Jesús Luzardo lanza para ganar pero el relevo de Miami abre las compuertas de la derrota ante los Cachorros

·3  min de lectura

Esta nota iba por otra ruta. Comenzaba con alusiones al crecimiento de Jesús Luzardo, sobre como se advertía en él un lanzador diferente desde que regresó de la lista de lesionados. Si en la temporada anterior, el zurdo mostró ciertas fallas de dominio en el montículo, al menos en esta segunda parte de la contienda ha exhibido una madurez que se ha traducido en números y actuaciones.

Pero sin dejar de recalcar esos elementos positivos, la nota cambió de manera cruel para explicar la implosión de los Marlins en una octava entrada que borró una diferencia de dos carreras para que los Cachorros se impusieran el miércoles en la noche 4-3 en el loanDepot park, delante de 8,753 aficionados, en lo que fue su derrota número 37 por una diferencia mínima para empatar una marca histórica que databa de 1993 en el nacimiento de la organización.

“No le podemos pedir más a Jesús que trabajó muy bien en todos los órdenes’’, comentó el manager Don Mattingly. “En esa octava entrada todos nos salió mal. Creíamos que la teníamos controlada, pero no fue así’’.

Así como Miami desaprovechó una sólida de faena de Pablo López el martes para caer por una carrera de diferencia, ahora sucedió lo mismo, pero a peor escala, porque una ventaja de dos carreras no es cosa de lograr todos los días con una de las peores ofensivas de las Grandes Ligas.

El jardinero de los Marlins Bryan De La Cruz batea un doble en el quinto inning del partido ante los Cachorros de Chicago, celebrado el 21 de septiembre de 2022 en Miami.
El jardinero de los Marlins Bryan De La Cruz batea un doble en el quinto inning del partido ante los Cachorros de Chicago, celebrado el 21 de septiembre de 2022 en Miami.

Chicago había descontado una en el séptimo con un cuadrangular de Patrick Wisdom que decretó la salida del montículo para Luzardo luego de 6.2 capítulos de actuación, pero en la octava -sin conectar un hit- vendría una rebelión visitante que el relevo fue incapaz de contener. ¿Les suena familiar?

Con hombres en primera y segunda, Steven Okert tiró mal a la inicial y abrió las puertas a la segunda de los Cachorros, que empatarían con una jugada de selección por el campocorto sobre la cual Miguel Rojas no pudo vencer al corredor en la goma, para que finalmente el choque se inclinara del lado visitante con un elevado de sacrificio de Ian Happ.

El receptor de los Marlins Nick Fortes batea un jonrón en el quinto inning del partido ante los Cachorros de Chicago, celebrado el 21 de septiembre de 2022 en Miami.
El receptor de los Marlins Nick Fortes batea un jonrón en el quinto inning del partido ante los Cachorros de Chicago, celebrado el 21 de septiembre de 2022 en Miami.

Todo esto se confabuló para negarle la victoria a Luzardo, quien apenas permitió tres imparables, incluyendo el cuadrangular de Wisdom en la parte alta de la sexta, mientras regalaba un solo boleto y ponchaba a 11 hombres, a uno de igualar una marca personal.

Dentro de los tantos problemas que ha confrontado este equipo en estos meses, al menos conforta en parte saber que el núcleo de pitcheo abridor cuenta con figuras más que establecidas como Sandy Alcántara y Pablo López, y otras que se van consolidando como Edward Cabrera y el propio Luzardo.

A ese joven que se aturdía al primer signo de complicación, que lo dejaba escapar todo en un inning, le ha sucedido un lanzador maduro y seguro de sí mismo, sin miedo a mezclar sus lanzamientos, sobre todo la curva y la recta de cuatro costuras, por encima de la sinker y el cambio de velocidad.

“La diferencia de la temporada pasada a esta es la mentalidad’’, explicó Luzardo. “Saber que puedo utilizar todo mi arsenal, saber lo que puedo hacer sin problema, eso ha sido muy importante. Antes si me iba mal, me mortificaba mucho. Ahora paso la página y sigo adelante’’.

Evidentemente, Luzardo le ha tomado el gusto a enfrentar a Chicago porque en su salida tras regresar de la lista de lesionados el 7 de agosto trabajó siete episodios en blanco, como una de las primeras muestras de que el serpentinero había entrado en un carril acelerado.

Su equipo, sin embargo, continúa a marcha lenta.