)

- El lema de San Luis Digial es “Evolución hacia el conocimiento”. ¿Qué tipo de conocimiento estamos construyendo en la era digital?

- Creo que no es sólo lo que construimos en Internet, sino más bien cómo se puede construir una empresa nueva –en el sentido de emprender algo, de arrancar algo- sin hacer las cosas demasiado complicadas. Cómo innovar, y que esa innovación se pueda materializar. En la perspectiva digital, eso se puede ver en el modo en que lo digital cambió nuestras vidas. Hay mucha innovación que puede hacerse, también, a nivel local, sólo hay que estar atento al entorno y aprovechar las oportunidades.

- Ya que mencionás el ámbito local, Latinoamérica es conocida por tener buenos talentos, pero se pone en discusión el modo en el que se usan sus recursos. ¿Es un buen ambiente para invertir?

- Sudamérica es uno de los lugares más interesantes para invertir en el mundo. Hay una limitada cantidad de capital que busca emprendedores, y hay muchas compañías que ponen el ojo. La competencia es mucho más feroz en Estados Unidos o en Asia, en Latinoamérica está todo por hacerse. Lo que sucede en Estocolmo, de donde soy, es un poco un ejemplo de la clave para las regiones. Que haya dos o tres empresas que se hagan grandes hace que atraiga a otros inversores, que otros emprendedores tengan ideas descabelladas pero realizables, y eso enciende un espiral positivo.

- En el mundo digital circula una cantidad abrumadora de información. ¿Toda información constituye conocimiento?

- No creo que toda información sea conocimiento: creo que el conocimiento se forma a partir de cómo uno pueda ver patrones en esa información, y qué se construye a partir de eso. La información acumulada por sí misma no denota nada innovador ni emprendedor. Ahí está el aporte del sujeto que ordena esa información y hace algo nuevo con ella.




- Google y Facebook revolucionaron Internet en los últimos años. ¿Cuál dirías que es la nota común de sus innovaciones?

- Creo que Google también innovó por el lado de los costos. Conectó a toda la red sin costos, uno podía conseguir todo el contenido sin tener que pagar por un servicio que funcionara correctamente. En ese sentido, fue el mismo modelo que Skype. Facebook claramente abrió el juego a un nuevo concepto, el de la “red social”, y sin dudas el hecho de poder construir aplicaciones, juegos y programas dentro de la red hizo que la gente pudiera construir cosas dentro de Facebook. Creo que seas fueron sus principales innovaciones.

- ¿Es un emprendedor una persona entrenada en fallar cada vez mejor?

- Creo que sí, Churchill dijo eso. “El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”, y creo que a eso hay que sumarle que se puede fallar en grande o en pequeño, pero hay que fracasar todos los días para ir “fracasando mejor”, por más que suene contradictorio. Cometer errores, corregirlos para hacer las cosas bien, una y otra vez. Toma tiempo y paciencia, pero no hay otro camino.

@juanbrodersen