Moustapha Cissé pasó de jugar en un equipo de refugiados al Atalanta

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El guineano Moustapha Cissé en el día de su debut con la camiseta de Atalanta: llegó al Calcio tras jugar en un equipo de refugiados de la región del Puglia
El guineano Moustapha Cissé en el día de su debut con la camiseta de Atalanta: llegó al Calcio tras jugar en un equipo de refugiados de la región del Puglia. (Simone Arveda)

El chico de los pelos parados y gambeta endiablada se llama Moustapha Cissé. Nació en Guinea en 2003, pero emigró a Italia en busca de un futuro. No tiene familia cercana y por eso está en tránsito. La pelota, de hecho, le sirvió para adaptarse a la nueva vida. Lo hizo con la camiseta de un equipo de la región de Puglia, ASD Rinascita Refugees, un proyecto “deportivo y social” en la que todos sus compañeros (y hasta su entrenador) eran extranjeros que pedían asilo.

Ese chico jugó de 9 y contribuyó al ascenso de su equipo a la segunda categoría del fútbol amateur de su región. Hubo incluso un amistoso con Lecce, el club más grande de esa parte del sur de Italia. En épocas del Big Data, de los videos en tiempo real y del seguimiento a los futbolistas para encontrar al nuevo Messi, el nombre de “Mousi”, como le dicen sus compañeros, no tardó en ingresar al radar de los principales equipos italianos.

Los dos goles de Cissé para Atalanta contra Milan

“La participación en el campeonato permite que nuestros niños interactúen de una manera real y verdadera con lo que son los hábitos normales de los niños”, dijo en 2019 el presidente del club amateur, Antonio Palma, citado por el portal DP24.it. Y agregó, en la conferencia de presentación del equipo: “El deporte como medio de integración con el territorio es una importante herramienta que te permite competir con otros equipos con un objetivo fundamental: la integración de estos jóvenes. Los chicos vienen de varias partes del mundo: Nigeria, Sudán, Burkina Faso, y también hay un chico italiano que ha decidido participar en este reto”.

El entrenador se mantiene desde hace tres años. Además de dirigir a los futbolistas, el senegalés Niang Baye Hassane actúa como intérprete. Muchos de los chicos que se ponen la camiseta bordó que provee la marca Givova no saben una sola palabra de italiano. Hassane les enseña la lengua. Y también les explica cómo quiere que jueguen. “El equipo nació con la intención de darle una normalidad a estos chicos. Les di un consejo, les trasladé un concepto: hay que tomarse todo en serio. Participamos, somos competitivos y vamos a ganar , si no ganamos es lo mismo pero la intención es llevar un resultado útil a casa con el máximo respeto a las reglas y con disciplina”, dijo el DT en DP24.it en 2019, cuando se presentó el equipo.

El guineano Moustapha Cissé y el abogado Roberto Nitto, que intervino en su pase a Atalanta, de la primera división italiana (gianlucadimarzio.com/)
El guineano Moustapha Cissé y el abogado Roberto Nitto, que intervino en su pase a Atalanta, de la primera división italiana (gianlucadimarzio.com/)

ASD Rinascita Refugees llamó la atención del fútbol italiano hace unas semanas, cuando se anunció que Cissé, el de la gambeta endiablada y la velocidad explosiva, daba un salto de varios pisos en la pirámide futbolística italiana: firmaba con el Atalanta, de la Serie A. Un zarpazo pocas veces visto. “Nuestro Moustapha Cissé, guineano y clase 2003, es jugador del Atalanta. Mucha suerte, estamos orgullosos de haberte tenido con nosotros”, anunció el club. Y se veía al delantero firmando papeles acompañado por el entrenador de Rinascita Refugees, que fue su álter-ego hasta el último minuto.

Cissé fue incluido en el plantel de la Primavera (nuestra Reserva) para que se foguee y convenza al entrenador del equipo principal, Gianpiero Gasperini, de que se merece un lugar en la primera división. El segundo partido era contra Milan, uno de los grandes. Y Cissé se despachó con dos goles: uno a pura potencia; otro lleno de calidad, ubicando la pelota en el palo más lejano del arco rival tras abrir su pie y colocar el tiro sin que el arquero pudiera evitar el gol. Atalanta ganó 3-1 y Cissé jugó 82 minutos. A Gasperini, por supuesto, le llegó el informe del partido. Y ya preguntó por ese chico de los pelos parados que vino de Guinea.

Moustapha Cissé haciendo realidad su sueño de ser futbolista profesional, con la camiseta de Atalanta (@Polenta_Empire/)
Moustapha Cissé haciendo realidad su sueño de ser futbolista profesional, con la camiseta de Atalanta (@Polenta_Empire/)

Atalanta suele apostar por futbolistas jovencísimos para su plantel. En los últimos años contrató al marfileño Amad Diallo y al guineano Moussa Barrow. Y ambos fueron casos de éxito, como el argentino Cristian Romero, considerado el mejor defensor del Calcio en la temporada pasada y vendido a Tottenham, de Inglaterra. El primero fue transferido a Manchester United en una transacción que dejó más de 45 millones de euros en la tesorería del club bergamasco. Barrow tiene hoy 23 años y a comienzos de 2022 fue vendido a Bologna en 14,5 millones de euros. Se lo disputa media Europa. Moustapha Cissé puede ser el próximo.

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