Intrigas vaticanas: la defensa del cardenal acusado en el megajuicio por corrupción intentó involucrar al Papa en la causa

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El papa Francisco posa para una selfie con fieles al cabo de su audiencia general semanal en la Sala Pablo VI del Vaticano, miércoles 17 de noviembre de 2021.
El papa Francisco posa para una selfie con fieles al cabo de su audiencia general semanal en la Sala Pablo VI del Vaticano, miércoles 17 de noviembre de 2021.

ROMA.- Como si se tratara de una película de suspenso, la cuarta audiencia del maxi-juicio contra el cardenal italiano Angelo Becciu y compañía por corrupción, estafa, reciclado y malversación de fondos millonarios de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, deparó hoy nuevas sorpresas. Al pedir otra vez la anulación de un juicio los abogados defensores intentaron, además, involucrar al Papa.

Se trata de un juicio sin precedente ya que por primera vez pone en el banquillo a un altísimo funcionario, que de 2011 a 2018 fue sustituto de la Secretaría de Estado, el número tres del papa Francisco. Los abogados alegan que la fiscalía sigue sin querer entregar videos y actas del sumario en forma completa.

 En esta foto de archivo del 25 de septiembre de 2020, el cardenal Angelo Becciu habla en conferencia de prensa en Roma
En esta foto de archivo del 25 de septiembre de 2020, el cardenal Angelo Becciu habla en conferencia de prensa en Roma


En esta foto de archivo del 25 de septiembre de 2020, el cardenal Angelo Becciu habla en conferencia de prensa en Roma

En una audiencia en la que el cardenal Becciu, que fue obligado a renunciar a sus derechos el 24 de septiembre del año pasado, fue el único imputado presente, como desde el inicio de este maxi-proceso, el 27 de julio pasado, los abogados defensores insistieron en que todo debía ser anulado por una pésima realización de la instrucción del sumario.

“El tema es siempre el mismo, queremos poder defendernos y para ello necesitamos tener el material del sumario completo”, clamó Fabio Viglione, abogado de Becciu. Este letrado denunció que si bien el fiscal Alessandro Diddi, tal como le habían ordenado en la última audiencia, el 3 de noviembre pasado finalmente accedió a entregar 52 DVD que faltaban, estos resultan en diversas partes “mutilados”, “cortados”, “cancelados”, algo totalmente inaceptable para los abogados. En este material, que suma 115 horas de conversaciones grabadas, figuran los interrogatorios a monseñor Alberto Perlasca -que fue un estrecho colaborador de Becciu y luego su principal acusador-, que son considerados la “prueba reina” del maxi-juicio.

“Tenemos el derecho de ver estas cosas en forma completa, no estamos pidiendo un favor. Este método es absolutamente inadmisible”, insistió Viglione, al pedir la anulación del juicio.

Las revelaciones en la prensa italiana sobre la misteriosa mujer, apodada la "Dama del cardenal" o la "Dama de los 500.000 euros", sembraron graves sospechas de corrupción sobre el cardenal Angelo Becciu
Las revelaciones en la prensa italiana sobre la misteriosa mujer, apodada la "Dama del cardenal" o la "Dama de los 500.000 euros", sembraron graves sospechas de corrupción sobre el cardenal Angelo Becciu


Las revelaciones en la prensa italiana sobre la misteriosa mujer, apodada la ";Dama del cardenal", sembraron graves sospechas de corrupción sobre el cardenal Angelo Becciu

Coincidió con él Luigi Panella, abogado defensor de Enrico Crasso, el banquero que durante 20 años gestionó los fondos de la Secretaría de Estado, que fue más allá. Al margen de señalar que había incongruencias enormes entre la transcripción escrita de los interrogatorios a Perlasca y los que podían verse en los DVD, el abogado, con una laptop en las manos, intentó mostrar a través de un video de parte de un interrogatorio a Perlasca que el fiscal Alessandro Diddi también lo interrogó al Santo Padre. Algo según Panella totalmente inadmisible y causa de anulación del juicio.

Aunque no podía oírse bien, según la transcripción que entregaron al tribunal y que dieron a la prensa, se trata de un interrogatorio que fue realizado el 29 de abril de 2020, en el que se habla de la extorsión por parte del broker italiano Gianluigi Torzi de la que fue víctima la Santa Sede debido a una compleja y fallida compra de un lujoso edificio en Londres. Diddi intenta que Perlasca de precisiones sobre una presunta negociación que se inició con Torzi, pese a que él no estaba de acuerdo. Y en un momento el fiscal dice: “fuimos a lo del Santo Padre y le preguntamos lo que había pasado y, de todos puedo dudar, menos del Santo Padre”.

Semejante frase, según Panella, indica que también el Papa fue interrogado, algo que no prevé el Código Procesal del Vaticano de 1913, que sólo supone como testigos “un príncipe”, pero no el “soberano, a quien es equiparado el Santo Padre en el ordenamiento vaticano”.

Panella recordó que, si bien está previsto que un jefe de estado sea interrogado en todos los regímenes democráticos, en este caso esto no fue puesto en el sumario, lo cual “constituye otra razón de nulidad” de este juicio.

Foto de archivo de 2010 en la que se ve al fiscal Giuseppe Pignatone hablando durante una conferencia de prensa en la corte de Milán, Italia
Antonio Calanni


Foto de archivo de 2010 en la que se ve al fiscal Giuseppe Pignatone hablando durante una conferencia de prensa en la corte de Milán, Italia (Antonio Calanni/)

Al igual que Viglione, Panella arguyó que ante la enorme mole de material entregado solamente el 3 de noviembre pasado, otro motivo más es que la defensa no había tenido tiempo para preparar su defensa.

En una audiencia que duró 2 horas y 35 minutos y que tuvo una suspensión de una hora -pedida por el fiscal- también el abogado de Cecilia Marogna, bautizada “la dama del cardenal” e imputada en este juicio por haber recibido inexplicablemente fondos reservados de la Secretaría de Estado, se asoció al pedido de anulación del proceso.

A la hora de la réplica Diddi, que pidió ausentarse una hora para volver a su oficina a estudiar algunas actas, se defendió con uñas y dientes. Aseguró que el Papa jamás fue interrogado para este juicio y precisó que en el diálogo puesto bajo la lupa en la que lo menciona, se refería a lo que el exarzobispo de Buenos Aires había dicho sobre la investigación en la conferencia de prensa que dio en el vuelo de regreso de Tailandia y Japón.

Diddi también aclaró que, si había “omissis”, es decir, cortes y mutilaciones, en el material audio-visivo entregado, era porque se “trataba de declaraciones no atinentes al proceso” o debido al “secreto de sumario”. Recordó asimismo que en todos los procesos que se realizan en Italia hay “omissis” en los sumarios debido a esto, por lo que consideraba “incomprensible” que la defensa insistiera con la anulación del juicio. “Pedir la anulación por esto es una caída de estilo”, disparó.

En otra audiencia bastante desconcertante, marcada por la confusión ante tan intrincadas cuestiones preliminares, el famoso magistrado antimafia, Giuseppe Pignatone, presidente del tribunal del Vaticano, en un momento admitió que “hará falta tiempo para que comience, si logramos comenzar”, este maxi-juicio. De hecho, al principio de la audiencia, justamente hablando de “tiempos no breves” anunció que había nombrado a una juez suplente, Lucia Bozzi. Y al final, “vista la complejidad” de las posiciones, no tomó ninguna decisión, sino que indicó que reanudará este proceso alrededor del cual reina enorme expectativa, hasta el 1 de diciembre próximo.

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