Tormenta tropical Kay genera lluvia en Baja California

·3  min de lectura
Esta imagen de satélite difundida por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) muestra al huracán Kay en el Pacífico el miércoles 7 de septiembre de 2022, con sus bandas nubosas cubriendo la costa occidental de México. (NOAA vía AP) (ASSOCIATED PRESS)

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El huracán Kay tocó tierra el jueves en un área escasamente poblada de la península mexicana de Baja California antes de degradarse a tormenta tropical, siguiendo una ruta que según los meteorólogos podría llevar lluvias al extremo sur de California el fin de semana.

Los vientos máximos sostenidos de Kay disminuyeron a casi 110 kilómetros por hora (70 millas por hora), y se prevé que siga perdiendo fuerza en las próximas horas.

Su vórtice tocó tierra cuando aún era un huracán cerca de la localidad de Bahía Asunción en el estado de Baja California Sur. Se pronostica que regrese al mar sobre aguas más frías, lo que le quitará fuerza.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) indicó que había una posibilidad de que las bandas exteriores del meteoro pudieran llevar intensas lluvias e inundaciones repentinas a partes del sur de California y el suroeste de Arizona el viernes por la noche y el sábado.

El NHC informó que Kay se ubicaba a unos 50 kilómetros (30 millas) al este de Punta Eugenia el jueves a media tarde. Se desplazaba en dirección nornoroeste a 22 km/h (14 mph).

Ivory Small, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en San Diego, dijo que se prevé que el meteoro afecte el área del condado San Diego con algo de menos fuerza que la de una tormenta tropical. Aunque el vórtice permanecería bien adentro en el mar, dijo que los vientos serían lo suficientemente fuertes para derribar ramas de árboles.

Se pronostican aproximadamente 2,5 centímetros (1 pulgada) de lluvia para la costa y más de 10 centímetros (4 pulgadas) en las montañas, “que es mucha lluvia para septiembre”, señaló. Kay también podría provocar un descenso de las temperaturas en los alrededores de San Diego, que ha estado bajo alertas de calor excesivo.

La última vez que un huracán o tormenta tropical llegó cerca de San Diego fue Nora en 1997, que ingresó a Estados Unidos como tormenta tropical cerca de Yuma, Arizona, y también generó 2,5 centímetros de lluvia en el área de San Diego, agregó Small.

El gobierno de Baja California Sur informó que más de 1.600 personas se habían refugiado en albergues. Dijo que algunos arroyos ya estaban creciendo y que cerró algunas carreteras.

Algunos deslizamientos de tierra habían bloqueado el paso en algunas carreteras de la península, pero no había reportes de heridos.

La alcaldesa de la localidad de Mulegé, en el Golfo de California, dijo la mañana del jueves que ese poblado ha estado sin agua corriente desde el miércoles, y solicitó a las autoridades estatales que envíen camiones cisterna.

Por otra parte, el huracán Earl se encontraba en alta mar en el Océano Atlántico y según los pronósticos pasará apenas al sureste de Bermuda el jueves por la noche como tormenta de categoría 3.

El ministro de seguridad nacional de la isla, Michael Weeks, dijo a los reporteros que las oficinas de gobierno y servicios públicos continuarán en operaciones, pero advirtió a la población que se prepare para condiciones de tormenta tropical.

“Las Bermudas sin dudas resentirán los efectos de Earl, así que debemos evitar el exceso de confianza”, declaró.

Weeks también advirtió de inundaciones en zonas bajas y señaló que las autoridades abrieron un albergue.

“No necesito recordarles que, por su naturaleza, las tormentas son impredecibles, así que es necesario asegurarnos de estar listos y preparados”, comentó.

Earl se encontraba a unos 170 kilómetros (120 millas) al sur de las Bermudas el jueves por la tarde, con vientos máximos sostenidos de 155 km/h (100 mph), y se desplazaba hacia el nornoreste a 26 km/h (16 mph).

Más al este, Danielle se convirtió en tormenta postropical en el Atlántico, a unos 1.145 kilómetros (715 millas) al nornoroeste de las Azores. Sus vientos máximos sostenidos eran de 100 km/h (65 mph).