La inacción policial pasa al centro de la investigación de la masacre en Texas

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Un agente policial, en el memorial a las víctimas en la escuela de Uvalde, Texas¿. Santiago/Getty Images/AFP
Michael M. Santiago

UVALDE, Texas.- Las acciones -o más notablemente, las omisiones- de un jefe de policía y otros agentes del orden pasaron rápidamente al centro de la investigación de la masacre escolar ocurrida esta semana en Texas.

La demora de los agentes para confrontar al joven Salvador Ramos -que estuvo dentro de la escuela primaria Robb por más de una hora- podría llevar a sanciones, demandas e incluso cargos penales contra la policía.

El ataque que dejó 19 chicos y dos maestras muertas en un aula de cuarto grado fue el tiroteo escolar más mortífero en el país en casi una década, y durante tres días la policía ofreció un cronograma confuso y contradictorio, que causó furia y exasperación en la ciudadanía.

Las autoridades debieron reconocer el viernes que alumnos y maestros rogaron reiteradamente a los operadores del servicio de emergencias que enviaran ayuda, mientras el jefe de policía del distrito escolar, Pete Arredondo, le pedía a más de una decena de agentes que esperaran en un pasillo.

Agentes del orden parados afuera de la Escuela Primaria Robb tras el tiroteo fatal el 24 de mayo
Agentes del orden parados afuera de la Escuela Primaria Robb tras el tiroteo fatal el 24 de mayo


Agentes del orden parados afuera de la Escuela Primaria Robb tras el tiroteo fatal el 24 de mayo

Las autoridades insisten en que él creía que el atacante estaba parapetado dentro de aulas adyacentes y que no era más una amenaza potencial que pudiera seguir disparando.

La decisión de Arredondo -y la aparente disposición de los agentes a seguir sus directrices contra los protocolos establecidos para situaciones similares- generaron interrogantes sobre si se perdieron más vidas porque los policías no intervinieron con más presteza para frenar al pistolero, y sobre quién debe responder por ello.

“En estos casos, opino que la corte de la opinión pública es mucho peor que cualquier tribunal de la ley o juicio administrativo de un departamento policial”, dijo Joe Giacalone, un sargento de policía retirado de Nueva York. “Esto ha sido manejado tan terriblemente a tantos niveles que va a haber un chivo expiatorio en alguna parte”.

Pedidos de acción

Según confiaron dos funcionarios policiales a condición de anonimato, mientras Ramos estaba disparando en el aula los miembros de otras agencias le pidieron al jefe de policía escolar que los dejara entrar porque los chicos estaban en peligro.

Una de las fuentes dijo que las grabaciones de audio en el lugar registraron cómo los agentes de otras agencias le decían al jefe policial de la escuela que el pistolero seguía activo y que la prioridad era frenarlo, pero no está claro por qué el jefe ignoró las advertencias.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, que primero elogió a la policía por salvar vidas, dijo luego que había sido engañado sobre la respuesta inicial y prometió que se investigaría “exactamente quién sabía qué, cuándo, quién estaba a cargo” y lo que hicieron.

“En conclusión: ¿Por qué no escogieron la estrategia que habría sido la mejor para entrar, neutralizar al asesino y rescatar a los chicos?”, se preguntó Abbott.

Es raro que se presenten cargos penales contra agentes del orden en tiroteos escolares. Una excepción fue el caso de un expolicía escolar acusado de esconderse durante la masacre en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, en 2018, que dejó 17 muertos.

Civiles y policías en el Centro Cívico de Uvale tras la masacre del martes
William Luther


Civiles y policías en el Centro Cívico de Uvale tras la masacre del martes (William Luther/)

Los posibles castigos administrativos -impuestos por el departamento de policía- podrían ir desde una suspensión y retención de sueldo a renuncia, retiro forzado o despido.

En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su esposa, Jill, irán el domingo a Uvalde, para “compartir el luto” de los habitantes. “No se puede hacer que los dramas sean ilegales, lo sé. Pero se puede hacer que Estados Unidos sea más seguro”, dijo Biden en un discurso este sábado, en alusión al control de armas, y lamentó que “tantas personas inocentes hayan muerto”.

“No permitiremos que aquellos que están motivados por el odio nos separen o nos asusten”, dijo su vicepresidenta, Kamala Harris, quien a mediados de mayo estuvo en el funeral de una de las diez víctimas negras asesinadas en un tiroteo racista en Buffalo, Nueva York.

Biden, que ha denunciado regularmente la “epidemia” de violencia armada, hasta ahora no ha logrado aprobar legislación alguna importante para controlar la venta y uso de armas por civiles.

Agencias AP y AFP

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