"Jamás volveré a conocer la felicidad", dijo el novio afgano tras el ataque en el que murieron 63 personas

LA NACION

KABUL.- "Convirtieron mi felicidad en desgracia. Perdí a mi hermano, mis amigos y a mi familia. Nunca más podré ser feliz", aseguró en declaraciones televisivas Mirwais Elmi, el hombre que contrajo matrimonio el sábado donde el Estado Islámico llevó adelante un atentado en el que mató a 63 personas.

"Ayer por la tarde los invitados vinieron sonrientes a mi boda y por la tarde estábamos sacando sus cuerpos", lamentó en la entrevista que dio el domingo. En la entrada, había zapatos amontonados que la gente olvidó en medio del pánico.

Se organizaron los funerales a continuación en los cementerios de la ciudad, según imágenes de la televisión local, donde aparecían varias personas enterrando a 14 miembros de una misma familia.

"Nunca podré olvidar esto por mucho que lo intente. Jamás volveré a conocer la felicidad", dijo el novio que vio empañado su festejo en el que la novia también sobrevivió al ataque.

"Ataque inhumano"

Tanto las embajadas presentes en Afganistán como las misiones de la OTAN y a ONU enviaron mensajes de condena por el atentado.

El primer ministro afgano, Abdulá Abdulá, condenó en Twitter el "atentado terrorista" y se solidarizó con las familias, al tiempo que declaró que "este ataque odioso e inhumano es un crimen contra la humanidad".

"Esa doloroso ver cómo el mundo cierra los ojos" al sufrimiento del pueblo afgano, tuiteó el jefe de gabinete de los servicios secretos afganos, Rafi Fazil.

La explosión del sábado llega en un momento en que Estados Unidos y los talibanes ultiman un esperado acuerdo para pactar una reducción considerable de las tropas estadounidenses en Afganistán a cambio de que los insurgentes respeten un alto el fuego, rompan lazos con Al Qaida y negocien con la administración de Kabul un acuerdo de paz duradero.

El enviado de Estados Unidos para las conversaciones con el los talibanes Talibán dijo que el proceso de paz debe de ser acelerado para ayudar a Afganistán a derrotar a la filial del EI.

Pero el presidente afgano, Ashraf Ghani, manifestó hoy que los talibanes, que Estados Unidos ahora espera que ayuden a frenar el crecimiento de la filial del EI, tiene la misma culpa.

Su gobierno no esconde su frustración por haber sido marginado de las negociaciones de Estados Unidos con el grupo insurgente, que considera al gobierno afgano como títere de Estados Unidos.

Los talibanes "han creado la plataforma para terroristas" con sus propios brutales ataques a escuelas, mezquitas y otros lugares públicos a través de los años, dijo el presidente.

Con información de la agencia Reuters y AFP.