Dijeron que mi hermano era desertor y que no iba a subir al equipo nacional. Boxeador cubano busca un nuevo camino

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Yankiel Navarro ya sufrió su cuota de decepciones. Este prospecto cubano espera que de ahora en lo adelante vengan más alegrías, sobre todo con su debut profesional que tendrá lugar este viernes 23 de septiembre en el Hotel Doubletree by Hilton, del Miami Airport Convention Center, en una cartelera promovida por el empresario Henry Rivalta.

Desde que su hermano Liván, quien desarrolla su carrera profesional desde hace varios años, llegó a la Capital del Sol, a Yankiel le quedó claro que por mucho que se destacara en el pugilismo amateur de su país, jamás podría alcanzar el techo de su talento, porque las avenidas se le cerraron por completo.

Ahora espera abrir un nuevo camino de la mano de Rivalta y el entrenador Eufrasio “Franco’’ González, quienes confían en que algún día Yankiel deje de ser el hermano de Liván y se convierta en un boxeador con nombre propio. Su primera pelea profesional mostrará sus primeras señas.

¿Cómo te sientes para este debut?

“Muy emocionado. Este es uno de mis sueños, pelear como profesional. Lo más emocionante es que hace cinco años no me subo al ring, pero aquí se ha hecho el trabajo y vamos por la victoria’’.

¿Qué pasó en esos cinco años?

“Es una historia larga en Cuba. Pasaron muchas injusticias, muchas. Me decepcioné del boxeo, subí mucho de peso. Llegué a pesar 257 libras. Se me perdió el boxeo, pero ya lo ves, regresé y mírame aquí fuerte’’.

¿Cómo decides volver?

“Fue cuando la pandemia. Me veía muy gordo y me dije que tenía que bajar de peso. No fue fácil, hubo contratiempos. Pensé en pelear en 91 kilos, pero luego bajé a 81. Hice sparrings y me vi muy bien, pero cuando iba a ir al torneo Playa Girón, vine para acá’’.

Estabas en Cuba, pero tu hermano Liván ya tenía una carrera en Estados Unidos.

“Desde que mi hermano vino mi idea era seguirlo. A mí me troncharon en el deporte. Ganaba medallas en los principales torneos y no me subían al equipo nacional. Estaba decepcionado. Recuerdo que obtuve un bronce y perdí apretado con el mejor. Llamé a mi entrenador desde niño, Héctor Vinent, y le dije que no me querían subir. Héctor llamó arriba y le dijeron que yo era hermano de un desertor y que yo no iba a subir’’.

Imagino que eso fue definitivo.

“En un nacional en Santiago de Cuba alcancé bronce. Maikro Romero [campeón olímpico] estaba en la mesa y le dice a otro entrenador lo bien que estaba el hermano de Navarro, pero ese entrenador le hizo un signo de negación. Eso me frustró por completo’’.

¿Cuál es la motivación ahora?

“Lo de atrás quedó atrás. Ahora estoy aquí y sigo para adelante. Mi meta es llegar lo más alto posible, ser campeón. Me gusta mucho como pelea Gervonta Davis, pero me gusta imitar a David Benavídez y Manny Pacquiao. Benavídez es un monstruo. Le gana a todo el mundo. David Morell tiene que trabajar mucho para vencerlo’’.

¿Qué ha significado tu hermano?

“Es como mi padre en el boxeo. Me enseña muchas cosas. Aquí vive encima de mí, no me deja bajarle a nada. Hay días en que uno está cansado, pero él siempre me anima y no deja que me relaje. Sabemos que este día de mi debut es muy importante y quiero enviar un mensaje’’.